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Rajoy y Rivera sellan su primera alianza para la legislatura

Ana Pastor será la presidenta del Congreso y C's se garantiza dos puestos en la Mesa

La distancia entre PSOE y Podemos y el tacticismo de los independentistas bloquea cualquier alternativa

Gemma Robles Pilar Santos

Los ministros Jorge Fernández Díaz y Ana Pastor, en la reunión de la junta directiva nacional del PP.

Los ministros Jorge Fernández Díaz y Ana Pastor, en la reunión de la junta directiva nacional del PP. / DAVID CASTRO

Los populares exhibían optimismo este lunes después de un pacto con Ciudadanos que, dadas las dificultades del resto de oposición para consensuar alternativa, les garantiza la presidencia del Congreso para la elegida, Ana Pastor. “Es un primer paso hacia la investidura”, repetían dirigentes del partido al abandonar la Junta Directiva a la que les convocó Mariano Rajoy. El acuerdo, primero entre el PP y C’s en esta legislatura que echará a andar en horas, encierra claves. La primera, que tras días de negociaciones entre ambas partes, se cerraron con una llamada del propio Rajoy a Albert Rivera. El deshielo lleva buen ritmo. Segunda, que a diferencia de lo ocurrido en enero, Ciudadanos aceptó negociar sólo con los populares, dado que el PSOE se negó a conversar a tres bandas.

Y el tercero que, según fuentes conservadoras, el nombre de  Pastor –de quien dicen que no le apetecía ser tercera autoridad del Estado- se convirtió en definitivo tras esa charla entre líderes, puesto que los de Rivera habían dejado claro que no aceptaría según qué nombres para dirigir la Cámara. Y  se salieron con la suya. Aviso y de relevancia para navegantes.

Fuentes de la formación naranja, por su parte, confirmaron que el PP llegó a colar el nombre del cuestionado Jorge Fernández Díaz como aspirante al cargo y que al constatar que no era una opción viable, mantuvo hasta el último momento el de Dolores de Cospedal. Estas mismas fuentes puntualizan que cuando Rajoy telefoneó a Rivera quiso convencer a su interlocutor de que avalase a la castellano-manchega. Pero tras un intercambio de impresiones salió a colación la posibilidad de la ministra de Fomento (que también estaba en las quinielas y es de la

Los de Rivera vetaron a Fernández Díaz y a Cospedal para dirigir el Parlamento y terminaron por avalar a Pastor 

absoluta confianza del jefe popular) y fue recogida con agrado por Rivera.

GOBERNAR CON 137 DIPUTADOS

Rivera y los suyos, con 32 diputados, empiezan a influir en  la “elección de equipos” en esta legislatura sin mayorías absolutas y, además, obtienen frutos: se garantizan dos puestos en la Mesa del Congreso cuando por resultado electoral no debieran tener ninguno. Los populares, por su lado, se garantizan mayoría conservadora en ese órgano clave en el Congreso. Está por ver si este primer pacto allana el camino a la investidura de Rajoy. Los naranjas insisten en que son asuntos distintos y en que no irán más allá de una abstención. Los populares confían en que el paso de los días ablande a los de Rivera y puedan pasar al ‘sí’. Eso podría hacer más fácil una abstención socialista de último minuto, calculan, ante un candidato a presidente que atesorase 169 diputados o 170, sí Coalición Canaria se sumase.

De  hecho, el jefe de los conservadores ha tomado conciencia de que podría ser reelegido con una abstención generalizada. “Si  lo quieren los demás, el PP va a asumir su responsabilidad y gobernará aunque sea con 137 diputados”, señaló por primera vez desde las elecciones, sin entrar en si se presentará aún sin apoyos a una investidura en agosto. En este contexto, añadió que de ser así habría “unos mínimos” donde el resto debería asumir su “responsabilidad”, como en la aprobación de senda de déficit y techo de gasto; presupuestos; compromisos europeos y de política exterior, antiterrorista y de defensa. Rivera ya avanzó que él está dispuesto a “mojarse” con las cuentas del Estado, entre otras cosas.

FACTOR DOMÈNECH Y ESTRATEGIA HOMS

A falta de que Rajoy concrete quiénes serán los otros populares en la Mesa del Parlamento –Rafael Hernando se mantiene como portavoz-, el resto de grupos también se prepara para la legislatura. Y hasta se lame heridas. El PSOE presenta a Patxi López como candidato al Congreso, a sabiendas de que no podrá competir con Pastor dado que C’s ha virado hacia los populares y Unidos Podemos se empeñó en presentar a su propio aspirante, Xabier Domènech.

Como parte de su jugada, Pablo Iglesias telefoneó a Pedro Sánchez este lunes para proponerle que cada uno presentase candidato en primera vuelta y, ya en segunda, hubiera compromiso de votar conjuntamente al que partiera con más avales. De fondo abrió la puerta a pactar un gobierno alternativo para Sánchez, informa Iolanda Mármol. Los socialistas se negaron –horas antes el líder del PSOE había reiterado que Rajoy no podía contar con él, pero que las urnas demandaban un gobierno conservador no continuista- .  Y reprocharon a Podemos que se negaran a impulsar la candidatura de López directamente, destacando que su oferta sobre Domènech partía de la falsa premisa de que nacionalistas e independentistas les seguirían, informa Juan Ruiz Sierra.

Después se confirmó que el PNV iba a optar por no mojarse refugiándose en la abstención; que ERC renunciaba a apoyar a ningún candidato a presidir el Congreso por entender que los populares ya tenían garantizado el control mientras que Francesc Homs anunciaba, para sorpresa de casi todos, que se votaría a sí mismo en primera votación alegando que lo hace por estar encausado en el 9-N.  Y en segunda, que “se verá”. Conclusión: Pastor presidirá la Cámara.