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Oriol Junqueras no está aquí

La sesión de este miércoles en el juicio del 9-N parecía por momentos un cónclave de la extinta CiU

Cuatro convergentes y dos 'ex' de Unió han declarado ya como testigos

Rafa Julve

Joan Rigol, Francesc Homs, Núria de Gispert y Xavier Trias, este miércoles, a las puertas del Palau de la Justícia.

Joan Rigol, Francesc Homs, Núria de Gispert y Xavier Trias, este miércoles, a las puertas del Palau de la Justícia.

Que sí, que el lunes Oriol Junqueras formó parte de la comitiva que arropó a Artur Mas, Irene Rigau y Joana Ortega hasta el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya. Que sí, que había muchos más dirigentes de ERC y que sí, que Gabriel Rufián hasta dio entrevistas en la tele en pleno meollo de la manifestación para apoyar a los acusados. Pero puertas adentro del Palau de Justícia --allí donde Cayetana Álvarez de Toledo es la única que ha logrado sacar fotos porque a ella los mossos no le dijeron nada como sí hicieron con varios periodistas--, solo han entrado dirigentes de CiU. Sí, de Convergència y de Unió, aunque después alguno renegara de este último partido por no abrazar el independentismo.

No es nuevo en la antigua CDC este discurso, el de recriminarle a Esquerra que se llena la boca con la desconexión mientras son ellos los que tienen a cargos declarando en los tribunales. La novedad es que el partido ahora llamado PDECat ha recibido más vitaminas para esgrimirlo tras el juicio del 9-N. A los acusados convergentes Mas y Rigau hay que sumar que sus correligionarios Elisabet Abad (senadora), Francesc Homs, Xavier Trias y Miquel Buch han comparecido como testigos. Por la misma razón, a la exvicepresidenta Ortega hay que añadir antiguos compañeros en Unió como Núria de Gispert y Joan Rigol. Y mientras en el juzgado aquello parecía este miércoles un cónclave de la extinta federación nacionalista, Junqueras se sentaba en el Parlament justo al lado del 'president' Carles Puigdemont, el mismo a quien según los vaticinios de Jordi Pujol tiene muchos números de suceder al frente de la Generalitat.

EL PROTAGONISTA

Por su rol de "máximo responsable de las decisiones jurídicas" del Govern en el 2014 estaba claro que el protagonista de la tercera sesión sería Homs, 'conseller' de Presidència en la época, a quien a su llegada al Palau de Justícia no le esperaba ninguna concentración con 'estelades', aunque sí coincidió con una manifestación de un centenar de jubilados en defensa del sistema público de pensiones y contra los recortes.

Dentro de la sala, muy a su pesar, Homs apenas estuvo respondiendo durante media hora, declaración que coronó con un sarcástico "qué lástima" cuando el fiscal afirmó que no quería interrogarle dado que será el Tribunal Supremo quien le juzgue por el 9-N. Menos desafiante se había mostrado el diputado a Cortes nacionalista cuando, a preguntas de las defensas, había insistido en que el Govern siempre actuó cumpliendo la ley.

Acabado su turno, el 'exconseller' se sentó entre el público para escuchar a los otros testigos. Primero, en la tercera fila. Después, en la primera, junto a la esposa del 'expresident' Mas, Helena Rakòsnik. Desde allí pudo ver los gestos de complicidad que compartían algunos testigos con los tres acusados, como cuando De Gispert daba ánimos a Rigau al finalizar su interrogatorio o como cuando Trias tiraba de corazón al preguntarle el presidente del tribunal qué relación guarda con los procesados: "Me'ls estimo molt a tots".

A Homs no lo esperaba una manifestación soberanista, aunque coincidió con una de a favor del sistema público de pensiones y contra los recortes

Ya en la calle, Homs proseguía ante la prensa con los ataques contra el fiscal por su "falta de valentía" al no haberle preguntado, pero evitaba el choque con la CUP al no responder a las críticas de los anticapitalistas al Govern por no admitir que el 9-N desobedeció. Dentro del juzgado, en cambio, alguno de los presentes sí que había deslizado con ironía que claro, si hubieran estado aquí los 'cupaires' o alguno de ERC seguró que hubieran desobedecido negándose a entrar en la sala o a responder a cualquier pregunta.

Otrosí, que se dice en el mundillo judicial: dentro de unas semanas se celebrará el juicio del 'caso Millet' y tampoco habrá nadie de ERC en la sala, pero ese tema no tocaba este miércoles.