Podemos-PSOE: ¿ruptura o farol?

Los morados amenazan con romper los acuerdos autonómicos si el PSOE se abstiene ante Rajoy

Voces territoriales admiten que la advertencia se quedará solo en un amago, porque sería regalar el poder al PP

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón conversan durante el pleno del Congreso.

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón conversan durante el pleno del Congreso. / JOSE LUIS ROCA

2
Se lee en minutos
Iolanda Mármol
Iolanda Mármol

Periodista

ver +

Una de las almas de Podemos ha decidido tensar la cuerda. Ante la implosión del PSOE, Pablo Iglesias y sus dirigentes más afines ahondan en el abismo al que se asoma su adversario político con una advertencia que muchos ven como un farol, pero nadie descarta por completo: si los socialistas se abstienen se abstieneny permiten la reelección de Mariano Rajoy, los morados podrían romper los pactos autonómicos con barones socialistas a los que sostienen.

Estarían en juego gobiernos como Castilla-La Mancha, Aragón, Extremadura, Baleares o la Comunidad Valenciana. Aunque Iglesias asegura que la decisión está en manos de los líderes territoriales y es autónoma de la dirección estatal del partido, lo cierto es que tanto él como su núcleo más cercano insiste en que no permitirán al PSOE "aplicar políticas del PP" en las comunidades y "tomarán nota" de una posible abstención. ¿Qué significa esto? El líder no concreta los términos de la amenaza, pero la mantiene viva en cada declaración. Su secretario político, Íñigo Errejón, trata de rebajar la tensión y subraya que el tablero autonómico y el estatal no deben mezclarse.

¿Cuánto hay de amago y cuánto de cierto en la posibilidad de romper? Voces territoriales de Podemos explican a este diario que el envite es dialéctico, que necesitan desmarcarse de un socialismo que, intuyen, se va a abstener. Que quieren hacer visible que un gobierno del PP en la Moncloa puede dejarles sin presupuestos para las políticas sociales que tienen comprometidas con el PSOE. Pero más allá de lo verbal, admiten, no hay pasos en firme. En conversaciones informales, los dirigentes autonómicos podemistas reconocen que no existe plan de ruptura y que esa sería una maniobra "descabellada", porque implicaría que los barones socialistas pudiesen recibir el apoyo del PP. Permitir que los conservadores vuelvan a los gobiernos autonómicos significa traspasar una frontera peligrosa, con difícil explicación al electorado.

'A LA VALENCIANA' COMO PARADIGMA

La Comunidad Valenciana es el paradigma de la contradicción. Allí gobiernan socialistas y Compromís, los socios de Podemos. La fórmula 'a la valenciana' ha sido hasta ahora bandera de los morados e Iglesias la puso como ejemplo cuando trataba de negociar con Pedro Sánchez un gabinete de coalición progresista.

Noticias relacionadas

La fuerza valenciana, con Mónica Oltra a la cabeza, ya ha adelantado que le parece una temeridad romper el pacto y, más allá del magma que bulle en las declaraciones, los líderes autonómicos de Podemos reconocen que tampoco están dispuestos a poner en jaque un acuerdo que funciona. El líder territorial que más claramente ha anunciado una posible revisión del pacto es Pablo Echenique, número uno en Aragón y secretario de Organización de Podemos.

El lunes, con el PSOE todavía conmocionado tras un fin de semana desgarrador, lanzó su advertencia. Iglesias y sus dirigentes afines elevaron ese aviso a navegantes a una posibilidad generalizada. Este sábado los líderes territoriales y estatales se reunirán en el Consejo Ciudadano Estatal para analizar la situación política y definir qué línea de actuación debe implementar Podemos en el nuevo escenario.