Bárcenas afirma que los 48 millones que escondía en Suiza eran "como un fondo de pensiones"

El extesorero del PP asegura que no ha causado perjuicio a Hacienda porque regularizó su situación con la amnistía fiscal del 2012

Atribuye su dinero a aserraderos en Costa Rica, obras de arte y productos para estabilizar suelos en Argentina

Luis Bárcenas, a su llegada a la Audiencia Nacional para declarar en el juicio del ’caso Gürtel’. / JUAN MANUEL PRATS

Luis Bárcenas, a su llegada a la Audiencia Nacional para declarar en el juicio del ’caso Gürtel’.
Bárcenas, frente a la Audiencia Nacional, declara que tenía dinero sin declarar como fondo de pensiones.

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ÁNGELES VÁZQUEZ / MADRID

El extesorero del PP Luis Bárcenas ha tratado este martes de justificar su fortuna en Suiza, que en el año 2007 llegó a sumar 48,2 millones de euros, diciendo que "era como un fondo de pensiones fuera de España". Hoy por fin sacó una de las carpetas en las que ha preparado el interrogatorio para detallar de dónde proceden casi ocho de esos millones: se remitió a un aserradero en Costa Rica, operaciones de compraventa de obras de arte con el extesorero del PP Rosendo Naseiro y un producto de estabilización de suelo en Argentina, por ejemplo.

A preguntas de la fiscala Concepción Sabadell, ha asegurado que nunca le causó perjuicio a la Hacienda española, porque hasta el 2011 pagaba más en Suiza que lo que le correspondía en España y regularizó en el 2012, con la amnistía fiscal del Gobierno del PP, a través del impuesto de sociedades de su sociedad uruguaya Tesedul. En esa regularización no incluyó la cuenta Rosalía por tratarse de un importe muy pequeño. "Mi nivel de transparencia era tan grande", ha llegado a decir Bárcenas, que "los dos bancos sabían que tenía cuenta en el otro", aunque sí ha admitido que no comunicó inmediatamente que había sido elegido senador a Lombard Odier y que su cargo como gerente del PP solo lo conocía Dresdner Bank.

En un tono más vehemente que el lunes, probablemente por lo que se juega -circunstancia que le ha llevado a demostrar, aunque sin perder las formas, la mala relación que tiene con la fiscala del caso-, Bárcenas ha explicado que solo tuvo dos cuentas en Suiza y las fue cambiando del Private Bank al BSI, al Dresdner y al Lombard Odier. Para más lío, pasó por las sucursales de Ginebra, Zúrich y vuelta a Ginebra.

La primera la abrió en 1988, porque "eran operaciones que realizaba fuera de España y prefería tenerlas fuera". El extesorero del PP, que admitió no haberlas declarado al fisco, ha necesitado más de dos horas de interrogatorio para abrir una de sus carpetas, cuyos datos asegura no haber terminado de reunir hasta el domingo, y empezar a enumerar sus negocios entre 2003 y 2008.

"Puedo facilitar una información de carácter global" sobre el origen del dinero en Suiza, dijo. Una parte, 928.425 euros, procede de su actividad con su "socio y amigo" Francisco Yáñez, padre del considerado su testaferro, Iván Yáñez, por un aserradero en Costa Rica; 50.000, de Serena Digital; 942.840, de Centenary; tres millones en inversiones con Sinequanon; 1.842.000 euros en compraventas de arte con Naseiro; 174.000 euros que los paga Luis Fraga por el préstamo que le había hecho en los noventa para comprar una casa en Madrid; 200.000 por la venta de soja en Argentina; 720.000 euros por la opas de Endesa; y 651.515, en Argentina, a través de Royal Rock Product, por la comercialización de un producto de estabilización de suelo.

LA FUNDACIÓN "VISILLO" Y LA FAMILIA REAL

Bárcenas ha explicado que abrió la fundación panameña Sinequanon ante la petición que le hicieron los inversores uruguayos con los que trabajaba de no ingresar en cuentas propias el dinero que ellos aportaban y el cambio sufrido en la legislación suiza. Se lo aconsejó Lombard Odier, que contaba con otra propia, "Favona, que la usaba parte de la familia real española", a través de la que gestionaba "un montón de fundaciones". Insistió en que esa fundación "más que pantalla era visillo", porque se veía "perfectamente" que detrás estaba él. Sinequanon traspasó sus activos a Tesedul.

Respecto a que pocos días antes de que estallara el 'caso Gürtel' intentara conceder poderes a Yáñez en su cuenta y que en el memorándum del banco suizo se atribuyera la operación a "disensiones en el PP", Bárcenas fue tajante: "Las disensiones existen permanentemente en cualquier partido. Es absurdo, se intenta sacar algo de donde no hay absolutamente nada. Los memorandos no son la Biblia".

EL DETALLE DE LAS INVERSIONES

La sorpresiva aportación de la relación de inversiones de Bárcenas marcó el resto del interrogatorio del acusado. La fiscala se interesó especialmente sobre aspectos concretos de los negocios declarados por el acusado, como por qué cobraba en pesetas por una inversión en Argentina por la que le pagaban en Suiza unos "señores de Liechtenstein". Anticorrupción le preguntó sobre por qué no aportaba documentos de algunos de sus ingresos, como los trabajos realizados en la finca argentina de La Moraleja de los Sanchis, mientras cobraba del PP, pero ya estaba apartado.

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Tras ser aleccionado por su defensa, se negó a responder sobre las cajas B regionales del PP de las que habló en instrucción y sobre la reunión que su esposa habría mantenido con Mariano Rajoy y el exsecretario general del partido Javier Arenas, encuentro que el acusado incluyó en el ámbito privado.

Un interés especial en proteger a su esposa

Si hay algo que ha caracterizado la declaración del extesorero del PP en todo momento ante el tribunal del 'caso Gürtel' ha sido su intento de exculpar a su esposa, Rosalía Iglesias, que se enfrenta a 24 años y un mes de cárcel. En cuanto veía ocasión introducía frases como "mi esposa firmaba donde yo le decía que firmase" o que "afortunadamente" en cuestiones de "economía" seguía sus intrucciones y no le tenía que dar explicaciones sobre sus cuentas en Suiza, aunque ella también tenía poderes para operar en ellas. Incluso aseguró que los bancos suizos no son como los españoles, por lo que, aunque en alguna ocasión Rosalía le había acompañado a hacer algún ingreso en efectivo en Suiza, ella lo desconocía. "Allí entras por el garaje y te acompaña un señor con librea en ascensor. Yo le decía que tenía reuniones de trabajo, y no me pudo ver entregar dinero, porque ella esperaba en una salita", ahondó. Según Barcenas, su mujer no podía ni gestionar la cuenta "Rosalía" de la que era titular. En la primera sesión del juicio, el extesorero del PP dijo que ella se dedicaba a la restauración de muebles y que él gestionaba sus facturas para ingresarlas en Conosur.