06 ago 2020

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EL ÓRDAGO INDEPENDENTISTA

El "último intento" de Puigdemont

El 'president' avanza que hará una propuesta al Estado de la mano del Pacte pel Referèndum

Advierte de que la consulta unilateral tiene que contar con una participación "sustantiva"

FIDEL MASREAL / BARCELONA

Carles Puigdemont, durante su intervención en el coloquio organizado por Sobirania i Justícia.

Carles Puigdemont, durante su intervención en el coloquio organizado por Sobirania i Justícia. / FERRAN SENDRA

La respuesta de Moncloa: "Tranquilidad"

Ante el aviso de Carles Puigdemont de querer negociar la última oferta para hcer un referéndum de independencia pactado, el Ejecutivo central ha hecho un llamamiento a la prudencia. "Calma, tranquilidad, hablemos, pero no lo planteemos en estos términos. Somos un Gobierno dialogante. Si todo es el monotema, que si se tiene que celebrar sí o sí... (...)", ha dicho el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo. El portavoz oficial de la Moncloa no ha querido responder la pregunta directa de si ante las declaraciones de Puigdemont Rajoy pensaba recibirle y ha repetido lo sabido: "Este Gobierno no quiere, no puede y no va a aceptar un referéndum ilegal. Pero estamos dispuestos a ocuparnos de los problemas de la gente". PILAR SANTOS

El ‘president’ Carles Puigdemont ha afirmado este jueves que la única manera que tendrá el Estado para parar el referéndum será aceptar la última oferta de negociación que ha anunciado que trasladará a Madrid en las próximas semanas de la mano del Pacte Nacional pel Referèndum y de su campaña de recogida de firmas. Convendido de la celebración de la consulta, Puigdemont ha pedido que para que sea válida el único requisito es una participación “sustantiva” en las urnas, y ha apuntado que, por ejemplo, un referéndum pactado pero con un 15% de participación no sería válido.

En un coloquio organizado por Sobirania i Justícia, Puigdemont ha concretado algo de su última propuesta al Estado, (que ha afirmado que podría ir acompañada de negociaciones secretas, si es necesario), que se llevará acabo cuando el PNR culmine su recogida de firmas. "Formularemos una petición formal de diálogo, negociación, flexible, en la que volveremos a decir lo que he dicho en Madrid en dos conferencias: podemos hablar de fecha, pregunta, mayorías, implementación del resultado, de todo, si queremos negociar, y que no pedimos al Estado que renuncie a ninguno de sus principios, pero que no nos pida que renunciemos a los nuestros".

Puigdemont ha añadido que la propuesta al Estado irá acompañada de encuesta y que esperará la respuesta "atento, porque debería ser hablemos, hablemos de todo sin límites, sin condiciones". Pero ha advertido nuevamente de que si no se logra esta negociación, se hará el segundo referéndum, el no acordado. En este sentido ha advertido que la validez de la consulta no tendrá que ver con el permiso del Estado sino la participación:"un referéndum no acordado con una participación sustantiva es válido, porque el pueblo de Catalunya se lo ha hecho suyo".

"ESTO NO LO PUEDE PARAR NADIE"

Puigdemont ha cargado contra las palabras del exministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, que este miércoles reveló que propuso destruir las urnas del 9-N y asumir las competencias de los Mossos durante 24 horas, y ha asegurado que el Estado no podrá parar el referéndum anunciado: "Esto no lo puede parar nadie, es como el agua, el agua acaba saliendo siempre, la voluntad de la gente que quiere votar ante una urna es imparable, no puedo ver la manera -más allá de amenazas y alguna triquiñuela que se puedan inventar- la manera de que la mayoría de catalanes que quieren votar no puedan votar, no la veo, no hay tanto poder para parar tanta democracia". Puigdemont ha acusado al exministro de pronunciar "margalladas".

Siempre con tono de convencimiento, el ‘president’ ha asegurado que no le preocupa la posible querella de la fiscalía contra la compra de urnas para llevar a cabo la consulta porque se trata de una acción que está “en el marco escrupuloso de la ley, no nos inquieta, creo que no hay base jurídica”. En todo caso no ha explicado cómo piensa actuar si se lleva a cabo la prohibición de la compra de urnas.