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EL SAQUEO DE UNA INSTITUCIÓN CULTURAL

Montull: "Las comisiones pasaron del 3% al 4% porque CDC quería más dinero"

El exalto cargo del Palau de la Música acusado implica directamente al extesorero de partido en la recepción de las comisiones ilegales de Ferrovial

El exresponsable de finanzas corvergente asegura que todo lo que se ha dicho de él "es falso" y defiende los convenios de la Trias Fargas y el auditorio

J. G. Albalat

Jordi Montull, la mano derecha del expresidente del Palau de la Música, Fèlix Millet. / ATLAS VÍDEO

Jordi Montull, el que fuera mano derecha de Fèlix Millet en el Palau de la Música, no ha decepcionado. Ha seguido el guion previsto. Primero fue el expresidente de la entidad cultural quien admitió que Ferrovial utilizó la institución que dirigía para pagar comisiones ilegales a Convergència Democràtica (CDC) a cambio de la adjudicación de obra pública. Después fue Gemma Montull quien tiró de la manta y este jueves ha sido su padre, aunque este ha dado una vuelta más de tuerca con un detalle hasta ahora desconocido. “Primero era el 3% y después el 4% porque Convergència quería más dinero”. La cuarta sesión del juicio no defraudó.

El que fuera mano derecha de Millet ha iniciado su declaración ratificando “todo” lo que dijo su hija, Gemma Montull, el miércoles e, incluso, las tres formas de canalizar el dinero donado por Ferrovial al partido de Artur Mas. El primero, dinero en efectivo entregado a los extesoreros Carles Torrent (fallecido en el 2005), a quien ha llamado “el recadero”, y a Daniel Osàcar. El segundo, la aceptación de facturas falsas por servicios prestados a CDC y pagados por la entidad. Y el tercero, los convenios de colaboración con la fundación convergente Trias Fargas (ahora CatDem).

Montull ha reconocido que dos de las obras bajo sospecha eran la Ciutat de la Justícia y la línea 9 del metro de Barcelona, que también aparecen en los documentos incautados en el registro del auditorio. En este sentido, ha admitido que hizo un cuadro del reparto de las comisiones pagadas por Ferrovial por el complejo judicial y el reparto entre él y Millet de parte de esta cantidad.

"CONTABA EL DINERO Y SE IBA"

El exalto cargo del Palau ha concretado que “Ferrovial era quien hablaba con CDC” y que la entidad solo canalizaba el dinero. Ha detallado que para poder justificar la retirada de efectivo que iba a parar a Convergència, esta formación le proporcionó facturas, aunque ha precisado que él “no sabía si eran reales o no”. “Osàcar venía, se le daba un sobre, contaba el dinero y se iba”, ha insistido. CDC, según su versión, también facilitó facturas supuestamente falsas cuando el Palau tuvo una inspección de Hacienda, antes del registro del auditorio, para justificar las salidas de dinero. Como hiciera Millet, Montull ha evitado incriminar a otros cargos de CDC, pero lo ha sugerido: “Yo no lo sé, no lo sé. Se que él [Millet] tenía conversaciones”.

El exdirector administrativo del Palau ha relatado que se enteró tiempo más tarde de que se había entregado dinero a Àngel Colom, exlíder de ERC y del extinto Partit per la Independència, y que se pagó la campaña electoral de un candidato convergente a la alcaldía de L’Ametlla del Vallès. Todo con fondos de la entidad, ha confesado. “Millet era muy señor Millet. Era muy suyo y hacía cosas que yo no sabía”, ha incidido.

El pago de gastos particulares, como obras de su casa, con fondos del Palau ha sido reconocido por Montull, aunque ha dejado claro que las que se hicieron en la vivienda de su hija, Gemma Montull, eran “un regalo”. De ella, ha puntualizado que “no tenía ninguna capacidad decisoria" en el auditorio. “Millet era el que mandaba en el Palau”, ha afirmado de forma contundente. “A mí me llamaban el bombero porque era quien solucionaba los problemas”, ha agregado, a la vez que ha afirmado que Millet y él se adjudicaron un sobresueldo anual de un millón de euros (800.000 para el expresidente y 200.000 para él).

EL EXTESORERO DE CDC SE DEFIENDE

Osàcar, extesorero de CDC y de la fundación convergente Trias Fargas, ha afirmado que solo tenía contacto con los responsables del auditorio en base a los convenios firmados por la fundación para la promoción de la cultura y la música catalanas, y que la acusación de que intermedió en el pago de comisiones de Ferrovial al partido “era falsa”. “A los directivos de Ferrovial los he conocido aquí”, ha comentado. Este acusado se ha esforzado en defender los convenios de colaboración entre la Trias Fargas y el Palau, al tiempo que ha argumentado que uno de sus objetivos era que “en las fiestas mayores de los pueblos no solo se escuchara música andaluza, sino también sardanas”.

“Se ha mentido mucho aquí”, ha repetido en más de una ocasión. Osàcar ha explicado que solo iba al Palau de la Música para firmar los convenios de la fundación Trias Fargas y que, para ello, se reunía con Montull. Después ha añadido que iba en metro y autobús, pero “sin dinero en el bolsillo”. Y ha agregado que los servicios contratados por el partido siempre los pagaba CDC y nunca otras personas. La fiscalía sostiene que algunos de estos gastos corrieron a cargo del Palau de la Música.

A preguntas de su abogado, Xavier Melero, Osàcar ha relatado que Germà Gordó fue quien en el 2005, tras la muerte de Carles Torrent, le propuso que fuera responsable de finanzas de CDC. Primero desistió y, ante la insistencia del ahora diputado Junts pel Sí, lo aceptó. “No era un cargo retribuido”, ha indicado. Osàcar empezó a militar en Convergència en 1982. Su letrado ha enumerado una serie de nombres relacionados con obras públicas, con el partido y su contratación por si los conocía. La mayoría no sabía quienes eran.

CONTRATOS DE "PRESIDENCIA"

La acusada Rosa Garicano, la exdirectora general de la Fundació del Palau de la Música, una de las tres entidades que componen el consorcio, ha declarado que desconocía las cantidades que maneja el fiscal Emilo Sánchez Ulled sobre los fondos entregados por Ferrovial a la entidad y que, según sus datos, la constructora no era un buen patrocinador. Sin embargo, ha precisado que algunos de los convenios los negociaba “presidencia”, es decir, Millet. Ha admitido que su marido fue durante un tiempo asesor externo de Ferrovial. Esta investigada ha dicho que no tenía que no tenía ninguna responsabilidad contable y que Gemma Montull estaba a las órdenes de Millet y de su padre, Montull, era como “una secretaria”.

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