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EL DEBATE SOBRE LA FINANCIACIÓN AUTONÓMICA

El día que Pujol dijo 'no' al concierto económico

El Gobierno central ofreció a la Generalitat un sistema fiscal similar al vasco en 1980

Ramon Trias Fargas rechazó una propuesta que tres décadas después reclamaría Mas

Rosa Maria Sánchez

Jordi Pujol conversa con Ramon Trias Fargas en presencia de Josep Benet en el Parlament en 1982.

Jordi Pujol conversa con Ramon Trias Fargas en presencia de Josep Benet en el Parlament en 1982.

El consejero de Economía y Hacienda del primer Gobierno vasco, Pedro Luis Uriarte, cuenta que él mismo estuvo presente en aquella reunión de tres personas en la que, hace 37 años, el entonces ministro de Hacienda ofreció a Catalunya un concierto económico similar al vasco y la Generalitat dijo ‘no’. En su libro digital de 11 tomos 'El Concierto Económico Vasco: una visión personal' (noviembre del 2015), Uriarte incluye un capítulo bajo el título 'El ofrecimiento de un concierto económico a Catalunya, en 1980' donde relata “por primera vez” lo que aconteció entonces.

“El ofrecimiento del que fui testigo privilegiado se produjo en una reunión tripartita en la que estuvimos presentes el entonces ministro de Hacienda, Jaime García Añoveros, el entonces 'conseller' de Economia i Finances, Ramon Trias Fargas, y yo mismo”. El encuentro se produjo entre junio y septiembre de 1980, antes de la aprobación de la ley orgánica de financiación de las comunidades autónomas (LOFCA).

En aquella reunión, “Añoveros realizó un ofrecimiento explícito a Trias Fargas para que Catalunya pudiera tener un régimen de financiación diferenciado, similar al del concierto del País Vasco, que entonces se encontraba en plena negociación”.

LAS TRES RAZONES DE DON RAMON

El exconsejero vasco recuerda que fueron tres los argumentos en los que se apoyó ‘Don Ramon’ para no aceptar el modelo de Hacienda propia que décadas después reclamaría la Generalitat. Al ‘conseller' le pareció inconveniente que el recién estrenado Govern de Jordi Pujol debutase con la enojosa tarea de recaudar impuestos. Tampoco quiso asumir el riesgo de menores ingresos que conllevaba gestionar la recaudación. Pero sobre todo, “Trias Fargas estaba convencido de que para Catalunya era mejor tener un sistema de financiación que, aun dependiendo del Estado, permitiera sacar más recursos negociando con el mismo”.

JOSEP GARCIA

Pedro Luis Uriarte (a la derecha), junto a Joan Majó, durante unas jornadas económicas en el 2013.

Uriarte cree adivinar un cuarto argumento: “Los políticos catalanes consideraban el concierto económico como una antigualla, opinión por cierto compartida -y eso sí me consta- por otros políticos, fundamentalmente de partidos de izquierda”.

LA 'POSVERDAD' DE PUJOL

Al cabo de los años, el 'expresident' Pujol relató en una carta enviada a su amigo y antiguo consejero vasco de Educación Pedro Miguel Etxenique, el 3 de agosto del 2006, que no era cierta “la afirmación de que los catalanes no tenemos concierto económico porque no lo quisimos”. En la misiva, reproducida por Uriarte bajo consentimiento de su autor, Pujol explica que “lo que realmente sucedió” es que cuando se redactó el Estatut d'Autonomía de Catalunya en 1979, la antigua CiU propuso introducir el concierto en Catalunya con el apoyo de ERC, pero la iniciativa no prosperó por el rechazo conjunto de PSCPSUC y UCD.

“Puede decirse, por consiguiente, que Catalunya no pidió el concierto. Pero sí que lo hizo el nacionalismo catalán”, relató Pujol. Eso pudo pasar durante la negociación del Estatut en 1979, cuando aún no gobernaba Pujol. Pero Uriarte habla de 1980 y sostiene que “Catalunya no aceptó el ofrecimiento que se le hizo desde el Gobierno de UCD de contar con un concierto económico, por la falta de visión que entonces tuvieron tanto el 'president' de la Generalitat, Jordi Pujol, como su 'conseller' de Economia, Ramon Trias Fargas”.

32 AÑOS DESPUÉS

Tres décadas después, el 'president' Artur Mas reconoció que si Catalunya no tenía una Hacienda propia había sido por “errores propios”. En septiembre del 2012, Mas se reunió con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para plantearle su propuesta de pacto fiscal. “El presidente Rajoy ha mostrado su oposición a la propuesta de un concierto económico para Catalunya por no ser compatible con la Constitución”, se afirmó en el comunicado que emitió la Moncloa aquel día. “No ha ido bien”, admitió Mas al término de un encuentro que para muchos significó el detonante del actual proceso independentista catalán.