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EL CONFLICTO SOBERANISTA

La fórmula exprés para aprobar la desconexión enerva a toda la oposición

Forcadell insta a JxSí a modificar su iniciativa para que sea tramitada por ponencia conjunta

El Govern evita valorar la calidad democrática de la propuesta

FIDEL MASREAL / BARCELONA

Forcadell, el 22 de noviembre del 2016 en el Parlament.

Forcadell, el 22 de noviembre del 2016 en el Parlament. / FERRAN SENDRA

Doble golpe a las intenciones de Junts pel Sí (JxSí) de tirar adelante su ley de "desconexión" sin debate previo en el Parlament. La presidenta de la Cámara por un lado y la oposición en bloque por otro han mostrado este miércoles sus serias objeciones a lo que pretende el grupo de la mayoría: reformar el reglamento para que la llamada ley de desconexión se pueda aprobar en lectura única.

Tanta urgencia tiene el grupo de la mayoría que el lunes registró la propuesta y este martes la Mesa de la Cámara ha abordado la cuestión. Y en ese momento ha sido cuando Carme Forcadell ha lanzado un aviso: una reforma del reglamento no es un asunto menor y requiere crear una ponencia conjunta con todos los partidos para debatir entre ellos durante como máximo tres meses el texto de la propuesta. Dicho lo cual, la Mesa -es decir, su mayoría independentista- ha tomado una decisión casi insólita: aceptar a trámite la propuesta de cambio de reglamento de JxSí pero con una condición, que vuelvan a presentar la iniciativa explicitando que se creará la ponencia conjunta para debatirla.

CRÍTICA UNÁNIME DE LA OPOSICIÓN

"Show", "ejercicio de trilerismo", "trampa", "atajo democrático", "triquiñuela". Estos son algunos de los adjetivos que todos los grupos de la oposición han dedicado a las intenciones de Junts pel Sí de tramitar su ley de "desconexión" sin debate para eludir el previsible recurso del Gobierno central al Tribunal Constitucional

Desde el PP hasta Catalunya Sí que es Pot (CSQP) han acusado al grupo del Govern de vulnerar los principios democráticos y el debate. El portavoz de Ciutadans, Fernando de Páramo, ha anunciado que su partido sopesa presentar ante la Mesa una "solicitud de reconsideración" de la admisión a trámite. Se trata, según Ciutadans, de un nuevo espectáculo parlamentario protagonizado por un independentismo que "no cumple la Constitución" y tiene previsto "incumplir el reglamento" del propio Parlament.

Uno de los más contundentes, el portavoz de CSQP, Joan Coscubiela, ha cargado con virulencia ante una propuesta que ha tildado de "burla" y de "absolutamente descerebrada". Además, ha avisado que su grupo también estudiará presentar una petición de reconsideración a la Mesa. "Intentaremos evitar de todas todas que con la excusa de la astucia y de burlar al Estado se estafe a los ciudadanos y se degrade a este Parlament", ha expuesto, informa Roger Pascual. También el PPC ha sugerido la posibilidad de pedir amparo legal ante la decisión de la Mesa.

EL GOVERN, DE PERFIL

Por su parte, JxSí ha admitido por vez primera desde este lunes que sí, que su intención es reformar el reglamento para "agilizar" las leyes de "desconexión", según palabras de Roger Torrent. Con una interpretación benévola de sus pretensiones, Torrent ha alegado que también cualquier otra ley podría ser agilizada, dado que la reforma del reglamento permitiría a cualquier grupo parlamentario tirar adelante una norma sin debate previo siempre que consiga una mayoría absoluta de votos en la Cámara. Es un mecanismo de mejora de los derechos de los diputados, según JxSí. Un mecanismo que elude cualquier debate previo y que hasta ahora solo el Govern podía activar.

En el contexto de este nuevo conflicto que tensa las costuras de la legalidad, el Govern ha optado este martes por ponerse de lado pese a la trascendencia de lo sucedido. La portavoz gubernamental, Neus Munté, ha ejercitado más que nunca su perfil lacónico. "Las reformas del reglamento se hacen pensando en muchas dinámicas, no estrictamente en una determinada tramitación legislativa", ha afirmado tratando de difuminar lo que JxSí ya ha admitido: que se pretende reformar el reglamento con un objetivo y no otro, la tramitación urgente de la ley de "desconexión". Al ser interrogada sobre qué opina desde el punto de vista democrático, la portavoz del Govern se ha limitado a apuntar: "Corresponde a los grupos parlamentarios".

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