PODEMOS ANTE LA SEGUNDA ASAMBLEA CIUDADANA

Echenique buscó un modelo de votación que favorecía a Iglesias en Vistalegre II

No informó al equipo técnico, lo que abonó la bronca con Errejón en el Congreso

Propuso a Agora Voting un sistema con 'efecto arrastre' hacia la marca del líder

Pablo Iglesias comparece con Pablo Echenique en la sede de Podemos, en Madrid. 

Pablo Iglesias comparece con Pablo Echenique en la sede de Podemos, en Madrid.  / JUAN MANUEL PRATS

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Podemos está en vilo, pendiente de la votación orgánica más decisiva desde su fundación, un proceso electoral que culminará este domingo con el resultado del vencedor en la asamblea ciudadana, Vistalegre II. Pablo Iglesias e Íñigo Errejón parten de una posición de cierto equilibrio, en el que un puñado de sufragios puede inclinar la balanza. Este diario ha podido confirmar que, ante este escenario, el secretario de organización del partido morado, Pablo Echenique, propuso en enero a la empresa que gestiona la consulta, Agora Voting, un nuevo sistema de elección ‘ad hoc’ que potenciara hasta el máximo permitido el lazo entre la marca del líder y sus casillas de votación. Es decir, que fomentara "el 'pack'", expresión empleada por dirigentes pablistas.

Echenique trasladó su propuesta sin informar a un equipo técnico designado por el partido para tomar la decisión. En todo caso, la empresa frenó su idea y alegó que ni había tiempo, ni se podría garantizar la seguridad del proceso. Planteó entonces una segunda fórmula, también polémica, que él mismo retiró poco después. Estos intentos elevaron la tensión de tal forma entre las familias moradas que este conflicto, unido al malestar por otras decisiones, detonó la bronca entre Iglesias y Errejón en sus escaños del Congreso de los Diputados. Tras darse a conocer la noticia, Iglesias ha negado que se tratase de ninguna "maniobra" y ha circunscrito la actuación al cumplimiento de la forma de organizar Vistalegre II aprobado en diciembre por las bases, según ha explicado este jueves en la Cadena Ser.

PANTALLA ÚNICA Y LISTA EN PLANCHA

EL PERIÓDICO ha podido constatar lo que sucedió previamente a esa discusión pública. El 14 de enero, Echenique pide a Agora Voting crear un nuevo instrumento que, en la práctica, contribuiría a ejercer un ‘efecto arrastre’ de la marca Iglesias. Plantea que los inscritos se encuentren con una pantalla única, en la que quede subrayada la vinculación de la casilla en la que se vota al líder para secretario general con las otras casillas, en las que se elige al Consejo Ciudadano Estatal (CCE) -la cúpula directiva- y los documentos (político, organizativo, ético e igualdad). Su idea se ampara en la propuesta pablista ganadora de la consulta de diciembre, que establece que habrá una "vinculación" -sin concretar cómo- entre los dirigentes y sus propuestas.

Preguntado por este diario, explica que se trataba de una mera exploración previa. Pero la empresa se niega a admitir su propuesta: le responde que no hay tiempo, que técnicamente no podrían crear un nuevo instrumento que garantice un proceso electoral sin fallos y menos en una votación tan masiva (hay 455.932 inscritos llamados a las urnas). Entonces Echenique -que forma parte de la lista de Iglesias- postula otra fórmula. Propone que, en la pantalla para elegir al CCE, queden seleccionados, con un único 'click', los 62 miembros de la lista, en un sistema plancha que desincentiva una votación mezclada entre diferentes listas. Poco después, él mismo acaba retirando esta posibilidad. 

SIN AVISAR

Las conversaciones de Echenique con Agora Voting se producen al margen del equipo técnico, el órgano encargado de esta misión, designado por el CCE el 17 de diciembre. Este grupo está formado por representantes de las tres corrientes moradas: pablistas, errejonistas y anticapitalistas. El propio secretario de organización admite que no informó, pero lo ve como una exploración previa natural.

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La información, sin embargo, estalló. Quedaba claro que iba a ser necesaria una pantalla específica para votar la lista de dirigentes: la que encabezaba Errejón debía enfrentarse a la del pablismo y los anticapitalistas. Ante esa tesitura, Iglesias decide situarse como número uno en la lista de su equipo, aunque tenga reservada otra urna de votación en la que los inscritos le pueden elegir como secretario general.

Esta decisión refuerza el plebiscitoel cuerpo a cuerpo Iglesias-Errejón y, aunque es técnicamente lícita, enciende los ánimos de los afines al número dos, que lo ven como una maniobra ventajista para promocionar a una candidatura que, sin el líder, tendría menos peso político. Cuando la información llega al equipo técnico, la tensión se desborda y termina con una bronca en el escaño del Congreso. Las cámaras captan una acalorada discusión entre los máximos dirigentes de Podemos que era solo la punta del iceberg.