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CAMBIOS EN LA GENERALITAT

El goteo de ceses no cesa en el Govern

Dos altos cargos de Ensenyament y otro de Afers Exteriors dejan también el puesto tras la reestructuración del Ejecutivo

La 'conselleria' que ahora dirige Ponsatí acumula ya cinco relevos

Rafa Julve / María Jesús Ibáñez / Barcelona

Martí Barberà, en primer término, nuevo director general de Atenció a la Família.

Martí Barberà, en primer término, nuevo director general de Atenció a la Família. / ACN / Núria Torres

El Govern de la Generalitat sigue acumulando destituciones y dimisiones tras la reestructuración del Ejecutivo, a principios del mes pasado. El 'DOGC' ('Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya') ha publicado esta semana que en la Conselleria d'Ensenyament han cesado el director general de Atenció a la Família y Comunitat Educativa, Jordi Miró, sustituido por Martí Barberà, y la directora general de ESO y Batxillerat, Montserrat Llobet, relevada por Rosa Maria Artigal. En la de Afers Exteriors ha dimitido la subdirectora general de Coordinació i Gestió de Programes, Pilar Pérez Ordoño.

Desde que el 'president' Carles Puigdemont destituyó a Jordi Baiget como titular de Empresa por haber dudado de la viabilidad del referéndum unilateral son ya casi una quincena de cargos sustituidos, más de 20 si se amplía el foco temporal a semanas anteriores. Cayeron, entre otros, Jordi Jané como titular de Interior; Neus Munté, de Presidència, y Meritxell Ruiz, de Ensenyament, 'conselleria' esta última donde los movimientos de silla originados por el 'procés' están causando los mayores estragos. Hace unas semanas también fueron cesados la secretaria general del departamento, María Jesús Mier, y el secretario de Polítiques Educatives, Antoni Llobet.

Mes inhábil

Fuentes de Ensenyament sostienen que los cambios en los mandos no están afectando al funcionamiento de la 'conselleria' porque agosto es un mes inhábil y, además, las instrucciones para el próximo curso se dejaron hechas a finales de junio. También se están realizando normalmente las convocatorias de las plazas de docentes de verano, lo que no ha evitado que otras voces del departamento expresen mucha más preocupación. Al margen de restar a la espera de saber el papel que jugará en el 1-O el equipo que ahora dirige Clara Ponsatí -una economista que hasta la fecha no había desempeñado ningún cargo relacionado con Ensenyament-, estas voces aseguran que el baile de mandos de las últimas semanas ha generado un vacío de poder y un ambiente de provisionalidad en algunas áreas.

La sensación entre no pocos funcionarios es la de que en estos momentos todo gira única y exclusivamente en torno al 'procés'. Y que todo lo demás ha pasado a un segundo plano. "Y eso genera mucha inquietud... No sabemos qué piensa hacer la nueva 'consellera' con la reforma de los comedores escolares. O si apoyará el decreto sobre la escuela inclusiva que está ya redactado, pactado con el sector y a punto para ser aprobado", cuestionan.

La suerte, comentan, es que la 'conselleria' dispone de una maquinaria administrativa que funciona con su propia dinámica, al margen de quien ocupe los cargos políticos. Esta misma inercia es la que, por ejemplo, mantiene en marcha la convocatoria de oposiciones para cubrir 300 plazas de profesor de formación profesional, que se abrió el pasado 27 de mayo y que ahora se encuentra en fase de recogida de documentación de los aspirantes que superaron la primera prueba.

El desconcierto reinante las últimas semanas se suma a las demoras ya vividas durante el mandato de la anterior titular de la cartera, Meritxell Ruiz, que provocó más de un sobresalto con su tardanza en la publicación del calendario escolar para el próximo curso (que algunos atribuyeron a un error administrativo) o el poco tiempo con que, según muchos padres, se comunicó el cambio del sistema de puntuación en la evaluación final de primaria.

Contra un nuevo cargo

Para más inri, algún nombramiento ha caído mal entre las propias filas soberanistas. Martí Barberà, sustituto de Jordi Miró (quien dejó el PDECat en junio como protesta por el trato a Germà Gordó, compañero suyo en la corriente de Nova Convergència), no es del agrado de Demòcrates de Catalunya. Esta escisión de Unió ha arremetido contra la designación porque Barberà "no cree en el proceso independentista ni en el 1-O".

Hasta la expresidenta del Parlament Núria de Gispert se encendió en Twitter cuando los dirigentes del PDECat David Bonvehí y Albert Batet apoyaron al nuevo cargo. "No le des las gracias. ¿De qué? ¿De ser unionista? ¿De ser duranista?", le espetó al segundo. Hace poco más de dos años, Barberà y De Gispert compartían siglas en Unió Democràtica.