30 nov 2020

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LA ESTRATEGIA DE LA FORMACIÓN MORADA

Podemos: ¿más calle o más escaño?

Pablistas y errejonistas discrepan sobre cómo hacer compatible la movilización social con un trabajo solvente en las instituciones

La manifestación 'Rodea el Congreso' durante la próxima investidura de Rajoy escenifica la disputa morada

Iolanda Mármol

Iglesias: Los diputados no tienen restringidos sus derechos civiles y pueden participar en movilizaciones / VÍDEO: ATLAS

¿Dónde deben estar los diputados? ¿En el escaño, en protestas de la calle, en ambos espacios? La manifestación 'Rodea el Congreso', convocada contra la investidura de Mariano Rajoy el próximo sábado, hace visible una reflexión que sacude las dos almas de Podemos y que obliga a una decisión inminente, aunque el debate lleva tiempo en ebullición. Pablo Iglesias y Alberto Garzón han anunciado que irán a la protesta, "a saludar", y que estarán también en el hemiciclo. Es una forma de salir del paso, pero la tensión continúa. 

Cuando el debate apareció, días después del 26-J sin ‘sorpasso’, ni Iglesias ni el secretario político, Iñigo Errejón, tenían respuesta a la encrucijada. ¿Cómo pasar de ser partisanos a ejército regular? ¿Cómo tiene que ser una fuerza deconstituyente que entra de pronto en las instituciones? 

Pablo Iglesias

SECRETARIO GENERAL

"En nuestra cultura está la revolución, la ruptura, y se nos nota hasta en la pinta"

Discutieron largo tiempo. Iglesias admitió estar "acojonado", Errejón fue más optimista, pero no alcanzaron conclusión alguna, y se fueron de vacaciones con el dilema en la maleta. El líder volvió, tras un retiro llamativamente largo, con el laberinto resuelto y lanzó su nueva hoja de ruta unilateral: calle, rock duro, radicalidad, militancia, y dosis de descrédito hacia las instituciones. La expuso con tantos dardos que su número dos se revolvió, contestó en Twitter y comenzó un incendio alimentado por la pugna de poder en la federación de Madrid.

REPROCHES CON DESDÉN

Iglesias sostiene que se han "equivocado" al "disfrazarse" de moderados, que deben virar el rumbo para decir "la verdad sin complejos" y estar más presentes en los barrios. "Un pie en las instituciones y el resto del cuerpo en la calle", suele decir. Incluso ha desdeñado el trabajo parlamentario. "Los diputados que no muerden" o "diputados con sonrisas arrogantes" son algunas expresiones para referirse a un Parlamento que, admiten él y los suyos, se les ha "indigestado".

Los pablistas auguran que con Rajoy en la Moncloa habrá más movilizaciones sociales. ¿Cómo pueden predecir una eclosión de protestas? Porque los recortes traen manifestaciones, opina el líder de IU. ¿Es esto una convicción o una estrategia para acercarse a los anticapitalistas, cuya fuerza necesita el oficialismo en la batalla contra Errejón? "En nuestra cultura está la revolución, la ruptura, y se nos nota hasta en la pinta", responde el jefe podemista.

Íñigo Errejón

SECRETARIO POLÍTICO

"Podemos debe ser una fuerza anfibia. Útil en la calle y útil en las instituciones"

¿Es performativo? ¿Habrá protestas porque los líderes las espolean permanentemente en sus comparecencias? "No creo que sea performativo, creo que es bueno", opina el líder de En Comú Podem, Xavier Domènech

PARTIDO ANFIBIO

Los dirigentes afines al secretario político se desesperan. Aducen que no se puede pronosticar que el PP desencadene un clima social hostil. Recuerdan que el 15-M surgió sin el aliento de ninguna fuerza política, y que la lógica opera a la inversa: la sociedad se desborda y los partidos navegan por ese oleaje, pero no pueden provocarlo por más pancartas que enarbolen. Es la sociedad la que decide, sostienen.

Los errejonistas consideran que, además de estar en la calle, es esencial que Podemos haga un buen trabajo en el Congreso que demuestre que son solventes a los que simpatizan con el cambio pero sienten desconfianza. Esta estrategia, opinan, les permitirá ser una mayoría social transformadora en lugar de quedar reducidos a una fuerza de resistencia en los extremos del tablero, una "marginalidad" que, intuyen, puede destruirles si Iglesias impone su tesis. Insisten en que no puede hacerse política "solo para gente que ya está enfadada" o movilizada y quieren sumar "a los que faltan". ¿Cómo? "Con un Podemos anfibio", que pueda estar en la calle y en las instituciones. Que seduzca a los que protestan, pero también a los que trabajan, a los que no van a manifestaciones, a los que no quieren a Rajoy, pero quieren, sobre todo, certezas.