09 jul 2020

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ANIVERSARIO DEL 18 DE JULIO

Franco no estudió en West Point

Proclive a usar la crueldad contra el enemigo, el general demostró en varias ocasiones que era un grandísimo estratega en los despachos

El general Cabanillas dijo: "Si le dáis el poder a Franquito no lo soltará nunca". Así fue.

Fernando Reinlein

Retrato oficial de Francisco Franco.

Retrato oficial de Francisco Franco.

El 4 de diciembre de 1892 nacía en El Ferrol Francisco Franco Baamonde. No. No he olvidado la h. El Bahamonde llegaría mucho más tarde cuando conociera en Asturias a la que sería su mujer, Carmen Polo, quien le sugirió el cambio para ennoblecer su apellido. Durante toda su vida Franco arrastró cierto complejo al tratarse de un niño delgado y cabezón -lo que le valdría el apodo de cerillita en la escuela y como alumno en la Academia de Infantería de Toledo- y con una voz atiplada que difícilmente acompañaba en la acción de mando. Franco sabía que África era el camino para encontrar fortuna y gloria. Y allí se fue. Aunque también podía encontrarse la muerte, como estuvo a punto de pasarle a él. Pero tenía baraka y demostró valentía y dotes de mando, con cierta crueldad criticada ya entonces por algunos de sus compañeros.

José Millán-Astray, teniente coronel encargado de organizar unas unidades al estilo de la Legión francesa, pensó en él y se lo llevó como segundo. Claro que de ahí a llamarle el "cofundador", como se hiciera más tarde en ámbitos legionarios, hay un trecho. La baraka seguía funcionando y alcanzó la gloria y fortuna que había ido a buscar gracias a los ascensos por méritos de guerra y alcanzó el rango de general -el más joven de Europa- a una velocidad de vértigo. Cuando Primo de Rivera le llamó para dirigir la Academia General Militar, Franco trasladó el espíritu legionario a la formación de aquel centro, escribiendo incluso el Decálogo del Cadete, remedo del Credo Legionario, implantando una dura disciplina y haciéndose querer y respetar por los alumnos. En 1932 Franco no se sumó al golpe fallido del general Sanjurjo, tal vez porque pensó que no había llegado su momento. Por orden de la República, acudió a Asturias a reprimir la revolución minera, cosa que hizo con eficacia no exenta de crueldad, al mando de sus tropas legionarias.

ASTUTO MÁS QUE INTELIGENTE

Gloria y fortuna seguían estando a su alcance pues el general Franco demostró y demostraría más tarde que era un grandísimo estratega…en los despachos y en la Corte. Otra cosa sería dirigir una guerra: la que llegaría tras el fracaso del golpe militar al que Franco se sumó casi en el último momento tras no pocas indecisiones. Porque si había demostrado valor y ser una valiente reconocido en los empleos inferiores y en el combate africano, otra cosa era tomar decisiones arriesgadas desde su acomodada vida en el generalato y los grandes puestos de mando.

AFP

El general Franco observa el frente durante la guerra civil.

Franco no era muy inteligente, pero sí era muy astuto y cuando se sumó al golpe militar dirigido por el general Mola lo hizo, nada menos, que aportando el ejército de África, mejor dotado y disciplinado que las tropas de la península. Supo adelantarse en el apoyo de la Alemania nazi de Hitler y la Italia fascista de Mussolini, lo que permitió el traslado de esas tropas a través del Estrecho y una ventaja sustancial a lo largo de la guerra sobre el desorganizado poder militar de la República que, además, estaba falto del apoyo de las democracias . Solo ayudó a la República Stalin y a qué precio.

COMO EN ÁFRICA

Tras el golpe fallido, volvió a funcionar la estrategia de Franco en despachos y conspiraciones hasta ser nombrado jefe de las tropas y presidente del Gobierno. Por una serie de estas estrategias, se autoproclamó jefe del Estado. El general Cabanillas diría: "Si le dais el poder a Franquito, no lo soltará nunca". Y así fue.

Dirigió la guerra a base columnas, como había aprendido en África. Sus planteamientos fueron criticados por sus asesores alemanes, que no entendían su modo de actuar pues aplicando estrategias modernas se hubiera podido ganar y terminar en pocos meses. Pero no entendían, tal vez, que el objetivo de Franco no era tanto ganar como aniquilar al enemigo, destruirlo física y moralmente. Si hubiera puesto el esfuerzo principal en la toma de Madrid, lo hubiese conseguido, pero los planes preveían el cerco, el ataque por el sur y la entrada por el norte, lo que le daría toda la gloria al general Mola. Por eso, y por lo que de propaganda favorable conllevaba, se desvió para liberar el Alcázar de Toledo, permitiendo a Miaja y Rojo organizar mejor la defensa de la capital.

ALGO MÁS QUE FORTUNA

¿Fue Franco un buen militar? Puede decirse que sí en los empleos inferiores. Valentía y dotes de mando le acompañaron. Su astucia y su baraka le llevarían luego al mando de los ejércitos y del Estado, y para eso hacían falta más cosas. Por eso hay que recordar aquí el título de un libro del recordado y querido amigo Gabriel Cardona, porque, efectivamente, Franco no estudió en West Point.