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LA ESTRATEGIA DEL EJECUTIVO CATALÁN

La geometría variable de Junts pel Sí y sus alianzas con PP y Ciutadans

La coalición del Govern ha ganado 50 votaciones en los plenos apoyándose en populares y 'naranjas', 20 menos que haciendo pinza con la CUP

Rafa Julve

Oriol Junqueras, Carles Puigdemont y Xavier García Albiol, en el pleno del Parlament del 9 de noviembre.

Oriol Junqueras, Carles Puigdemont y Xavier García Albiol, en el pleno del Parlament del 9 de noviembre. / FERRAN SENDRA

“Todo irá bien” son las tres palabras mágicas. No hay serie o serial que se precie en la que el protagonista no se las diga a los suyos cuando amenaza tormenta. Todo irá bien, le dice Junts pel Sí a la CUP. Haremos un gran país independiente, le asegura, y los anticapitalistas, aunque no las tienen todas con sus compañeros de viaje, les otorgan por ahora otro voto de confianza al permitir que se tramiten los presupuestos del 2017. En febrero se verá si se los aprueban definitivamente y corren un tupido velo a una dinámica parlamentaria que ha aireado bastantes diferencias estos meses. Cuanto menos, la coalición del PDECat y ERC ha practicado una geometría variable en diversas cuestiones que la ha llevado incluso a hacer piña con Ciutadans y/o el PPC en medio centenar de votaciones.

Esas 50 alianzas, de las que 24 han servido para tumbar propuestas formuladas por la CUP, no han representado la práctica habitual desde la primera sesión de control a Carles Puigdemont, el 3 de febrero. Desde entonces, los diputados se han posicionado más de 700 veces en decenas de mociones, resoluciones y demás iniciativas tratadas en el hemiciclo -no se incluyen en este recuento las comisiones-, pero aun así las cifras del tridente JxSí-PPC-C’s no son desdeñables. Por dos razones. Primera, porque la pinza antagónica, la de JxSí-CUP, se ha repetido en los plenos en 70 ocasiones, solo 20 más que con PP y C’s. Segunda, porque sus uniones con populares y ‘naranjas’ han permitido visualizar ciertos escoramientos de JxSí en el eje derecha-izquierda.

En la cuestión identitaria, Catalunya Sí que es Pot (CSQP) se ha sumado a los independentistas en más de una veintena de asuntos sobre estructuras de estado y referéndum. En otros temas, la coalición del Govern ha pactado a múltiples bandas, con combinaciones de todo tipo, y más de 120 votaciones se han aprobado por unanimidad.

LOS EJEMPLOS

JxSí se ha alineado solo con la CUP mayoritariamente para diseñar el viaje a Ítaca, bien para ganar votaciones clave como las conclusiones de la comisión del 'procés' y la cuestión de confianza o bien para tumbar cualquier implicación o coordinación con el Estado. Con aquellos partidos a los que ha llegado a cuestionar su talante democrático por rechazar el referéndum, el grupo que lideran Puigdemont y Oriol Junqueras ha jugado en el campo de lo socioeconómico.

La primera votación que ganaron el PDECat y ERC apoyándose en el PPC se produjo el 16 de marzo. Sus 72 diputados impusieron sus enmiendas a la totalidad a la proposición de ley de CSQP para eliminar los conciertos a las escuelas que segregan por sexo. Los 36 de CSQP, PSC y la CUP fueron insuficientes y Ciutadans se abstuvo.

Aparte de esta, en el área de educación JxSí y los populares han ido juntos para ganar otras ocho votaciones, y en otras dos se sumó C's. Una de ellas fue una moción de la CUP que reclamaba desobedecer la LOMCE con medidas como eliminar las pruebas diagnósticas de primaria, así como incluir en los consejos escolares de los centros concertados representantes de las administraciones públicas.

LOS IMPUESTOS Y LOS MOSSOS

Rebajar los precios de los másters, revisar el cierre de escuelas, aumentar la inversión... Las diferencias entre JxSí y los partidos de izquierdas han quedado muy marcadas en la cartera educativa, casi tanto como en el terreno de los impuestos. Con el PP y la abstención o el apoyo de Ciutadans, el PDECat y ERC han tumbado varias veces los intentos de modificar el impuesto de sucesiones y donaciones como paso previo a otro sobre las grandes fortunas; también se han unido a los populares para rechazar que el Govern presente un proyecto de reforma fiscal que elimine deducciones regresivas, o para denunciar las políticas de austeridad de la UE y de la Generalitat, o para aplicar medidas de reestructuración de la deuda pública que incluyan una quita... Todo siempre con la CUP enfrente, con la misma vehemencia que en su otro caballo de batalla: la política de seguridad.

Sobre esta última los anticapitalistas presentaron en el debate de política general del 6 de octubre una propuesta de resolución relacionada con la actuación de los Mossos y la protección del "derecho a la disidencia" ante "visiones autoritarias del orden público". JxSí, el PPC y C's la rechazaron, y los tres volvieron a formar mayoría el 10 de noviembre para vetar el 10 de noviembre una moción de la CUP que reclamaba expulsar a los agentes condenados por el homicidio del empresario Juan Andrés Benítez y exigía que se garantice la libertad de prensa y se prohíba que los Mossos requisen cámaras de foto y vídeo. En este ámbito, tampoco les va nada bien.

