Casals y Marhuenda protegieron a la mano derecha de González frente a Cifuentes: "Las pasará putas"

El objetivo de los directivos de 'La Razón' era intentar convencer a la presidenta madrileña de que se "olvidara del tema" que afectaba al consejero delegado del rotativo

Francisco Marhuenda y Cristina Cifuentes.

Francisco Marhuenda y Cristina Cifuentes.

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El presidente y el director de 'La Razón', Mauricio Casals y Francisco Marhuenda respectivamente, trazaron un plan para poner contra las cuerdas a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, con el objetivo de salvar a Edmundo Rodríguez Sobrino, mano derecha de Ignacio González y expresidente ejecutivo de la Empresa Interamericana de Aguas y Servicios (Inassa, la filial del Canal de Isabel II) y ahora en prisión.

Rodríguez, responsable de la compra de Emissao en Brasil, fue quien levantó el teléfono para pedir ayuda, tal y como demuestran las conversaciones grabadas por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Según 'El País', la primera conversación registrada data del 29 de julio y en ella el directivo se queja de que sufre una "persecución personal". "Yo no sé si Paco  [Marhuenda] debería decirle a esta señora [Cifuentes]… 'Solucionad el tema de Edmundo definitivamente, darle una solución y olvidar el tema'", se queja ante Casals, ante lo que el acepta la presión y dice que dará traslado al director del rotativo. "Si hay algo de fuerza el momento es este. ¡Oye, cerrar, cerrar, este tío, cerrar el tema de este tío!", insiste.

La llamada de Marhuenda a Rodríguez apenas tarda unas horas en suceder. "Me ha dicho Mauricio, por eso te llamo, que me pongo a tus órdenes… Y yo me voy a ver a esta locuela (a Cifuentes), el lunes o el martes. (…) Hago lo que tú me digas", se presenta, ante lo que Sobrino le deja muy claro el mensaje: pide que Cifuentes deje de molestarle. El jefe de 'La Razón' muestra entonces toda su cooperación. “Hay una cosa que le va a asustar. Le voy a decir: 'mira ten en cuenta que cuanto más tiempo mantengas vivo este tema, más te puede perjudicar, porque tú eres la sucesora de… Que tú no eres de otro partido, ¿sabes? Y vete con cuidado porque al final pueden entrar a tocar los cojones los de la Asamblea… Y empiezan a tocar los huevinis y entonces'. Hay que asustarla, tanto de grupo como de, decir, oye Pepe Creuheras [presidente de Atresmedia] está cabreado con el tema, Mauricio está cabreado con el tema y yo estoy cabreado con el tema. Estamos todos cabreados con el tema”.

Tras cerrar la charla, Rodríguez vuelve a telefonear a Casals para mostrar su conformidad -en esta ocasión se lo está tomando en serio, dice-, ante lo que el presidente es claro: "Le dije que su continuidad (en la dirección del periódico) dependía de esto”.

Tan solo 12 días después, Marhuenda llamó a Rodríguez para explicarle que se había reunido con Cifuentes y que ella no tenía nada contra él. "No tiene ningún interés en tener problemas con tu tema", aunque "están convencidos de que en el Canal se hacían chanchullos. (...) Yo le he dicho que eres intocable. (...) Me ha dicho que cuando venga Garrido [Ángel, número dos de Cifuentes] hablamos, porque es él el que lo lleva, es el presidente del Canal y vamos a resolver el tema... Pero me ha insistido mucho, que me ha dejado preocupado, porque yo tampoco ahí... quería hablar contigo del tema de Brasil", recalca, ante lo que Rodríguez admite que una de sus diez operaciones no fue "tan buen negocio".

ARTILLERÍA MEDIÁTICA

Así pues, Marhuenda explica que Cifuentes "no quiere guerras" y que "no saca ningún beneficio", pero desliza una opinión: "Yo creo, entre tú y yo, ella está convencida, lo que decía también Rajoy eh. Es decir, que Nacho [Ignacio González] era corrupto, te lo cuento en confianza porque no quiero líos".

El 10 de octubre, Rodríguez telefonea de nuevo a Casals, que le dice que no es solamente 'La Razón' la que se implica en su defensa sino todo el grupo. “Y que vea (Cifuentes) que no es únicamente 'La Razón', sino que está 'La Razón', 'Antena 3', 'Onda Cero' y 'La Sexta'”. Quince días después, en otra charla entre ellos Casals emite su sentencia: "Y no te preocupes, que las pasará putas esta señora (Cifuentes)". El compromiso de Casals con el testaferro de González está fuera de toda duda, e incluso llega a decirle que se dejará "los cojones" (sic) en defenderle. 

Tanto Casals como Marhuenda fueron imputados y el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco les tomó declaración por estas supuestas coacciones. Al final se les quitó la imputación, y el propio Marhuenda ha negado los hechos.

MÉNDEZ DE VIGO, ¿RELACIONADO? 

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En las grabaciones de la UCO también aparece nombrado un miembro del Gobierno de Mariano Rajoy, el portavoz y ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, a quien Marhuenda habría tratado de convencer para poner en dificultades a Cifuentes. Según afirma Marhuenda en una conversación telefónica, él estaba "excitando a Méndez de Vigo y a Íñigo Enríquez de Luna, que es el del Ayuntamiento de Madrid que está con Esperanza Aguirre, (…) para que se presente contra ella. (…) Vamos a enredar, vamos a jo… Le dije que le íbamos a apoyar", explicaba al número dos de González.

Sin embargo, el portavoz de Moncloa ha negado que Marhuenda se le acercara con esas intenciones, y ha negado las filtraciones. Sin embargo, el portavoz de Moncloa ha sido claro: "La conversación es falsa y no se produjo, a mi nadie me ha excitado y yo avalé a Cristina Cifuentes para el congreso regional. Si todas las filtraciones son así, yo las pondría en solfa", ha terminado.