Ir a contenido

El Congreso se prepara para rechazar la reforma laboral del PP

La oposición puede dar el cuarto varapalo al Gobierno tras abolir la LOMCE, la 'ley mordaza' y subir el SMI

El PSOE confía en que Unidos Podemos, ERC y C's apoyen su propuesta, que no detalla la indemnización por despido

Iolanda Mármol

Mariano Rajoy comparece ante el pleno del Congreso.

Mariano Rajoy comparece ante el pleno del Congreso. / AGUSTIN CATALAN

El Congreso puede asestar este martes un nuevo varapalo al legado normativo del Gobierno. El PSOE llevará al pleno la que fue la promesa estrella de Pedro Sánchez en tiempo electoral: la derogación de la reforma laboral que Mariano Rajoy aprobó nada más llegar a la Moncloa, en febrero del 2012 y aprobar un nuevo Estatuto de los Trabajadores. Los socialistas parecen decididos a ahondar en una estrategia a dos bandas: tejer determinados acuerdos con el PP y, en el pleno, enarbolar la bandera de la oposición frente a los conservadores con medidas de gran visibilidad política e impacto potencial en la opinión pública.

claves de la PROPUESTA

  • No se deroga todo. La proposición no de ley afecta a algunas de las medidas más controvertidas modificadas por el PP en 2012, pero que se derogue no implica volver a la ley anterior, aprobada por Zapatero en 2010. El PSOE elude mojarse en algunos asuntos espinosos, que deriva a las conversaciones entre Gobierno y sindicatos. 
  • Indemnización. No concretan las indemnizaciones por despido. Proponen asumir lo que decida el grupo de trabajo mixto ministerio-sindicatos. El PP redujo la indemnización por despido en improcedente en contratos indefinidos de 45 días a 33 por año trabajado. Estableció un máximo de 24 mensualidades en lugar de 42. 
  • Causas de despido. Se eliminaría la ampliación de causas de despido aprobada por el PP, que considera que las empresas tienen motivo suficiente para despedir a los trabajadores si sufren una disminución de ingresos durante tres trimestres consecutivos.
  • ERES. El PP estableció en su reforma que no hace falta autorización previa de la administración para las regulaciones de empleo. El PSOE quiere derogar este aspecto y acabar con los ERES cuando hay beneficios.
  • Contratos. Establecería 3 tipos de contrato. Indefinido, temporal limitado, y de formación.
  • Falsos autónomos. Los 'falsos autónomos' serían reconocidos como trabajadores por cuenta ajena, con los mismos derechos que estos. Se eliminaría el contrato a emprendedores.
  • Negociación colectiva. El PSOE quiere que la negociación recupere su centralidad y que las empresas tengan menos discrecionalidad para imponer salarios y horarios. Buscan recuperar los convenios sectoriales. 

Admiten los socialistas que todavía no tienen amarrado el voto del resto de grupos, pero son optimistas y confían en tener el respaldo de los mismos que ya se alinearon para castigar al Ejecutivo con tres iniciativas de peso: la derogación de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) y la Ley Orgánica de Protección a la Seguridad Ciudadana (‘ley mordaza’), así como la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). capacidad de impacto en la opinión pública. A nadie se le escapa que la iniciativa parlamentaria pretende, además, poner presión al Ejecutivo en la negociación que mantiene con los sindicatos, de la que este lunes la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, dará cuenta. 

Según ha podido confirmar este diario, ERC apoyará la proposición no de ley, el Partit Demòcrata planteará algunas enmiendas y, si son aceptadas, también votará a favor. Unidos Podemos, Ciudadanos y el PNV tomarán la decisión el lunes. Los morados ya plantearon la derogación de las reformas del PP (2014) y PSOE (2010) en abril (en el último pleno antes de disolverse las Cortes por las elecciones del 26-J) y su propuesta fue tumbada por la abstención de socialistas, C’s y nacionalistas vascos. Ahora, aunque el texto no incluye algunas de sus reivindicaciones, es complicado que se opongan a una medida de elevado poder simbólico.

PROPUESTA CONTROVERTIDA

La derogación es una propuesta controvertida en la que el propio PSOE ha tenido que hacer equilibrios. Sánchez incluyó en su programa electoral para el 20-D que la aboliría al completo y de forma inmediata. El 26-J la propuesta se acotó a eliminar “los elementos más lesivos” de una reforma que había suscitado una durísima protesta social, al implementar medidas como la reducción de las indemnizaciones por despido.

Justamente sobre este aspecto el PSOE no llega a posicionarse ahora. En su proposición no de ley elude concretar si permanecerán los 33 días por año trabajado como forma de cómputo o los 45 días que estaban establecidos antes de la reforma de Rajoy. “Estamos a la espera de las conclusiones del grupo de trabajo del ministerio [de Trabajo] y los agentes sociales para ver cómo se debe incorporar la sentencia del Tribunal Europeo de Justicia”, explica Rafael Simancas, portavoz de Empleo del PSOE. 

LA SENTENCIA

En efecto, la justicia europea ha advertido a España que debe modificar la legislación en dos aspectos: los interinos han de tener derecho a indemnización por extinción de contrato (de forma inmediata) y, además, se deben ir aproximando progresivamente las indemnizaciones que cobran los trabajadores de contratos temporales a las que perciben los indefinidos. 

El PSOE quiere que estos dos elementos y otras apreciaciones que puedan surgir de la mesa entre Gobierno y sindicatos se incluyan en una nueva redacción del Estatuto de los Trabajadores (que data de 1980) y que, a su juicio, debería ser la norma que sustituya a la regulación laboral existente.