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El 'caso Taula' señala a Camps y revela que el PP tenía 5 'cajas b'

Un confidente dice que el 'expresident' estaba al tanto de las mordidas y él lo niega

El «recaudador» quedaba para comer con los políticos y les daba las bolsas con dinero

Mariano Rajoy, entre Rita Barberá, Francisco Camps y Alfonso Rus, en un acto del PP valenciano, en mayo del 2008.

Mariano Rajoy, entre Rita Barberá, Francisco Camps y Alfonso Rus, en un acto del PP valenciano, en mayo del 2008. / MIGUEL LORENZO

En medio del escándalo por la negativa de Rita Barberá a entregar su escaño en el Senado, este jueves se ha levantado el secreto de sumario sobre la pieza separada del 'caso Imelsa', que investiga la supuesta financiación ilegal del PP valenciano (el 'caso Taula'). Según las declaraciones de Marcos Benavent, exgerente de la empresa pública Imelsa de la Diputación de Valencia, había cinco cajas b nutridas de dinero negro procedente, presuntamente, de comisiones ilegales: tres en València (en el Ayuntamiento, Diputación y Generalitat), y otras dos en Castellón y Alicante. Con sus afirmaciones Benavent dinamita el PP valenciano de Francisco Camps y señala al expresident directamente como una pieza clave en toda la red.

Benavent explicó a la Guardia Civil en una declaración prestada en junio de 2015 que él actuaba como «recaudador» con empresarios a quienes pedía dinero una vez que se habían decidido las adjudicaciones por las administraciones competentes. Entre las personas que le decían qué porcentaje pedir estaban Alfonso Rus, expresidente de la Diputación de Valencia, y Máximo Caturla, vicepresidente segundo de ese organismo y exconsejero delegado de Ciegsa, dedicada a la construcción de infraestructuras educativas. Benavent asegura que el dinero se lo entregaba «en bolsas» en almuerzos a los que asistían Rus, Caturla, el exvicepresidente de la corporación Juan José Medina o Emilio Llopis, exjefe de Gabinete de Rus.

En uno de los 18 tomos de esta pieza se incluye una declaración de Benavent en la que se le interroga por diferentes conversaciones telefónicas que mantuvo con Caturla en relación con comisiones a cambio de adjudicación de obras de colegios. De una de ellas es de la que se concluye que supuestamente el expresident Camps estaba al tanto de las comisiones. Este jueves a mediodía, el exjefe del Ejecutivo valenciano emitió un comunicado con el que desmintió «rotundamente» su implicación en este caso. «Ni contratos, ni favores, ni cajas b, ni financiación irregular, ni cobros, ni conexión con la sede nacional del PP», sentencia.

Entre las adjudicaciones que Benavent detalla en su declaración para desmantelar la red de comisiones ilegales cita el caso de un geriátrico en Xàtiva. Aseguró que Rus le pidió que hablara con algún representante de la sociedad Cleop para ver si estaría interesado en ese negocio. Tras una respuesta afirmativa, y sin que él sepa cómo se materializó la adjudicación, el representante de la empresa le entregó 90.000 euros.

BARBERÁ Y EL ESCOLTA

Cuando los empresarios no podían pagar toda la cantidad en dinero negro, debían utilizar otras empresas para emitir la facturación, señaló el exgerente de Imelsa. 

En otra conversación acusa a la exalcaldesa Barberá de presionar para que se le diera una subvención de cerca de 100.000 euros anuales a un hijo de su escolta de seguridad a través de un convenio relacionado con las motos. H

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