LA COHESIÓN TERRITORIAL

La brecha autonómica

La España de las autonomías es también una España cuarteada, dispar, con importantes diferencias entre las comunidades

La brecha autonómica
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Joan Cañete Bayle
Joan Cañete Bayle

Subdirector de EL PERIÓDICO.

Especialista en Internacional, Transformación Digital, Política, Sociedad, Información Local, Análisis de Audiencias

Escribe desde España, Estados Unidos, Israel, Palestina, Oriente Medio

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El gráfico comparado del Producto Interior Bruto (PIB) per cápita español del periodo 1980-2014 dividido entre comunidades autónomas arroja un retrato muy significativo de la España de las autonomías. Muestra una evolución casi simétrica en las autonomías. Todas crecen; casi todas lo hacen al mismo ritmo (Baleares flaquea, la Comunidad de Madrid se destaca); todas sufren muy similares vaivenes según las coyunturas económicassimilares vaivenes (las fases de crecimientos, las crisis, la gran recesión de la que aún no nos hemos recuperado por completo).

Pero la brecha es uno de los aspectos que más llama la atención. Calculado el PIB per cápita en euros constantes del 2010, la diferencia en 1980 entre la primera autonomía (Euskadi) y la última (Extremadura) ascendía a 9.814 euros. En el 2014, tras los estragos de la crisis, la distancia entre la primera (la Comunidad de Madrid) y la última (Extremadura) es de 15.156 euros. Después de más de treinta años de descentralización política, redistribución fiscal a través de diferentes mecanismos, inversión pública y la aportación de fondos de cohesión y estructurales de la Unión Europea, las diferencias entre comunidades en muchos indicadores socio-económicos o bien se mantienen o incluso han aumentado. Esa es la principal conclusión del chequeo a la España de las autonomías que ha llevado a cabo EL PERIÓDICO en colaboración con los expertos académicos de Agenda Pública

DIFERENTES VELOCIDADES

Es la España de las autonomías una España a diferentes velocidades. En ocasiones, la brecha responde a la división entre el norte y el sur, pero no siempre. En 1980, Andalucía, Canarias y Extremadura tenían las mayores tasas de paro; en el tercer trimestre del 2016, estas tres comunidades continuaban encabezando esta clasificación. En el 2002, Asturias y Euskadi eran las comunidades con mayor inversión per cápita en protección social, con idéntico resultado en  el 2013. La diferencia, de nuevo, es significativa. En el caso del desempleo, los casi 13 puntos de diferencia de 1980 entre la autonomía con más tasa de paro (Andalucía) y la que menos (Galicia) se han convertido en el  2016 en unos 18 puntos entre Baleares y Andalucía (teniendo en cuenta los cambios metodológicos introducidos en el cálculo en el 2000). En inversión  social, la distancia entre Asturias y Euskadi respecto a los colistas (Comunidad Valenciana y Murcia en el 1980, Murcia y Canarias en el 2013) también ha aumentado.

Ni la inversión pública ni los fondos estructurales europeos han disminuido las distancias entre autonomías

LA DISTANCIA EDUCATIVA

En los estudios cualitativos los diferencias también se evidencianEl último Informe PISA muestra a Canarias, Extremadura y Andalucía en el vagón de cola en competencia científica y matemática y comprensión lectora. Destacan los buenos resultados de Castilla y León, que si  fuese un país estaría entre los primeros de la OCDE, No es una diferencia imputable solo a la inversión en educación, ya que Extremadura se encuentra en el podio de las autonomías en este terreno mientras que Castilla y León se sitúa en mitad de la tabla. Euskadi, que en las clasificaciones económicas siempre despunta y que es una comunidad líder en inversión per cápita en educación, se abonó a la parte media baja de la tabla del último informe PISA. Navarra, su autonomía gemela en  muchos aspectos, logró buenos resultados.

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Los datos del informe PISA también arrojan una brecha (muy apreciable entre las comunidades punteras y las que no) que se mantiene o aumenta a lo largo del tiempo. Vaivenes como el de Euskadi no son habituales a la inversa: las comunidades que sacan peor nota mejoran pero no suelen hacerlo al mismo ritmo de las que encabezan la clasificación.

EL PESO DEL SECTOR PÚBLICO

De la misma forma sucede con otros parámetros: de las exportaciones a la renta disponible en los hogares; de la erosión del Estado del bienestarerosión del Estado del bienestar durante los años de crisis al peso y tamaño del sector público; de la tasa de desempleo juvenil al número de funcionarios en nómina de la administración pública. Ni las inversiones públicas del Estado ni la ayuda europea (desde la adhesión a la entonces CEE en 1986, se estima que España ha recibido de Europa más de 160.000 millones de euros de fondos estructurales) han servido para reducir las disparidades dentro de España. El impulso público, la ayuda europea y la solidaridad interterritorial han servido para crear empleo y favorecer el desarrollo económico, y también han sido claves para acercar a España en global a la media europea (al menos, hasta la dura crisis de los últimos años) pero dentro del país las diferencias persisten, en algunos casos de forma tozuda, a lo largo de los años.