EL ÓRDAGO INDEPENDENTISTA

Puigdemont anuncia una bolsa de voluntarios para organizar el referéndum

El Govern recuerda que nunca se ha obligado a nadie a trabajar en jornada electoral

Junts pel Sí insiste en que toda responsabilidad recaerá sobre hombros políticos

Puigdemont, Junqueras y Munté, en un pleno del Parlament.

Puigdemont, Junqueras y Munté, en un pleno del Parlament. / FERRAN SENDRA

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XABI BARRENA / FIDEL MASREAL / BARCELONA

Abierta la caja de Pandora, con la comunicación de la fecha y la pregunta del referéndum unilateral, el Govern empieza a compartir tímidamente la información sobre cómo tiene pensado organizar el 1-O. El primer ítem es, precisamente, el que el Gobierno de Mariano Rajoy había puesto encima de la mesa, el papel de los funcionarios en el entramado autodeterminista. Así, el 'president' Carles Puigdemont ha anunciado la creación de una bolsa de voluntarios para participar en el referéndum en calidad de agentes electorales. Estos pueden ser o no funcionarios porque, como fuentes de Junts pel Sí explican, la ley electoral en vigor, la española, no obliga a que sean trabajadores públicos los que realicen estos trabajos.

Puigdemont, en el Parlament, ha explicado que en anteriores procesos electorales han participado trabajadores, voluntarios, que a veces ha coincidido que eran funcionarios. “Por tanto, nadie será forzado a nada y el Govern garantiza un absoluto garantismo, abriremos -como algunos ayuntamientos han hecho- una bolsa para que los trabajadores que quieran, funcionarios o no, se quieran apuntar para acreditarse como agentes electorales para que den garantías del proceso electoral”.

4.500 VOLUNTARIOS

Se tratará de unos 4.500 voluntarios, los que el Govern escogerá para la celebración del 1-O. Según fuentes de Junts pel Sí, el referéndum se hará como todas las jornadas electorales ordinarias. Además, por ejemplo, la ley catalana que acompañará el referendo liberará a los secretarios municipales de ser obligatoriamente los presidentes de la junta electoral de su área.

Fuentes del Govern sostienen además que la tarea de selección y acreditación de los voluntarios la harán cargos públicos, no funcionarios, para preservar a estos últimos. E insisten en que el referéndum será legal por que se fundamentará en derechos internacionales, y recuerdan que existen una serie de derechos universales por encima de las leyes concretas de los estados, por lo cual será un tribunal internacional el que decida si Catalunya ha ejercido correctamente el derecho a decidir. En cualquier caso, insisten fuentes de la coalición de Govern  “todo lo que pase en el referéndum recaerà solo sobre” sobre las espaldas “ de los cargos políticos”.

LAS DIFERENCIAS CON EL 9-N

Si la jornada del referéndum la cubren voluntarios, ¿qué diferencia existe entre esta consulta y el proceso participativo del 9-N, en el 2014? Según fuentes de presidencia de la Generalitat, la diferencia con el 9-N seguirá siendo que el Govern se encarga, esta vez sí, de todo el operativo de la jornada del 1 de octubre, incluida la regulación de esta bolsa para que los trabajadores funcionarios o no, participen como agentes electorales. No hace falta ser funcionario, insisten, para adquirir la condición de representante de la administración en esa jornada concreta.

¿Cómo funciona normalmente esta bolsa? De entrada, la Administración central envía una carta a cada ayuntamiento para que este designe un responsable máximo del operativo electoral, que es quien se relaciona con el ministerio. A partir de aquí, cada ayuntamiento designa a los responsables de cada colegio electoral. ¿Cómo lo hace? O bien buscando entre su funcionariado o personal laboral, o bien acudiendo a ciudadanos parados, como es el caso del Ayuntamiento de L'Hospitalet de Llobregat, que les abona así la cantidad económica que cobran por ese trabajo.

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En paralelo, la Generalitat deberá seleccionar a los miembros de las mesas electorales. Como el número de urnas debe ser parecido al de las contiendas electorales al uso, eso cabe suponer que serán unas 8.500 y, por tanto, habrá que movilizar a unos 76.500 ciudadanos, que sumados a los 4.500 agentes electorales voluntarios significa que el Govern necesita a unas 81.000 personas para celebrar el referéndum.

Con todo, no falta en el seno del Govern quienes admiten, en privado, que la bolsa de voluntarios anunciada por Puigdemont asemeja mucho el 1-O al 9-N.