Una paella viral

El periodista Joan Vehils narra algunos detalles de la fiesta que compartió con el 'president' Puigdemont en Cadaqués

El ’president’ Puigdemont, con vestuario veraniego y sosteniendo una estelada, junto a Rahola, Laporta y otros amigos en Cadaqués.

El ’president’ Puigdemont, con vestuario veraniego y sosteniendo una estelada, junto a Rahola, Laporta y otros amigos en Cadaqués. / TWITTER / @RAHOLAOFICIAL

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No fue una fiesta nocturna ni una cena para conspirar. Simplemente fue una paella de verano, al mediodía, entre amigos, en casa de Pilar Rahola. Una paella más de las que año tras año intentamos elaborar entre diversos 'amateurs' de la cocina.

En ese aspecto, el de la cocina, el comisario jefe de los Mossos, Josep Lluís Trapero, es quien ejerce de líder, mientras que el doctor Bonaventura Clotet y uno mismo intentamos desempeñar el papel de pinche con la máxima dignidad. Rahola y Robert, su esposo, ponen la casa y los invitados llevamos la comida.

Eso es todo. De hecho, les estoy explicando esto porque me lo ha pedido EL PERIÓDICO y no porque uno asistiera a la paella en condición de periodista. Por eso, puedo garantizarles que no hubo conspiración alguna y que el revuelo que se ha levantado en las redes sociales probablemente sería muy distinto si viviéramos en un país más moderno.

UNA MUESTRA DE NORMALIDAD

Es verdad que no es habitual ver a Carles Puigdemont tocando la guitarra y cantando, pero eso también debería ser una muestra de normalidad. De hecho, hoy, el 'president' no está nada preocupado por lo ocurrido porque no ocurrió nada. Ver a Joan Laporta relajado ya no sorprende a nadie, como tampoco  escuchar a Gemma Recoder entonando un fantástico bolero o a Helena García MeleroMontse PiñolAnna FresquetAlbaTous o a Marcela Topor intentado corear las típicas canciones que se cantan en verano.

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Cantar, divertirse y hablar no debería preocupar a nadie. Si a alguno no le gustaron las camisas que nos pusimos los organizadores, les doy la razón. Son horribles pero estamos de vacaciones. Incluso los cadaquesenses, Rafa Martín y Pere Vehi, dejaron aparcados por un día sus negocios de hostelería.

Es verdad que hoy, de buena mañana, Pilar Rahola andaba preocupada por la repercusión que habían tenido la idea de colgar los vídeos, seguramente hoy no lo volvería a hacer, pero una conversación con el 'president' la ha tranquilizado. En fin que está claro que al Twitter lo carga el diablo pero como no había nada que esconder... Por cierto, la paella salió muy buena.