TERREMOTO EN LA CAMPAÑA ELECTORAL

¿Quién espió al ministro del Interior?

El jefe de Antifrau niega ser responsable y sugiere que su teléfono pudo ser pinchado por miembros de las fuerzas de seguridad

De Alfonso lanza también sospechas sobre el PSC, mientras que Fernández Díaz ordena una investigación interna

El ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz.

El ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz. / REUTERS

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En la recta final de una campaña electoral algo anodina ha surgido el escándalo. Y con mayúsculas. El diario 'Público' ha difundido unas grabaciones de audio del encuentro entre el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, y el director de la Oficina Antifrau de Catalunya (OAC), el magistrado Daniel de Alfonso. La conversación entre ambos gira en torno a supuestos indicios de corrupción en el ámbito de los partidos independentistas CDC y ERC.

La existencia de esa reunión y el contenido de dichas conversaciones, que sugieren que desde el Gobierno central había interés por encontrar pruebas contra dirigentes catalanes en el momento álgido del proceso independentista -la grabación se produce en los días previos a la consulta del 9 de noviembre de 2014- supone un tsunami político.

El fondo del asunto ha levantado una polvareda que amenaza con nublar el final de la campaña popular. Se demanda desde numerosos partidos la dimisión del ministro. Los conservadores apuntan a una “conspiración” y el propio Fernández Díaz se presenta como “víctima” de un complot con intenciones electorales. Los soberanistas hablan de “GAL político” o de “matriz franquista del Estado”.

Pero la forma tampoco es tema menor. Constituye un segundo escándalo que no eclipsa, sino que en todo caso agrava, el primero. ¿Quién grabó al responsable de la seguridad en España? ¿Es posible espiar al propio ministro de Interior ni más ni menos que en su despacho oficial? ¿Fue una grabación autorizada por alguno de los dos protagonistas de la conversación? ¿La grabó alguno de los interlocutores consciente o inconscientemente? ¿Quién y para qué la difunde?

COMERSE “EL MARRÓN”

Desde 'Público', el medio que ha aireado la polémica conversación, se señala al responsable de la Oficina Antifrau, De Alfonso, como “muy probable” autor de las grabaciones. No obstante, el magistrado De Alfonso niega haber hecho semejante cosa. Al menos, de forma premeditada. En las primeras declaraciones que hizo De Alfonso llegó a decir que él no iba a “comerse el marrón” de ser “el tío que grabó al ministro”. “Ni he grabado, ni voy a grabar ni permitiría que nadie me grabara y no estoy dispuesto a que la Oficina Antifrau caiga por los intereses de nadie”, señaló.

Lo que sí reconoció al mencionado diario es que verse, se vio con Fernández Díaz en un encuentro organizado por el inspector José Angel Fuentes Gago, a su vez colaborador directo del comisario Eugenio Pino, que se jubila este jueves después de haber ocupado el puesto de director adjunto operativo (DAO) de la Policía en la legislatura de Rajoy.

TELÉFONO 'ZOMBI'

Un juez de Madrid imputa  al comisario Villarejo en otro caso de grabaciones ilegales a policías y al CNI

Daniel de Alfonso deja una vía abierta de investigación: la posibilidad de haber grabado sin saber que lo estaba haciendo. En este sentido, indicó que su teléfono -desde el que hipotéticamente se registró su reunión con el ministro- podía haber sido intervenido y convertido en un terminal 'zombi', puesto que él había permitido a la policía que lo monitorizara por albergar sospechas de que era escuchado.

De resultar cierta la hipótesis, significaría que Fernández Díaz habría sido espiado en su propio despacho por personal de seguridad del Estado. Un material que posteriormente y con clara intención (a cuatro días de que finalice la campaña) se ha hecho público poniendo en una delicadísima situación al titular de Interior. La duda que arrojaría ese escenario es si la grabación se produjo con o sin su consentimiento y si realmente se buscaba grabar esa charla o cualquiera que pudiera mantener De Alfonso, el supuestamente ‘intervenido’.

Para añadir más morbo a la cuestión, este miércoles se ha conocido que un juez de Madrid ha citado a declarar el próximo lunes al comisario José Manuel Villarejo -que se define a sí mismo como 'agente encubierto'- en calidad de investigado, en la causa abierta por otra grabación ilegal a los policías que investigaban al ‘pequeño Nicolás’ mientras estaban celebrando una reunión con dos agentes del CNI. En esa misma jornada tendrán que declarar como testigos el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, y el responsable de la investigación del caso, Marcelino Martín Blas, antaño responsable de asuntos internos de la Policía y por tanto hombre de confianza de la cúpula de de Interior.

Tanto Martín Blasco como Villarejo -antes compañeros y ahora públicamente enfrentados- dependieron cuando trabajaban juntos del DAO Eugenio Pino, esto es, el DAO que ya se jubila y que también es jerárquicamente el superior de Fuentes Gago, el inspector que puso en contacto al ministro de Interior y De Alfonso.

EL PSC Y LA INVESTIGACIÓN INTERNA

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Cierto es que el director de Antifrau ha ido dando más y nuevas versiones sobre quién podría haber grabado o difundido la conversación. Hasta ha sugerido que podría haber sido el PSC. O que se podrían haber colocado micrófonos en el despacho donde se produjo la entrevista.

El titular de Interior, por su lado, ha dejado claro que no sospecha de De Alfonso. Es obvio que piensa en terceros. Fernández Díaz ha encargado una investigación para saber qué ha ocurrido y quién o quiénes son los responsables. El presidente Mariano Rajoy, en la noche del miércoles, recordó en Antena 3 que son "pocas personas" las que tienen acceso al lugar de trabajo del ministro, sin descartar una traición interna.