14 jul 2020

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CUP: "Es el momento de dar un paso adelante y modificar el IRPF"

Los anticapitalistas tratan de limpiar la mala 'imagen' a la unilateralidad

Xabi Barrena

Benet Salellas, junto a otros diputados de la CUP, en del debate de presupuestos del Parlament, el pasado 8 de junio.  

Benet Salellas, junto a otros diputados de la CUP, en del debate de presupuestos del Parlament, el pasado 8 de junio.   / ALBERT BERTRAN

El principal punto de fricción entre el Govern (en su parte convergente) y la CUP, desde la investidura de Carles Puigdemont, ha sido, y es, la fiscalidad. Ese fue el punto que hizo volar por los aires el transcurrir de la legislatura, en el debate a la totalidad de los impuestos del 2016, y es el que ahora se prefigura como el principal obstáculo en el frente soberanista, convertido ya en frente referendista. El diputado de la CUP Benet Salellas ha exhortado este miércoles a Puigdemont a “dar un paso adelante” y “modificar la fiscalidad de aquellos que más ingresan”, en aras a alcanzar una “mejor distribución de la riqueza”.

Los anticapitalistas, como CSQP, han dividido en dos su intervención. Salellas se ha ocupado de hacer una especie de previa al debate de los presupuestos que se anticipa para las próximas semanas. Por un lado fijando la posición de su fuerza en las negociaciones en marcha y que, básicamente, se centra, ahora, en conseguir una aumento del IRPF para aquellos cuya base imponible supere los 60.000 euros.

EL 80% de los catalanes ambicionan que el Govern se encargue de equilibrar las actuales dieferencias sociales. Y un 76% aboga por aumentar la presión fiscal a aquellos que más ingresan (deseo hasta lógico por cuanto, por definición, los que ganan más son siempre minoría).

El segundo de los pilares de la negociación de la CUP es la reversión de las políticas de recortes emprendidas por artur Mas desde 2010. En este campo, Salellas dio incluso alguna palmada en la espalda del Govern, cuando ha aseverado que se habían “revertido las políticas privatizadoras”, en concreto en sanidad, aunque, por supuesto “no es suficiente”. Hubo otro saludo a la bancada de la mayoría, cuando Salellas ha reconocido “avances” en la modificación de la ley catalana de estabilidad presupuestaria, al que ha seguido un dardo a Miquel Iceta y el PSC por la modificación, por parte del PSOE, del artículo 135 de la Constitución, el del déficit cero.

ÁNIMO CONCILIADOR

La CUP ha salido al atril con ánimo conciliador. Albert Botrán ha iniciado su intervención señalando que no iba a responder a los continuos dardos que les ha dirigido Puigdemont en su intervención a cuenta de no haber aprobado los impuestos. En este momento procesal, ha venido a decir Botran, “no ha lugar a estas críticas por cuanto”, como mínimo, la no aprobación de las cuentas del 2016 obedecen a una “culpa compartida”. Y es que las puyas del 'president' sentaron bastante mal en la bancada anticapitalista.

Botran, que ha centrado sus 15 minutos ante los micrófonos en la parte del referéndum y proceso constituyente, ha tratado de desmitificar el unilateralismo mediante ejemplos. Desde el Quebec, “donde el gobierno federal, tras ver la voluntad “ de autodeterminación de los quebequeses, buscó el encuentro.

También puso como ejemplo la Generalitat republicana, hija de “de un acto unilateral, nunca negociado con la monarquía” ha sentenciado Botran. En este campo, el del referéndum se halla la tercera pata de las demandas de la CUP en cuanto a los presupuestos, es decir, la exigencia de una partida para su celebración. Pero vista la voluntad del Govern, esta parece segura.