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MEMORIA HISTÓRICA

Tortosa mantendrá el monumento franquista del Ebro

El 68% de los ciudadanos que han participado en la consulta han votado a favor de dejar en pie el monolito

SÍLVIA BERBÍS / TORTOSA

Vecinos de Tortosa votan en la consulta sobre el monumento franquista del Ebre.

Vecinos de Tortosa votan en la consulta sobre el monumento franquista del Ebre.
El alcalde de Tortosa, Ferran Bel, vota en la consulta sobre el monumento franquista del Ebre.

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El monumento franquista del Ebro continuará clavado en el lecho del río en Tortosa. 5.755 votantes, un 68% del total de participantes, escogieron este sábado la opción que defendía mantener y reinterpretar el monolito que inauguró Franco en 1966 apelando a 25 años de paz que no fueron más que medio siglo de silencio y represión. La consulta -en la que 2.631 personas votaron a favor de retirar la estructura- atrajo al 29,73% del censo.

Tras anunciar el resultado, el alcalde convergente, Ferran Bel, insistió en pedir respeto por la ciudad: “Aquí no se votaba al fascismo ni al franquismo, no se nos puede tratar de franquistas porque no lo somos”, aseguró. “Tenemos un coeficiente intelectual muy similar al del resto del país, un carácter democrático parecido y pedimos que se nos respete”, añadió. La Comisión para la Retirada de los Símbolos Franquistas de Tortosa, que desde el inicio se opuso a una consulta que “legitima la perpetuación del monumento”, lamentó el desenlace al considerar que la “reinterpretación” por la que se aboga “no tiene ningún tipo de sentido y no es más que un despropósito inmenso”. Tras conocer la opción mayoritaria, sin embargo, advirtió de que “la retirada es inevitable pronto o tarde" y de que seguirán peleando por ello "con dignidad”.

GENTE MAYOR

Hasta prácticamente las once de la noche no se conocieron los resultados. Antes del mediodía, la afluencia provocó esperas de hasta 45 minutos que obligaron al ayuntamiento a duplicar las urnas en tres mesas. En las colas, predominio de gente mayor y una evidente ausencia de jóvenes. “Hay mucha gente joven que directamente no opina, han visto el monumento toda la vida y les da lo mismo, pasan”, afirmó Neus Obiol, de 31 años.

Entre los que opinaban, discrepancias de fondo sobre el contenido simbólico del monumento. “La gente que pide que se elimine lo ve como una exaltación del fascismo, pero para mí y creo que para la mayoría de gente no es así, no es un monumento de Franco sino de la batalla del Ebro”, apuntaba Xavier Rollán. Por el contrario, para la catedrática de Periodismo Amparo Moreno “es evidente que se trata de un monumento hecho para honra y gloria de quienes dieron el golpe de Estado. Cuando se celebraron los 25 años de paz y se inauguró el monumento, lo que se estaba celebrando era la supeditación de la población a una dictadura”.

EL DEBATE SE PERPETÚA

Con la victoria de la permanencia y “reinterpretación”, el debate abierto hace 32 años se perpetúa . “Al menos somos conscientes de que hemos despertado el interés de la gente de Tortosa. Hoy empieza el debate en realidad”, vaticinó Brian Cutts, miembro de la Comisión para la Retirada de los Símbolos Franquistas. Para el fundador del PSC Josep Bayerri, Tortosa no puede estar “50 años más hablando del monumento”. Le preocupaba que hubiera una salida en falso y según él, una participación menor al 50%, desmerece el resultado.