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El debate en TV-3 de los candidatos: 75 reproches, 48 propuestas

La discusión sobre el soberanismo generó la mayor parte de críticas

Las promesas, en ocasiones repetidas, pecaron a menudo de inconcreción

FIDEL MASREAL / BARCELONA

Los candidatos catalanes, en el plató, momentos antes de iniciar el debate electoral de TV-3.

Los candidatos catalanes, en el plató, momentos antes de iniciar el debate electoral de TV-3. / JOAN CORTADELLAS

Tras más de dos horas de debate, y pese a los intentos iniciales de la moderadora de plantear un cruce de ideas con propuestas motivadas, una vez más los reproches ganaron claramente la partida a las propuestas concretas, anoche en TV-3. En concreto, 75 referencias críticas de unos a otros frente a 48 propuestas identificables por parte de los seis candidatos. Algunas ciertamente genéricas.

LOS REPROCHES

Xavier Domènech (En Comú Podem)

Se centró en la idea de "echar" al PP para lograr mejores políticas de empleo, contra la desigualdad y la pobreza o con los refugiados. O en la lucha contra la corrupción. Lo cual le valió uno de los múltiples arañazos de Francesc Homs, de CDC, que lo comparó con el PSC de José Zaragoza. Ante lo cual Domènech recordó, en un par de réplicas directas a Homs, que CDC ha votado en Europa a favor del modelo de la austeridad que ha forzado a Grecia a cambiar de políticas. "Hay un punto de crueldad en el hecho de que los que han postulado la austeridad ahora digan que este es el modelo que defendemos", se quejó, por las comparaciones de Homs entre Podemos y Syriza, cuyo Gobierno ha rebajado las pensiones, entre otros recortes.

Domènech también colocó a CDC con el PP en asuntos como la defensa de las escuelas que segregan a los alumnos por sexo, la 'ley Montoro' y la política sobre el impuesto de patrimonio. Al PP se refirió como el partido "todo él imputado", cuando se abordó la corrupción. Y no faltó un toque crítico al PSC de Meritxell Batet, a la que recordó que de Ciudadanos decían que "tenía el programa económico de la FAES" y después lograron un pacto con ellos.

En la segunda parte, dedicada a la cuestión soberanista, el candidato de En Comú Podem tuvo que moverse a la defensiva, y apenas pudo acusar a ERC y CDC de no tener una propuesta clara, a Girauta de solo defender la cesión de soberanía hacia la UE y no hacia las comunidades, y a PSOE y PP de haber pactado la reforma del artículo 135 de la Constitución que limita la soberanía y la sujeta a intereses económicos y no sociales.

Meritxell Batet (PSC)

Fue la menos agresiva y más propositiva, si bien esta táctica la dejó desdibujada en más de una ocasión. A Domènech le reprochó en alguna ocasión que no votara la investidura de Pedro Sánchez ("tenemos Gobierno del PP porque ustedes votaron contra un Gobierno del PSOE", dijo una vez, y poco después insistió en que "Pablo Iglesias votó contra Pedro Sánchez"). Pero lanzó la mayor parte de dardos al PP por su política fiscal de bajada de impuestos "electoralista", por proponer un crecimiento económico "a costa de más desigualdad". Sobre la cuestión soberanista se limitó a describir que el proceso da "vueltas en círculo como los hámsteres", pero no personalizó el reproche en ningún partido.

Juan Carlos Girauta (Ciutadans)

Como Batet, comenzó mucho más propositivo, pero, a medida que el debate llegaba a terrenos soberanistas, lanzó sus dardos sin perder la sonrisa y a discreción. Se enzarzó con Jorge Fernández Díaz por el número de trabajadores en activo. Y en materia de corrupción, cuando el republicano Gabriel Rufián hablaba de "los Borbones" y su patrimonio, lanzó: "Creía que hablaba de los Pujol". Y se dejó ir hablando del soberanismo, que comparó con "una cosa virtual que pasan pantallas atrás y vuelven a plantear el referéndum". Todo en un tono irónico que acabó incluso por llevarle a mostrar sus coincidencias con el convergente Francesc Homs en determinadas propuestas económicas.

Gabriel Rufián (ERC)

Sin duda el más afilado y rápido a la hora de lanzar los ataques, junto a Homs. Su momento fue sin duda la parte dedicada al soberanismo, donde se centró en el hígado de Domènech y le preguntó una y otra vez cómo quiere hacer el referéndum frente al PP, el PSOE y el Constitucional. Críticas a Homs, ninguna. A En Comú Podem le reprochó "la mentira piadosa" de proponer el referéndum, pese a que al tiempo le tendía la mano al representante de En Comú Podem. "¿Por qué no estáis con nosotros?, porque nosotros con ustedes siempre estaremos", concluyó.

Francesc Homs (CDC)

Solo una vez sus ataques se dirigieron a ERC, y fue con la pregunta inicial en la que le reprochó que coquetee con la CUP para buscar sus votos. El resto del debate lo dedicó a Domènech, al que reprocho que Podemos no haya mantenido la promesa del referéndum en varios momentos clave. Homs constantemente comparó al candidato de En Comú Podem con Syriza y lo definió como "comunista". También atizó al popular Jorge Fernández por hacer "demagogia" con los refugiados y por haber dictado a la fiscalía la actuación por el 9-N.

Jorge Fernández Díaz (PPC)

Su objetivo fue el PSOE (con ellos en el poder se perdieron 3,5 millones de empleos) pero sobre todo CDC, a la que reprochó haberse "fiado" de la CUP, haber roto CiU debido al proceso soberanista. Y prometió que lo que no se romperá es España. 

LAS PROPUESTAS

Xavier Domènech

Defendió con cierta concreción una subida de impuestos progresiva del IRPF, pero luego habló más en genérico de políticas de "equidad" para salir de la crisis. También fue genérica la idea de "reforzar" la escuela pública. Más detallado fue su plan anticorrupción con medidas judiciales para evitar la dilación de los casos, así como una ley de protección a los denunciantes y acabar con los aforamientos por casos de corrupción. En el modelo de Estado, más ideas vagas. "Estado plurinacional" y promesa de referéndum mediante la "franternidad" con el resto de comunidades españolas. 

Meritxell Batet

Lanzó varias propuestas concretas, excepto en modelo de Estado, donde se quedó en la reforma constitucional. Sobre refugiados propuso una política exterior común de la UE. En política educativa, otra idea genérica: un pacto social y educativo "que garantice que las becas lleguen a todos los que las necesitan". En el capítulo de corrución sí propuso publicar todas las declaraciones de bienes, patrimonio y actividades de los políticos y los presupuestos de los partidos. Y cinco años de incompatiblidad en materia de puertas giratorias. Propuso también un ingreso mínimo vital y ampliar derechos sociales en la reforma constitucional. Su respuesta al conflicto catalán fue la reforma de la Carta Magna y el "diálogo".

Juan Carlos Girauta

Defendió el contrato estable indefinido, el complemento salarial, la reforma de los sistemas de formación y una "asesoría personalizada". También propuso eliminar las diputaciones y aumentar la tribuación a los beneficiados por la última amnistía fiscal, así como mejorar el trabajo de la Agencia Tributaria e invertir el 3% del PIB en I+D+i, donde coincidió por una vez con una propuesta de ERC. También concretó medidas contra la corrupción: no dar indultos a condenados por esta causa, evitar listas electorales con imputados, y un sistema de elección de los cargos del poder judicial no politizada. Sobre el modelo de Estado planteó "clarificar competencias", sin citar cuáles y elminar el Senado para crear un consejo de preisdentes autonómicos. También reclamó otro modelo de financiación en el que sanidad, educación y dependencia estén unificados en cuanto a su aportación, en base al criterio poblacional. 

Gabriel Rufián

Mucho menos concreto fue en materia de política laboral y económica que en otras facetas. Propuso, de forma genérica, ayudas a autónomos y pymes, que dejen de pagar la luz más cara, "lucha contra la morosidad" y una tregua fiscal. Propuestas que repitió en un segundo turno. Propuso también de forma sucinta una nueva ley de financiacíon de los partidos en la que estos sean responsables subsidiarios de los casos de corrupción. Y prohibir las donaciones anónimas, así como eliminar aforamientos.  En la segunda parte, sobre el soberanismo, se olvidó de proponer (más allá de su conocida meta de alcanzar "la república catalana") y se lanzó al ataque contra Domènech. 

Francesc Homs

Propuso cumplir la ley de estabilidad para permitir que la Generalitat disponga de 1.400 millones extra, acomodar la tributación de los autónomos y aplicar la rebaja del impuesto de sociedades también a las pymes. Como Rufián, su fuerte fue la crítica. Recordó su apuesta independentista y la idea de crear una comisión en el Congreso para debatir sobre la cuestión catalana.

Jorge Fernández

Se dedicó a predicar las bondades del Gobierno en esta legislatura incluso en materia de refugiados, donde prometió que acabarían cumpliendo el mandato de la UE. Sus promesas tampoco fueron excesivamente precisas y dejó en el aire la viabilidad de la reforma constitucional que propuso Batet, sin especial entusiasmo en ella. La única definición concreta cara al futuro fue la reforma de la financiación autonómica que incluya el principio de ordinalidad y solidaridad entre territorios.

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