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El Congreso asedia a Rajoy

El Parlamento abre un boquete en las políticas del PP con los varapalos de la 'ley mordaza' la Lomce y el salario mínimo

PSOE y C's inclinarán la balanza al decidir si confontan desde una oposición severa o pactan con el Gobierno y le dan oxígeno

Iolanda Mármol

Mariano Rajoy se dirige al Congreso, este miércoles durante la sesión de control al Gobierno. 

Mariano Rajoy se dirige al Congreso, este miércoles durante la sesión de control al Gobierno.  / AGUSTIN CATALAN

"Un día de estos vendrán los guionistas de ‘House of Cards’ a pedirnos derechos de autor". La ironía la dejaba caer en los pasillos del Congreso una veterana asesora parlamentaria en referencia a la etapa convulsa en la que se adentran las Cortes, alejada de la inamovilidad de la mayoría absoluta. Sobre las alfombras, hay diputados optimistas, pesimistas y no alineados que discuten sobre si, esta vez, la Cámara baja tiene la posibilidad real de poner freno a las políticas de Mariano Rajoy. Que el legislativo tiene sitiado al ejecutivo se ha visibilizado en los tres últimos plenos, en los que el presidente ha perdido sus tres primeras batallas gracias a la unidad en la oposición (PSOE, Unidos Podemos, Ciudadanos, ERC Grupo Mixto): la derogación de la Ley Orgánica de la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), el aumento de la proposición para aumentar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y, la moción para abolir la ‘ley mordaza’, que fue simbólica pero que el PSOE tramita ya como proposición de ley y va camino de convertirse en norma. Además, en los próximos plenos se puede aprobar también la derogación de la reforma laboral del PP. 

Ahora bien, hay dos elementos que van a condicionar que ese boquete abierto se traduzca en un cambio legislativo real. Uno: lo que hagan PSOE -aún debilitado y sin liderazgo- y C’s, puesto que tienen la capacidad de inclinar la balanza para aprobar medidas que el Gobierno rechaza, o bien, de dar oxígeno a Rajoy con pactos. Ejemplo: la negociación del aumento del SMI. Mientras el Parlamento tramita la proposición de Ley de En Comú Podem para incrementarlo a 800 euros en el 2018 y a 950 en 2020, los socialistas han acordado con el PP subirlo a 707 euros el año que viene. Y segundo elemento determinante. Las maniobras del Gobierno para dejar en el limbo lo aprobado en el Congreso, al amagar con recurrir ante el Tribunal Constitucional (TC) todas las iniciativas que superen el presupuesto del ejercicio en curso. Es una actitud beligerante de final incierto, porque las sentencias tardarán -y mientras tanto no se paraliza ni el trámite parlamentario ni la entrada en vigor- y también porque la oposición ha aprendido a esquivar el veto con la argucia técnica de registrar propuestas para ejercicios consecutivos.

OPTIMISTAS Y PESIMISTAS

¿Quién ganará el pulso? Entre los pesimistas está Pablo Iglesias. Él considera que el Parlamento "tiene las manos atadas" por la capacidad de bloqueo del Gobierno (amparada en la Constitución y el reglamento de la Cámara). Tal vez para confirmar su opinión, destinó su primera pregunta parlamentaria a Rajoy, el miércoles, al plantearle hasta dónde llegará con los vetos. El presidente le respondió que seguirá recurriendo todo lo que supere el presupuesto y asumirá solo lo obigatorio, lo que alimenta el pesimismo de Iglesias, que este viernes llegó a sugerir la inutilidad de registrar en el Congreso la reforma de la Constitución que llevaba en su programa electoral, en la que incluía un referéndum para Catalunya.

Como en el hemiciclo, en Unidos Podemos hay diversidad de opiniones. El portavoz, Íñigo Errejón, opina que el Gobierno es "débil" y que se puede ganar la pugna. El líder de sus socios catalanes, Xavier Domènech, sostiene que no hay que adelantar diagnóstico definitivo porque quedan meses para confirmar hasta dónde llegan los apoyos de PSOE y C’s. "Tenemos que trabajar para que las grietas que hemos abierto en el Gobierno nos permitan aprobar políticas a favor de la gente. Si fructifica, fantástico. Si no, debemos seguir trabajando para ser una alternativa", señala.

CHANTAJE O NEGOCIACIÓN

En ERC Gabriel Rufián apunta también a los socialistas y Albert Rivera. "Las ‘victorias’ del Congreso tienen un límite o amenaza, que es el enorme miedo del PSOE y C’s a otras elecciones. Y eso el PP lo sabe y lo lleva hasta el límite del chantaje”, opina. Desde el PSOE, observan la pugna con cierto optimismo y, también, con un as en la manga. La secretaria general adjunta en el Congreso, Isabel Rodríguez considera que Rajoy debe "salir del sueño de la mayoría absoluta" y aceptar lo que aprueba el legislativo. A la vez, aboga por encontrar un "equilibrio" entre sumarse a grandes pactos cuando sea posible y alinearse conla oposición en otros temas.

En Ciudadanos también son positivos. Creen que el pacto firmado para permitir a Rajoy gobernar y su papel en la oposición obligará al Gobierno a aplicar medidas, pese al revés que se han llevado con la negociación del techo de gasto no con ellos, si no con los socialistas. Los juristas, por su lado, advierten: la posibilidad de frenar las políticas de Rajoy existe y el Congreso tiene fuerza para ‘asediar’ al Ejecutivo. Si la pugna la gana un bando u otro reside, sobre todo, en la capacidad de PSOE, Unidos Podemos y C’s para consensuar un asalto conjunto.