Oriol Junqueras lamenta el veto a los presupuestos "más expansivos" en un lustro

Recuerda que las cuentas prevén un aumento de las partidas del 5%

Advierte de que la prórroga de las cuentas tendrá "consecuencias graves"

El vicepresidente y ’conseller’ de Economia, Oriol Junqueras, alerta a la CUP de que los ciudadanos pagarán las consecuencias extremadamente graves de no aprobar los presupuestos.  / EFE / ANDREU DALMAU / VÍDEO: ACN

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El vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, ha iniciado este miércoles el debate a la totalidad de los presupuestos de la Generalitat lamentando que, a la vista de lo sucedido el martes en la sede de la CUP, las cuentas del Ejecutivo catalán vayan a ser devueltas a los toriles. El lamento del republicano lo causa el que el proyecto de presupuestos del 2016 son “los más expansivos” en años, en concreto, desde el inicio de los recortes en el 2010. En cifras, el presupostos que será rechazada supondría un aumento de 1.100 millones, de los que 873 serían destinados a políticas sociales.

Junqueras ha detallado que el líquido disponible para los distintos departamentos del Govern, en el proyecto que no verá la luz, se incrementaba un 5,3%. Y que el 78% del aumento presupuestario, la variación entre las cuentas del año pasado, se destinaría a políticas sociales. Eso provoca que, en números absolutos, estas políticas suponen el 73% de todo el presupuesto. "Prorrogar unas cuentas cuando la opción son unos presupuestos muy distintos, con más recursos, tendrá consecuencias graves para el impulso de la economía y en la prestación de servicios", ha advertido Junqueras.

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El ‘conseller’de Economia ha glosado las excelencias de la economía catalana, con un crecimiento previsto para el 2,9% y un PIB bruto que ya no es de 200.000, como de una manera intuitiva se calculaba, sino que se acerca a los 230.000. Una diferencia que no solo supone un aumento de flujo monetario, sino también una elevación de la cifra absoluta del límite de déficit.

 En el aparatdo de las criticas al Estado, dos puntos. El cálculo a la baja del dinero que adelanta el Gobierno a la Generalitat y el retraso a la hora de hacer la pertinente liquidación, es decir, redondear los ingresos de las autonomías. Y, evidentemente, la "arbitrariedad" del límite de déficit que fija el Misterio de Hacienda. El respeto de este límite es, precisamente, uno de los puntos que más distancian al Govern de sus socios (?) de estabilidad, la CUP: