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TENSIONES INTERNAS EN LA IZQUIERDA ALTERNATIVA

Podemos contiene el incendio en Madrid pero no sofoca el de Catalunya

La crisis debilita la influencia de Iglesias en un territorio estratégico

Carmena logra pacificar a sus concejales y entierra la amenaza de dimisión

Roger Pascual Iolanda Mármol

Pablo Iglesias y Ada Colau en un mitin en Barcelona.

Pablo Iglesias y Ada Colau en un mitin en Barcelona. / DANNY CAMINAL

Cuando Pablo Iglesias se despertó este viernes tenía a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, dispuesta a dimitir por las peleas entre sus concejales. Y al barón en Catalunya, Albano Dante Fachin, instalado en una rebelión que deja en el aire el futuro de Podem cuando su cúpula ha decidido quedar fuera de la construcción de un nuevo partido con los 'comuns'.

Llevará tiempo medir el impacto de la crisis, pero la primera consecuencia es nítida. Iglesias pierde influencia en el territorio catalán, incapaz de controlar a su propio partido, "decepcionado" por los acontecimientos y especialmente molesto por conocerlos a través de la prensa. Los morados asumieron desde el principio que, en la construcción de un nuevo sujeto político, los de Ada Colau desplegarían una fuerza mayor en su territorio, de modo que el reto era lograr una posición lo más equilibrada posible.

La decisión de Fachin de romper la baraja y retirar su candidatura a la ejecutiva de la confluencia ha hecho que Iglesias pierda peso en uno de los feudos estratégicos, donde la marca En Comú Podem ganó las elecciones generales el 20-D y el 26-J.

Lo cierto es que, una vez desatado el incendio, el margen de maniobra de Iglesias era más bien escaso (otra reflexión es si pudo hacer más para favorecer otro liderazgo en Podem Catalunya): ni quería desautorizar a Fachin para evitar la imagen de injerencia de Madrid -máxime después de reivindicar la descentralización en la asamblea de Vistalegre 2- ni quería dejar a la deriva el nacimiento de un nuevo partido en el que cree firmemente. A todo ello hay que añadir el factor de negociación contra reloj, puesto que este sábado comienzan las votaciones.

¿Y AHORA QUÉ?

Fuentes de la dirección de Podemos en Madrid aseguran que, si en algún momento Iglesias se planteó fulminar a Fachin, la idea quedó descartada. ¿Qué ocurrirá entonces con Podem? Por el momento, este sábado comienzan las primarias en la confluencia. Los inscritos que quieran votar morado podrán apostar por la lista de Jéssica Albiach (participó en la candidatura errejonista a Vistalegre 2) pero no al secretario general de Podem ni a su cúpula, que se quedan fuera. Señalan, sin embargo, que la ejecutiva saliente será provisional y que la definitiva será elegida en un periodo de entre seis meses y un año. Los 'comuns' niegan que la actual dirección de Podem pudiera entrar en esa ejecutiva si no llaman a confluir ahora y descartan también una coalición electoral. 

De hecho, lo que los 'comuns' esperan es un gesto del secretario general de Podemos que reconozca a la nueva confluencia como el referente del podemismo en Catalunya antes del 8 de abril, fecha de la asamblea fundacional. Desde Madrid subrayan que el hecho de no desautorizar a Albiach constituye ya una respuesta. Todos buscan la salida más honrosa a un lío que vuelve a proyectar la idea de que las izquierdas parecen condenadas a la eterna división.

TENSIONES EN MADRID

La crisis en Catalunya eclipsó la que vive el Ayuntamiento de Madrid, grave por el peso político de la institución más importante gobernada por Podemos. Carmena, harta de las pugnas entre los 20 concejales de Ahora Madrid con los que gobierna (Podemos, Ganemos, IU y Equo), amenazó con dimitir. Tras una tensa reunión este viernes en el ayuntamiento, logró que cerrasen filas en torno a su liderazgo.

Los morados admiten que se jugaban su buque insignia por las discrepancias, muchas veces más simbólicas que prácticas, entre las distintas familias. Carmena salió del encuentro con un respaldo unánime. Si consiguió una paz definitiva o una mera tregua, está por ver.