DE LA SANIDAD A LOS ALQUILERES ABUSIVOS

JxSí se alió en octubre con el PPC para tumbar una propuesta de la CUP en el debate de política general en la que se reclamaba la paralización definitiva de hacer actividad sanitaria privada en los centros públicos, además de avanzar hacia un modelo de gestión pública del transporte sanitario (el PSC y C’s se abstuvieron). En aquel debate, JxSí y los populares también hicieron piña ante una propuesta de Sí que es Pot que llamaba a regular el precio de alquiler a los grandes propietarios y definir el "alquiler abusivo" en la futura ley contra los desahucios (PSC y C’s se volvieron a abstener). El 10 de marzo, JxSí, PPC y C’s vetaron en el pleno de la pobreza un texto de la CUP para crear una herramienta de regulación pública del precio del suelo.

LA CORRUPCIÓN Y LOS ALTOS CARGOS

Una de las veces en que la coalición del PDECat y ERC ha sumado mayoría con el PPC y no con la CUP fue en una moción de los anticapitalistas que llevaba por título ‘Sobre una república con corrupción cero’. Fue el 2 de junio. En uno de los puntos, los ‘cuperos’ reclamaban que se instara a la Sindicatura de Comptes a aplicar cuanto antes un tope máximo de retribuciones de 67.000 euros y reinvertir ese ahorro en personal técnico. También pedían que se instara a la Oficina Antifrau de Catalunya a eliminar la pluralidad de cargos en el organismo y que solo hubiera un cargo directivo con un sueldo máximo también de 67.000 euros. Ambos apartados fueron rechazados por JxSí y el PPC y  apoyados por el PSC. Ciutadans y Sí que es Pot se abstuvieron.

LAS DIVISIONES ENTRE EL PDECAT Y ERC

El PDECat, ERC y los independientes unidos a la coalición han votado divididos media docena de veces. La que tuvo más repercusión mediática fue la de la moción de la CUP sobre memoria histórica, el 3 de marzo, en que se instaba al Ayuntamiento de Tortosa a retirar inmediatamente el monumento franquista del Ebro. Quedó aprobada por 43 votos a favor (8 de JxSí y los de PSC, CSQP y la CUP), 42 en contra (31 del PDECat y el PPC) y 46 abstenciones (22 de ERC y C’s). Otra división se produjo en una nueva votación sobre subvenciones a las escuelas que segregan por sexo (25 diputados de JxSí se abstuvieron y 36 votaron ‘no’) y una tercera tuvo lugar en el debate de política general contra el tratado de libre comercio TTIP, donde ERC y PDECat se movieron entre el ‘sí’ y la abstención.

EQUIVOCACIONES EN LA VOTACIÓN

En el capítulo de curiosidades sobresale la votación de una moción del sobre educación del PSC en la que se instaba al Govern a garantizar la financiación de las guarderías públicas que cubra como mínimo un módulo económico de 1.600 euros por plaza y año y aumentarlo progresivamente hasta los 1.800. Hubo 109 votos a favor (JxSí, C’s, PSC, CSQP y PPC) y 22 en contra (12 de JxSí y CUP), pero al final de la votación, la portavoz de JxSí, Marta Rovira, pidió la palabra para dejar constancia de que habían votado por error ya que querían votar en contra. Lo mismo le ocurrió a C’s el 21 de abril, cuando votó a favor de rescindir los contratos a las escuelas que segregan por sexo y tuvo que aclarar después que querían votar en contra. 

MÁS DE 35 DERROTAS DE LA COALICIÓN DEL GOVERN

La derrota de JxSí en el pleno del 8 de junio, cuando los 72 votos de la oposición tumbaron que se tramitaran los presupuestos del 2016, ha sido tal vez la más relevante, pero no ha sido ni mucho menos la única. La coalición del Govern ha perdido más de 35 votaciones de muy diversa índole en los plenos.

El Ejecutivo no está obligado a cumplir las mociones, pero de él se espera que cumpla con lo que le reclama el Parlament, y más ahora. A regañadientes, por ejemplo, ha accedido a ejercer de acusación en el 'caso Maristas' de abusos sexuales después de que JxSí se opusiera pero el resto de partidos votaran a favor.

Una docena de las votaciones en que JxSí se ha quedado sola se refieren al modelo educativo. Por ejemplo, la oposición ha hecho frente común para pedir que se garantice que en dos años las ratios serán de 25 de alumnos o menos por aula en primaria y de 30 en ESO, o para crear un plan que eliminen los barracones en cuatro años, o para que se revierta la subida de los precios universitarios...

JxSí también perdió una moción de C’s sobre reducción de listas de espera en la sanidad y otra de Sí que es Pot para que se redujeran los cargos de confianza del Govern , pero la lísta es mucho más amplia.

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