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CORRUPCIÓN.CAT

El abogado de CDC: "No se ha visto ni se verá ninguna prueba de ilegalidades"

"Que un empresario visite a un político no es delito", afirma Francesc Sanchez

Francesc Sanchez, abogado de Convergència.

Francesc Sanchez, abogado de Convergència. / DANNY CAMINAL

CDC, formación que jurídicamente sigue existiendo, continúa aferrada al argumento de que no hay un solo contrato de obra pública en el que se pueda hallar la más mínima mácula de ilegalidad. El abogado del partido, Francesc Sanchez, instó este sábado a la Fiscalía Anticorrupción a aportar las pruebas que demuestran las presuntas comisiones cobradas por Convergència a cambio de adjudicaciones de obras.

"A CDC se la juzga en este proceso [el juicio del caso Palau] por comisiones por obra pública y ni hemos visto ni se verá que desde la fiscalía se haga ningún análisis ni se aporte ninguna prueba en relación con la obra pública", auguró Sanchez en una entrevista en RAC1. Al término de una semana explosiva por la confesión ante el tribunal de Fèlix Millet y Jordi Montull, el abogado convergente se aferró a su condición de saqueadores del Palau de la Música para exprimir el argumento que ha utilizado Artur Mas en estos últimos días: Millet y Montull mienten como estrategia para intentar atenuar sus condenas.

Y frente a la confesión de dos empresarios de que utilizaron facturas falsas para financiar a CDC, Sanchez reafirmó la "honestidad" del extesorero de CDC Daniel Osàcar. "Tanto la gente de Ferrovial como las empresas que han reconocido haber hecho algo en relación a sus facturas, de Osàcar no hablan", subrayó obviando el dato de que las supuestas facturas falsas admitidas ante el juez fueron anteriores a la llegada de Osàcar a la tesorería del partido.

MAS, GORDÓ Y EL 3%

Sanchez, que fue detenido y luego puesto en libertad en el marco del último golpe policial contra la trama del 3%, se refirió asimismo a la declaración de un testigo protegido --empresario y donante de fondos de CDC-- que aseguró que el exconseller Germà Gordó le dijo, unos años después de haberse reunido con Mas en su despacho de la sede de Convergència: "Tú no obedeces. Ahora a quien no obedeces es 'president', a ver qué va a pasar".

"Se dicen muchas cosas, se plantea que ha habido reuniones con mucha gente. Pero, que yo sepa, reunirse no es delito, que alguien te venga a ver no es delito, que un empresario visite a un político no es delito. Llegará un momento en que nadie podrá salir a la calle ni podrá decir nada", se quejó Sanchez.