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Las cartas del PSOE apuntan a Díaz

La presidenta de Andalucía aparece como favorita para convertirse en la nueva secretaria general

La probable salida del PSC y el retraso del congreso juegan a su favor frente a Sánchez y López

Juan Ruiz Sierra

La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, el pasado 2 de noviembre en Sevilla. 

La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, el pasado 2 de noviembre en Sevilla.  / EFE / JOSE MANUEL VIDAL

Pedro Sánchez inició su segunda carrera por el liderazgo del PSOE a toda velocidadentregando el acta de diputado para no tener que abstenerse ante Mariano Rajoy, exigiendo a la gestora un congreso inminente y anunciando que a partir de entonces recorrería las agrupaciones socialistas. Pero después de una controvertida entrevista en La Sexta, hace 15 días,  el exsecretario general tuvo que pisar el freno. Patxi López se postuló indirectamente hace una semana a través de un artículo en ‘El País’, pero desde entonces ha permanecido callado, una actitud que mantendrá en los próximos tiempos, dicen los suyos. Y Susana Díaz no se ha movido de puertas para fuera, pero es la mejor colocada para tomar el timón del partido.

Los potenciales candidatos a secretario general se preparan para una larga carrera. La gestora ya ha dejado claro que no hay prisa para las primarias y el congreso posterior, que no se celebrarán antes de mayo o junio del próximo año. El calendario conviene a Díaz. Muy implicada en la salida del exlíder y en el proceso que llevó a la abstención del PSOE en la investidura, la presidenta de Andalucía necesita tiempo entre los militantes socialistas, donde el rechazo al PP que abanderaba Sánchez sigue siendo mayoritario.   

Pero esa no es la razón que aduce la gestora, y con ella los barones más relevantes, para aparcar el congreso. “Estamos en una profunda crisis. Lo primero es alumbrar un nuevo proyecto y después elegir quién debe encabezarlo”, señalan en la dirección interina del PSOE, sin aclarar por dónde debería ir, a su juicio, ese “nuevo proyecto”. La hoja de ruta ya se está preparando, explican, y en ella participan veteranos exministros, como Ramón JáureguiRosa Conde y Valeriano Gómez, junto a diputados como Eduardo Madina y José Andrés Torres Mora.

UN NUEVO DISCURSO

Ninguno de ellos mantuvo una colaboración estrecha con Sánchez, más bien al revés, y en cualquier caso parece imposible que sean aprobadas algunas de las ideas que el exsecretario general lanzó en su última entrevista. En contra de lo que había mantenido cuando estuvo al frente del partido, Sánchez defendió que Catalunya es “una nación”, no descartó a los independentistas como posibles socios de gobierno y dijo que se había “equivocado” al tachar a Podemos de “populistas”. Lo que debía hacer el PSOE, continuó, es “trabajar codo con codo y de tú a tú” con la formación de Pablo Iglesias.

Las nuevas posiciones del exlíder, alejadas de la línea tradicional en su partido, descolocaron a muchos de sus afines, pero casan bien con la doctrina del PSC. Recién salidos de su propio congreso, en el que Miquel Iceta fue reelegido como primer secretario, los socialistas catalanes defienden “el reconocimiento de Catalunya como nación” (ninguna novedad) y han planteado un acercamiento a los ‘comuns’, el movimiento liderado por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en el que también participa el partido morado. Catalunya es el segundo territorio en militantes socialistas, solo por detrás de Andalucía, pero es probable que sus afiliados no puedan votar al nuevo secretario general. Aquí se encuentra otra de las posibles ventajas de Díaz, cuyo tono con Podemos es mucho más duro que el de Sánchez. El pasado jueves, por ejemplo, la presidenta de la Junta acusó a los morados de “beber de la misma fuente” que Donald Trump.

CAMBIO DE RELACIÓN

Tras desobedecer el mandato del comité federal que aprobó la abstención, al mantener el rechazo a la investidura de Rajoy, la gestora quiere sacar al PSC de los órganos del PSOE, lo que impediría a los catalanes participar en sus futuras primarias. En ese caso, cerca de un tercio de las bases del PSOE, y no un cuarto como hasta ahora, estarían en Andalucía. La decisión está ya casi tomada, a la espera de una negociación entre ambas fuerzas que comenzará este lunes con la cita que Iceta mantendrá con el asturiano Javier Fernández, presidente de la dirección interina.

El encuentro no se prevé sencillo, pero a pesar de las voces que piden la refundación de la extinta federación catalana del PSOE, un divorcio de este tipo está descartado. “No hay que volar el puente entre el PSOE y el PSC porque es uno de los últimos que quedan entre Catalunya y el resto de España. Pero lo que no puede suceder es que el comité federal tome una decisión en la que el PSC está presente y opinando y cuando esta decisión no sea la que le guste, convoque a sus órganos para tomar otra”, dijo el pasado viernes la eurodiputada Elena Valenciano, exvicesecretaria general y una de las voces de más peso en el PSOE actual.

VÍAS ALTERNATIVAS

Mientras tanto, la posibilidad de que Patxi López se presente a las primarias también contribuye a reducir las opciones de Sánchez. El exlendakari abogó por el ‘no’ a Rajoy y se mantuvo al lado del antiguo líder hasta el final, por lo que podría apelar al mismo sector de las bases. “Su candidatura rompería el ‘pedrismo’”, señala un dirigente muy implicado en el giro a la abstención. Los afines al dirigente vasco, en cambio, sostienen que la suya sería una vía alternativa entre Sánchez y Díaz, cuyo enfrentamiento ya dura dos años.