EL PULSO INDEPENDENTISTA

C's, PSC y PP se desentienden de la votación sobre el 'procés'

Los populares amagan con irse del hemiciclo y los socialistas se inhibirán

Sí que es Pot votará en contra del texto pese a ser partidario de no llevarlo al pleno

Imagen de la reunión de la Mesa del Parlament de este martes.

Imagen de la reunión de la Mesa del Parlament de este martes. / RICARD CUGAT

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XABI BARRENA / BARCELONA

Tres por cuatro calles. O como diría Woody Allen, “dos judíos, tres opiniones”. Con esa expresión, que quizá cabría actualizar en ‘cuatro por cinco calles’ se puede describir la respuesta que los grupos de la oposición darán al desafío soberanista al Tribunal Constitucional, es decir a la votación de las conclusiones de la comisión de estudio del proceso constituyentes. Ciutadans, PSC, PP y Catalunya Sí que es Pot harán cada uno lo que su libre albedrío les dicta que, como suele suceder, no se corresponderá con la de ningún otro grupo.No habrá ni atisbo de unidad. La votación está prevista para la mañana del miércoles, según confirmó, incluso, se supone que sin querer, un diputado de la CUP.

Tomando en cuenta que la votación no será única, sino doble, las cuatro respuestas pueden convertirse en hasta ocho. Todo empezará a eso del mediodía cuando Junts Pel Sí y la CUP, de viva voz, pedirán que se incluya en el orden del día la ratificación de las conclusiones. Esa será la primera votación, la que verá si se permite o no debatir las conclusiones y votarlas. En ese punto, Ciutadans no sabe qué hará, más allá de que no votará a favor; el PP y el PSC votarán en contra de que se pueda debatir y votar. Por su parte, Sí que es Pot, que considera que esa es una manera bastarda de meter un punto en el orden del día y que lo propio sería que fuera la Mesa del Parlament quien agarrara el toro por los cuernos y lo incluyera, se quedará brazos cruzados, sin emitir voto alguno.

Una vez superado el trámite, gracias a los 72 votos que suman Junts pel Sí y la CUP se procederá a la presentación de las conclusiones y posterior debate. En ese punto, se sigue sin saber qué hará Ciutadans; el PP anunció por la mañana que se levantaría en bloque y se iría, pensando quizá que alguien secundaría la iniciativa, pero no. Con lo cual parece que no se van a levantar, pero no hay nada seguro. Si no se ausentan no emitirán voto alguno. El PSC quiere evitar grandes espectáculos, con lo que ni se le ha pasado por la cabeza hacer el mutis y, por el contrario, participará del debate, básicamente, se supone, para recordar la ilegalidad en que se estaría cayendo, pero tampoco emitirá voto alguno.

Sí que es Pot, siempre con la máxima de dar respuestas diferenciadas tanto al bloque unionista como al independentista, sí participará del debate y votará las conclusiones. Votará que no, en concreto.

PREVIA CALIENTE

La sesión promete ser distraída, a tenor de lo visto y escuchado en la previa del martes. La jefa de la oposición, Inés Arrimadas, ha pedido a Carme Forcadell que "asuma sus responsabilidades" y frene la votación de las conclusiones."Le exigimos que sea la presidenta del Parlament y no la presidenta de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) desde el Parlament", ha apuntado.

Xavier García Albiol, por su parte, tiró de casticismo para componer un "que ellos [JxSí y CUP] se lo guisen y ellos mismos se lo coman". Y ha lanzado una dura advertencia: "Si el Parlament comete un atentado contra el Estado de derecho y la democracia, el Gobierno no se quedará de brazos cruzados y los diputados independentistas acabarán pagando las consecuencias".

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Por el PSC no ha sido el primer espada, Miquel Iceta, el que se ha pronunciado, en su intento por rebajar el perfil de la cuestión. Ferran Pedret, miembro de la comisión de estudio, ha destacado que su partido no tiene "ningún miedo" a debatir las conclusiones aunque preferiría no hacerlo porque supone un “choque institucional, social y político”. Para Pedret, todo responde una "maniobra" de JxSí para satisfacer a la CUP de cara a la cuestión de confianza a Carles Puigdemont.

El ecosocialista Joan Coscubiela, de Sí que es Pot, ha subrayado que su fuerza participó en el impulso de la comisión de estudio "convencidos de la necesidad de tender puentes", pero ha lamentado que “llevar estas conclusiones al pleno solo significa" dinamitarlos.