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LA ENCRUCIJADA DEL SOCIALISMO

Los grandes derrotados de la victoria de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE

Vieja guardia y barones territoriales copan el podio de los principales perdedores del proceso electoral interno

Rafa Julve

Los grandes derrotados de la victoria de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE

En la foto no están todos los que han sido derrotados por Pedro Sánchez, pero sí son los principales nombres del PSOE que se han posicionado en contra del flamante secretario general socialista. Desde los principales exdirigentes del partido hasta algunos de los barones más poderosos, pasando por compañeros que cambiaron de chaqueta cuando el tempestuoso comité federal de octubre, estas son las principales figuras que han sido derrotadas de la contienda.

LA VIEJA GUARDIA SOCIALISTA

La victoria de Sánchez ha sido una enmienda en toda regla a las directrices que pretendía fijar la vieja guardia del partido. La gran derrotada, Susana Díaz, jugó la baza del apoyo de quienes hasta hace un tiempo eran los referentes del PSOE. Pero no le sirvió de nada. Ni siquiera los continuos aldabonazos de Felipe González, quien desveló una supuesta conversación en la que Sánchez le prometió que iba a abstenerse para facilitar el Gobierno a Mariano Rajoy, han persuadido a la militancia. Tampoco José Luis Rodríguez ZapateroAlfredo Pérez RubalcabaAlfonso Guerra o José Bono, con sus llamamientos a la estabilidad y al "100x100 PSOE" que según ellos representa la presidenta de la Junta de Andalucía, han visto cumplidos sus deseos.

LOS BARONES AUTONÓMICOS

La primera etapa de Sánchez al frente de la secretaría general socialista le granjeó numerosas enemistades con los dirigentes territoriales. Con el valenciano Ximo Puig, por ejemplo, tuvo diversos encontronazos, uno de ellos, cuando el líder del PSOE le prohibió que elaborara una lista conjunta con Podemos para ir al Senado en las últimas elecciones generales y restarle escaños al PP. Con el castellano-manchego Emiliano García-Page y con el extremeño Guillermo Fernández Vara, los choques también han sido recurrentes. Más de lo mismo ocurre con el asturiano Javier Fernández, quien se quedó el mando de la gestora del partido tras la dimisión forzada de Sánchez. El aragonés Javier Lambán, como también García-Page, llegó a insinuar incluso que condicionaba su continuidad al hecho de que Sánchez no ganara. Más tarde sus entornos matizaron que se referían a volver a concurrir como candidatos en futuras elecciones, pero todo está a expensas de lo que ocurra en los próximos congresos.

RIVALES PERPÉTUOS Y EXCOMPAÑEROS

Eduardo Madina hay que reconocerle la coherencia de haberse situado siempre enfrente de Sánchez, algo que no todos pueden decir. El todavía diputado en el Congreso perdió contra el (re)secretario general en las primarias del 2014 porque no pudo rebasar los apoyos que entonces Díaz le brindó a Sánchez pensando que este solo sería flor de un día para después ocupar ella el poder. Maniobró después Madina para tumbar a su adversario y ganar puntos con la gestora, pero su última apuesta por la presidenta andaluza le ha vuelto a dejar en el papel de segundón.

Más vaivenes ha sufrido la trayectoria del madrileño Antonio Miguel Carmona, hombre de tertulia alineado ahora a los 'susanistas' que nadó y guardó la ropa cuando la crisis del PSOE madrileño. Iba con el defenestrado Tomás Gómez pero no quiso mojarse para mantenerse como candidato a la alcaldía, pero aún así fue perdiendo peso en el partido y en la última contienda se subió al carro de Díaz para volver a perder. Es decir, un papelón como el desempeñado por Antonio Hernando y César Luena, ambos lugartenientes de Sánchez antes de los 'hechos de octubre del 2016' y ahora situados a los pies de los caballos. Hernando ya ha dimitido como portavoz del PSOE en el Congreso, cargo de confianza que ya había tenido con Sánchez y que mantuvo tras serle infiel, y Luena espera saber de su futuro después de que se apuntara al bando de Patxi López y dejara tirado al hombre que le dio el cargo de secretario de organización.