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Rusia no reconocerá el referéndum unilateral catalán

El ministro de Exteriores Serguéi Lavrov sostiene que todos los procesos internos deben respetar la legislación nacional

Marc Marginedas

El ministro de Exteriores español, Alfonso Dastis, intercambia documentos con su homologo ruso, Serguei Lavrov, este miércoles, en Moscú.

El ministro de Exteriores español, Alfonso Dastis, intercambia documentos con su homologo ruso, Serguei Lavrov, este miércoles, en Moscú. / EFE / SERGEI CHIRIKOV

Moscú alberga desde hace dos años, de forma anual, un foro de movimientos regionales independentistas, al que por parte catalana ha acudido Enric Folch Vila. Esta reunión está sufragada, al menos en parte, por ayudas estatales, y la organiza el denominado Movimiento Antiglobalización. En invierno pasado, este mismo organismo, dirigido por Aleksándr Ionov, anunció la apertura de una 'embajada' de los separatistas de California, para promover un referéndum de secesión en un par de años.

Sin embargo, la postura oficial de Moscú ante el 'procés' catalán no deja lugar a dudas, según se desprende de las declaraciones del ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, durante una rueda de prensa conjunta este miércoles con su homólogo español, Alfonso Dastis, de visita en Moscú. "Existe una legislación nacional y existen unos compromisos internacionales, y nosotros asumimos que los procesos internos de España deben basarse en estos principios", ha respondido el ministro ruso a la pregunta de un periodista acerca de si Moscú reconocería los resultados del referéndum unilateral que pretende organizar la Generalitat el próximo otoño.

PARALELISMO CON CRIMEA

La postura de Moscú contraria a la consulta y la secesión unilateral destaca, sobre todo, porque podrían trazarse ciertos paralelismos político con lo sucedido en Crimea en el 2014. En marzo de ese año, el Consejo Supremo de este territorio consideró que la destitución del presidente de Ucrania, Víktor Yanukovich, tras la revolución de Maidán, constituía un golpe de Estado y promovió la celebración de un referéndum unilateral de secesión e incorporación a la Federación Rusa, ya que consideraban "ilegítimas" a las nuevas autoridades ucranianas.

La visita de Dastis a Moscú se ha desarrollado en una atmósfera de buen entendimiento. Respecto a Rusia, España aplica la política de "enfoque doble", así definida por el propio el ministro español, que consiste en aplicar las sanciones decretadas por la UE y a la vez mantener abierto el diálogo bilateral en temas "de interés común" como "el terrorismo o la energía". Las sanciones "nos incomodan a todos", ha enfatizado el titular de Exteriores.

Esta buena sintonía que Madrid intenta imprimir a las relaciones bilaterales pese al conflicto entre Rusia y Occidente no ha pasado desapercibida a la parte rusa. Según la interpretación de Lavrov, las relaciones entre ambos países son "rehén" de las relaciones "no satisfactorias" entre la UE y Moscú, al tiempo que se congratuló de que el comercio entre ambos países, tras varios ejercicios a la baja que coincide con el inicio de las tensiones debido a la situación en Ucrania, ha comenzado a recuperarse.