Ir a contenido

20º ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE ETA

Bronca entre el PP y Carmena por el homenaje a Miguel Ángel Blanco

La alcaldesa rechaza poner una pancarta en el ayuntamiento para no "menospreciar" al resto de víctimas

Rajoy destaca el impacto que el 'espíritu de Ermua' tuvo en la lucha contra ETA

Dos años de Carmena al frente de Madrid

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, llega al ecuador de su mandato. / Mariscal (EFE)

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, se negó este lunes a colgar del ayuntamiento una pancarta en honor a Miguel Ángel Blanco, de cuyo asesinato por parte de ETA se cumplen 20 años, para no crear "una situación de menosprecio entre unas víctimas y otras". La decisión molestó al PP, de cuyo partido Blanco era concejal cuando lo mataron, y también suscitó incomodidad en el PSOE y en Ciudadanos. Blanco fue secuestrado y utilizado por los terroristas para chantajear al Gobierno de José María Aznar con el acercamiento de los presos etarras. El Ejecutivo no cedió y lo mataron pasado el plazo de 48 horas que la banda había fijado. El cautiverio y la muerte del joven provocaron la ira de la sociedad del País Vasco y de toda España. 

Movimiento contra la Intolerancia había solicitado al consistorio madrileño colocar en la fachada del Palacio de Cibeles una pancarta en memoria de Blanco y que la alcaldesa convocara una concentración. Carmena respondió que "no tiene mucho sentido" destacar a una víctima sobre otra y se apoyó en que es una reflexión que siempre ha escuchado en las reuniones con familiares que han sufrido el azote del terrorismo. Esa asociación se concentrará finalmente el viernes en la Puerta del Sol. El grupo del PP en el ayuntamiento anunció que realizará otro homenaje el miércoles y la alcaldesa respondió que ya verá si se suma o no. 

OBLIGACIÓN MORAL

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, pidió al Ayuntamiento que rectifique y cuelgue la pancarta porque tiene la "obligación moral de hacerlo". "Con las víctimas no se puede ser mezquinos", se quejó.

Marimar Blanco, diputada del PP y hermana del fallecido, lamentó que Carmena no quiera homenajear a su hermano, un gesto, añadió, que acompaña las palabras de Podemos y su silencio "cómplice" con quienes apoyan a la banda terrorista. 

Marimar Blanco, también presidenta de la Fundación de Víctimas contra el terrorismo, afirmó que recordar a su hermano es recordar "lo que supuso el espíritu de Ermua" y la movilización ciudadana contra el terrorismo que trajo consigo. El impacto que las manifestaciones de aquellos dos días supusieron en la lucha contra ETA y en la opinión colectiva fue precisamente lo que destacaron la presidenta de los socialistas, Cristina Narbona, que se mostró contraria a la decisión de Carmona, y el presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy

EL PAPEL DE LAS VÍCTIMAS

Los populares desplegaron una lona en la fachada de la sede de Génova y guardaron un minuto de silencio en su memoria. El líder de los conservadores pronunció unas palabras tras el acto en las que aseguró que Blanco está en el recuerdo de todos los españoles y que el llamado 'espíritu de Ermua' "significó un cambio muy importante" en la lucha contra la banda para "mucha gente". "Las víctimas del terrorismo merecen todo el apoyo y esfuerzo que podamos hacer por ellas y pueden convertirse en uno de los argumentos más importantes para luchar contra el terrorismo aquí y fuera de aquí". "Así lo he dicho en el G-20 de Hamburgo", añadió en referencia a la reunión del fin de semana en Alemania. Rajoy anunció que esta semana también participará en homenajes en Ermua y Bilbao.

El eurodiputado del PP y expresidente del partido en el País Vasco, Carlos Iturgaiz, declaró a Europa Press que ve "miserable" que la alcaldesa de Madrid no homenajee al concejal y que Podemos [un partido en torno al cual gravita Ahora Madrid, la coalición que representa Carmena] sí que reciba a los "matones" de Alsasua que "apalearon" a la Guardia Civil.

Pese al buen entendimiento entre el PP y el PNV esta legislatura, por el interés de ambos, ya que están en minoría en el Gobierno central y el vasco, la Moncloa no quiere ceder en la política penitenciaria. El ministro de Justicia, Rafael Catalá, aseguró este lunes que Rajoy no tienen en la cabeza cambiar "de ninguna manera" el régimen de los presos de ETA y añadió que la banda terrorista "tiene todavía por delante un camino de disolución, de entrega de las armas, de reconocimiento del daño causado" y de "petición de perdón a las víctimas".

0 Comentarios
cargando