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El expresidente de BPA denuncia coacciones de la policía española para filtrar información de Pujol, Mas y Junqueras

Higini Cierco declara que le amenazaron con que si no colaboraba un regulador de EEUU le intervendría la entidad bancaria

Higini y Ramon Cierco se suben a su vehículo tras hablar con su abogado, en marzo del 2015.

Higini y Ramon Cierco se suben a su vehículo tras hablar con su abogado, en marzo del 2015. / TONY LARA

Nueva revelación en torno a la denominada 'operación Catalunya'. Uno de los dos máximos accionistas de Banca Privada d'Andorra (BPA), Higini Cierco, ha denunciado las coacciones que recibieron tanto él como el exconsejero delegado de la entidad por parte de mandos policiales españoles para recabar información bancaria de Jordi PujolArtur Mas y Oriol Junqueras, así como de sus respectivas familias. Según un comunicado del Grup Cierco, le amenazaron con que si no cooperaba el FinCEN de EEUU, un organismo dependiente del Departamento del Tesoro que se encarga de investigar crímenes financieros, intervendría la entidad bancaria. Los accionistas mayoritarios de BPA han corroborado este jueves en los juzgados de Andorra que el banco siempre actuó bajo el amparo del marco legal vigente.

Según la nota del Grup Cierco, los hechos denunciados se enmarcan en el conocido como 'caso Pujol' y la posterior 'operación Catalunya', el nombre que recibe la supuesta trama de cargos policiales y políticos del Estado para desprestigiar a dirigentes soberanistas. El entonces presidente de BPA recibió en mayo del 2014 una llamada del agregado de Interior en la Embajada de España en Andorra, Celestino Barroso, informándolo de que sería conveniente que viese a unas personas en Madrid. Días después, Cierco y Barroso mantuvieron un encuentro cara a cara en el que el policía español le reiteró la necesidad de encontrarse con unas personas en Madrid o, le recalcó, "de lo contrario el banco morirá". "Los americanos estaban al corriente y ya saben cómo hacerlo", añadió.

En ese momento, la filial española de BPA, Banco Madrid, estaba sometida a una inspección ordinaria del Sepblac. Cierco mandó al consejero delegado del banco, Joan Pau Miquel, a reunirse con el agregado de Interior, quien le insistió que si no colaboraban, el banco "desaparecería" y que recibiría la llamada de una persona identificada con el apodo de 'Félix' que le daría instrucciones. 'Félix' resultó ser el comisario jefe del departamento de Asuntos Internos de la Policía Nacional Marcelino Martín Blas. Miquel y Martin Blas se encontraron en Madrid y el comisario le reiteró las amenazas exigiéndole, como ya había hecho a Higini Cierco, información bancaria de Mas,  Junqueras, Pujol y sus familias.

Finalmente, los responsables del banco facilitaron una serie de datos que acabaron publicándose en el diario El Mundo y precipitaron la confesión de Pujol sobre el dinero que mantuvo escondido en el extranjero durante 30 años. Cierco ha explicado que Miquel no denunció entonces los hechos porque Martín Blas le advirtió de que, de hacerlo, el FinCEN intervendría BPA en 15 días. El presidente de BPA asegura que una vez explotó la crisis de marzo del 2015, expuso la situación vivida a la familia Pujol y han puesto los hechos en conocimiento del juez para que adopte las medidas legales pertinentes y han anunciado el impulso de cuantas acciones legales sean necesarias una vez ya han quedado denunciados los hechos en sede judicial.

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