Alicia Sánchez-Camacho: "Echo en falta los cara a cara con Mas en los plenos. Me lo pasaba muy bien"

La todavía presidenta del PPC es ahora secretaria primera de la Mesa del Congreso, donde agradece que el debate sea "más amplio y creativo" que en el Parlament del 'procés'

Alicia Sánchez-Camacho, en el hemiciclo del Congreso, en diciembre pasado.

Alicia Sánchez-Camacho, en el hemiciclo del Congreso, en diciembre pasado. / DAVID CASTRO

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Rafa Julve
Rafa Julve

Periodista

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Alicia Sánchez-Camacho atiende a la llamada de este diario desde Madrid, tras reservar los billetes del AVE para irse a Barcelona. "Intento volver siempre que puedo", afirma. Secretaria primera de la Mesa del Congreso, en los últimos meses no ha regresado tanto como querría, pero su intención es estar en la capital catalana uno o dos días a la semana. Aunque ha dejado la escena pública a Xavier García Albiol, sigue siendo la presidenta del PPC. "Hablamos muy a menudo –afirma–. Me reúno con él casi cada semana para coordinar estrategias y preparar el congreso de marzo". Entonces, ella cederá del todo el testigo al líder de los populares en el Parlament aunque mantendrá "una colaboración permanente" con un partido que ha dirigido durante casi nueve años, los de su vida política "más plena".

Esta es la segunda vez que Camacho ocupa un escaño en la Cámara baja. La primera fue del 2004 al 2008. "En aquella legislatura fue cuando nació mi hijo Manuel", recuerda. Después, con su entrada en el Parlament en el 2010, llegó su etapa de mayor relevancia política y mediática. "Los dos primeros años fui socia de Artur Mas, pero él rompió en el 2012 y se pasó a pedir el pacto fiscal y fomentar convocatorias en la calle", rememora. "Allí empezó todo [el 'procés']. Porque se dice que surgió tras la sentencia del Estatut [en junio del 2010], pero tras aquello el PPC sacó mejores resultados que nunca", agrega.

"FORJAR EL CARÁCTER"

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Según su análisis, la antigua CDC "no digirió nada bien las manifestaciones del 15-M. No estaban acostumbrados a las críticas, por eso empezaron con el independentismo". Entonces ella se convirtió en el azote de Mas en el Parlament. "Echo en falta nuestros cara a cara en los plenos. Me lo pasaba muy bien", sostiene, aunque lo que más añora es la cercana relación con los diputados de su partido ("éramos un grupo muy compacto, una piña"), y también con los de otras formaciones.

Tras  "forjar el carácter" durante los años de un procés que ve en fase de agotamiento ("se repiten las mismas estrategias"), ahora, en el Congreso, Camacho se encargará de llevar los temas sobre Catalunya dentro del PP y seguirá teniendo "mucho trabajo en la Mesa porque al no haber mayoría absoluta hay que negociarlo todo". Pese a ello, agradece que "el debate político sea más amplio y creativo" que en los últimos años del Parlament. Fuera de la Cámara baja, incluso aprovechará para dar clases en másteres universitarios.