22 feb 2020

Ir a contenido

La CUP exige a Mas que deje de representar el 'procés' en el extranjero

Arrimadas pregunta al 'expresident' si su extesorero Osàcar es el "Bárcenas" de CDC

Iceta pide al presidente del PDECat que asuma responsabilidades políticas

XABI BARRENA / RAFA JULVE / BARCELONA

Los diputados de la CUP escuchan a Mas, en la comisión de Afers Institucionals.

Los diputados de la CUP escuchan a Mas, en la comisión de Afers Institucionals. / FERRAN SENDRA

La de este miércoles ha sido la cuarta comparecencia de Artur Mas en una comisión del Parlament (una ordinaria, una ante la Diputación permanente y dos de investigación) para dar explicaciones sobre supuestos casos de corrupción que salpican a Convergència. Frente a él, una oposición que ha redoblado la presión impulsada por las declaraciones de varios acusados en el 'caso Palau', así como de testigos que corroboran la financiación irregular del partido nacionalista. 

BENET SALELLAS (CUP)

Durísima intervención del diputado de la CUP Benet Salellas, el mismo que en enero del 2016 se jactó de haber enviado a Mas “a la papelera de la historia”.  Salellas tras señalar que el “independentismo no es el flotador político de nadie” ha recordado a Mas que “ni a la CUP ni a la ERC se la persigue por financiación irregular” lo que le ha llevado a una doble exigencia al ‘expresident’: Que deje de decir que está siendo perseguido por independentismo y, sobre todo “que no vuelva a representar internacionalmente al ‘procés’ independentista, al anhelo de libertad de esta sociedad”. "CDC era un entramado corrupto y usted lo sabía", ha espetado Sallelas al 'expresident'.

Para el diputado anticapitalista, la élite que ha gobernado los destinos de la "Catalunya autonómica" se parece a una "mafia" y eso no ayuda a conseguir la mayoría social necesaria apara ganar el referéndum. 

Salellas también ha rebatido las palabras de su antecesor en el micrófono, el popular Alejandro Fernández. “decir que el independentismo es corrupción es como señalar que el deferealismo es corrupción, por el ‘caso Pretoria’ o que el unionismo es corrupción porque lo defiende el partido más corrupto de Europa, como es el PP”.

INÉS ARRIMADAS (CIUTADANS)

La jefa de la oposición ha empezado su interrogatorio lanzándole tres cifras a Mas que hacen más daño que una lesión de ligamentos cruzados: Convergència está implicada en 23 casos de corrupción, tiene 35 imputados y 15 sedes embargadas (como aval de fianza en el 'caso Palau'). A partir de ahí, Inés Arrimadas se ha dedicado a ampliar el foco a la cúpula exconvergente, retando al expresidente a decir si sigue poniendo la mano en el fuego por los 'exconsellers' Germà Gordó y Felip Puig, y lo ha rematado con el extesorero Daniel Osàcar. "¿No será él el Luis Bárcenas de CDC?". Incluso le ha preguntado si algún día se verán mensajes del tipo "Daniel, sé fuerte", a lo que Mas, que iba tomando notas, ha movido la cabeza en gesto negativo.

Con poso de mitin electoral (C's avizora prontas elecciones), la líder de Ciutadans en el Parlament ha insinuado un pacto de silencio entre CDC y el PSC para que se ocultaran las comisiones del 3% denunciadas por Pasqual Maragall a cambio del apoyo convergente al Estatut y ha acusado a Mas de Hacer un "clic ideológico". A saber: convertirse al independentismo a medida que han ido avanzando los casos judiciales sobre corrupción y evitar así tener que responder ante la justicia española. Como guinda: un último zasca: "Usted critica mucho a un delincuente confeso como Millet porque engañó a su familia pero no lo hace tanto con otro delincuente confeso que hizo lo mismo, Jordi Pujol".

MIQUEL ICETA (PSC)

El líder del PSC, Miquel Iceta, se ha esforzado por “deslindar” lo que serían las responsabilidades políticas que se derivan del ‘caso Palau’  de los delitos judiciales. “Hay muchos indicios y pruebas de que hubo una relación irregular entre el Palau y su partido”, ha dicho Iceta, lo que motiva que la confianza de los socialistas en la palabra dada en comparecencias anteriores por el propio Mas “se haya quebrado”. “Los indicios, las pruebas y las informaciones periodísticas han desmentido sus palabras”, ha señalado Iceta que ha recordado que en la última comparecencia del ‘expresident’ él le preguntó que, si demostrara la corrupción de su partido, si asumiría responsabilidades.

“Su partido ha cambiado de nombre, y no por casualidad, y que usted siga de presidente del PDECat, como lo era de CDC, lo demuestra”, ha señalado el socialista para sentenciar: “Creemos que debería asumir responsabilidades políticas. Y creemos que muchos, que no se atereven a pedírselas, se lo agradecerían”.

LLUÍS RABELL (CSQEP)

El presidente del grupo de Catalunya Sí que es Pot, Lluís Rabell, ha afirmado que no solo son las declaraciones de Millet y los Montull los que reconocen la traama de la adjudcación pública, sino que también excolaboradores del propio Mas, como el ‘exconseller’ Macià Alavedra “ha cantado ‘La Traviata’”.

Rabell ha afirmado que le parecía “aberrante que un conflicto de categoría política se judicialice, pero creemos que debe de haber tolerancia cero con la corrupción” y que “las urnas no amnistían el delito contra el bien común”. Para el líder de CSQEP  “no se trata de un caso puntual, sino de un ‘modus operandi’ y no es creíble que nadie supierta nada”.

Todo ello ha llevado a Rabell ha aseverar que Mas “había particpado ‘dopado’ en unas elecciones, lo que supone concurrencia desleal y desigual entre fuerzas políticas que desgasta la democracia” 

ALEJANDRO FERNÁNDEZ (PPC)

Se ha ido por los cerros de Úbeda en más de un momento el portavoz del PPC, Alejandro Fernández, al acusar a Mas de dividir Catalunya y “destruir los lazos de confianza” con el resto de España con su deriva independentista, pero resulta que al final lo que quería ligar era esa idea con el cambio de actitud del ‘expresident’. “Esta no es la historia de un patriota, sino la de un gobernante pernicioso para tapar las vergüenzas de un partido”, le ha espetado.

Según el diputado popular, el exmandatario convergente dinamitó la mejor etapa que ha vivido Catalunya y fracturó la sociedad con su viraje soberanista solo para no tener que “depurar la corrupción en su partido”. En su opinión, todo cambió después de que los Mossos entraran en el Palau de la Música. “A partir de entonces, todo lo que había sido colaboración se convirtió en maltrato [por parte de España]”, ha aseverado Fernández, quien también ha afeado el “chantaje” nacionalista al PSC para que no hablara del 3% si no quería lanzar la legislatura y el Estatut “a hacer puñetas”. Para finalizar, ante gestos de incredulidad del resto de grupos, el portavoz popular ha afirmado: Nosotros hemos pedido perdón (por los casos de corrupción), ¿pedirá usted perdón por la corrupción en su partido?”