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LA NUEVA LEGISLATURA

La investidura, en pausa hasta las elecciones vascas y gallegas

El Rey esperará un mes a convocar la quinta ronda de consultas tras el previsible fracaso de Rajoy

PP y PSOE aguardan el resultado de ambos comicios para desvelar sus cartas

Iolanda Mármol Patricia Martín

Mariano Rajoy sale del Congreso tras el primer rechazo a su candidatura. 

Mariano Rajoy sale del Congreso tras el primer rechazo a su candidatura.  / JOSE LUIS ROCA

Cuando Mariano Rajoy vuelva a la Moncloa este viernes con la derrota de su investidura sobre los hombros, se abrirá en la vida parlamentaria un baile de máscaras en el que PP y PSOE mantendrán la incógnita de cuál será la siguiente maniobra política, que no desvelarán antes de las elecciones gallegas y vascas del 25 de septiembre. Hasta entonces, los dos principales partidos han decidido que no van a poner sus cartas sobre la mesa puesto que esos comicios autonómicos serán determinantes para saber si hay desbloqueo o vuelta a las urnas. Ese compás de espera será posible, en gran medida, porque el Rey previsiblemente no convocará la quinta ronda de consultas en menos de un año, preceptiva tras el fracaso de Rajoy, hasta después de los comicios para no interferir en la campaña electoral, que comienza la medianoche del 8 de septiembre.

Los partidos dan por hecho que cuentan con este margen para ganar tiempo hasta que se redefina el pulso de fuerzas y, resultados en mano, tomar decisiones. De ahí la importancia de la contienda autonómica, en la que Pedro Sánchez y Rajoy van a volcarse para reforzar sus opciones en el tablero estatal, en una campaña que los cuarteles generales de los dos partidos mayoritarios ya han comenzado a preparar. De hecho, el secretario general del PSOE estará el sábado en Galicia y el domingo en Donosti. Para el conservador las gallegas suponen la vuelta a su territorio talismán, su tierra natal, donde se jugó el liderazgo político en las autonómicas de 2009.

Antonio Hernando

portavoz del psoe

"Rajoy debe seguir teniendo la iniciativa [...] Pero no le apoyaremos ni a él ni a otro candidato del PP"

Este viernes, salvo sorpresa mayúscula, el candidato conservador perderá el debate. Pero no tira la toalla. Ya ha dejado clara su disposición a negociar con el PSOE, además de otras fuerzas, para intentar recabar más apoyos y volver a optar a la presidencia antes de que transcurran los dos meses que establece la Constitución hasta una nueva convocatoria electoral. Desde las filas socialistas miran con asombro el empeño de Rajoy en dialogar con ellos, un intento que ven como un escenario de ciencia ficción. Y sobre la posibilidad real de sumar al PNV, en el PP hay discrepancias. Algunos dirigentes opinan que si los nacionalistas les necesitan tras el 25-S para amarrar el Gobierno en Euskadi, hay opciones de que los cinco diputados peneuvistas apoyen a Rajoy. Otras voces son más escépticas, porque ven irreconciliables las eventuales exigencias territoriales con su ideario y el pacto con Ciudadanos. No es un tema menor, porque los socios no hacen la misma lectura del acuerdo. El PP se reúne este sábado para cerrar filas y estudiar las distintas posibilidades, pero sus dirigentes ya han adelantado que consideran que el pacto sigue vivo. Albert Rivera no tiene tan claro mantener el matrimonio forzoso y ha convocado a su ejecutiva el próximo lunes para decidirlo. 

El entorno de Sánchez, que contenía la respiración por las reacciones de los críticos a su duro discurso en la investidura de Rajoy, observa con satisfacción que los disidentes no hayan elevado la voz más allá de reiterar su deseo de que se convoque un comité federal. Con guante de seda, el portavoz parlamentario, Antonio Hernando, garantizó este jueves que el conclave se celebrará, aunque no desveló si será antes o después del 25-S. Pero la calma es solo aparente, puesto que no es descartable uno de los clavos ardiendo a los que se aferra el PP: si el PSOE sufre un descalabro electoral en las autonómicas vascas y gallegas, quizá los abstencionistas ahora moderados decidan rebelarse en un golpe contra Sánchez. 

'NO' A RAJOY Y 'NO' AL PP

Los socialistas insisten en que, tras la votación de este viernes, la pelota seguirá en el tejado del PP. Con esta estrategia, Sánchez trata de ganar tiempo a la espera lo que suceda en los comicios del 25-S para definir su siguiente maniobra. Si sale fortalecido de las urnas, podría arriesgarse a forzar las terceras elecciones, donde los suyos prevén que ampliarían la ventaja sobre Podemos y dejarían a Pablo Iglesias seriamente debilitado. También cabe otra opción: la del gobierno progresista. Sánchez no se pronuncia y mantiene la incógnita, para desesperación de los podemistas. De momento, el portavoz socialista enfrió este jueves esa idea de una alianza de izquierdas. También descartó la alternativa que ofusca al PP: pedir la cabeza de Rajoy a cambio de la abstención. Para acallar la rumorología creciente en torno a esta posibilidad, dejó claro que el ‘no’ es tanto a este candidato como a cualquier otro relevo. 

Rafael Hernando

portavoz del pp

"La llave la tiene Sánchez, y la tira al fondo del mar y nos vamos a elecciones o la usa para ser útil"

​Pero la situación política está todavía varias pantallas atrás. Este viernes el Congreso rechazará de nuevo la candidatura de Rajoy después de un debate en el que los portavoces solo disponen de diez minutos para intervenir. Tras el intenso pleno del miércoles, tampoco tienen mucho más que añadir. 

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