ENTREVISTA AL EXPRESIDENTE DE LA GENERALITAT

Artur Mas: "Si la CUP veta el presupuesto, el 'procés' queda muy tocado"

Entrevista con Artur Mas, expresidente de la Generalitat. / FERRAN SENDRA / VÍDEO: MÒNICA TUDELA

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NEUS TOMÀS / FIDEL MASREAL / BARCELONA

Artur Mas reconoce que desde que no es presidente se ha mordido más de una vez la lengua, aunque también asegura que habla con mayor libertad que antes. Sus palabras rezuman preocupación.

--La CUP ha hecho perder decenas de votaciones a Junts pel Sí, dice que no pasa nada si no se aprueba el presupuesto y no condena la violencia en los incidentes de Gràcia. ¿Son ejemplos de la inestabilidad permanente de esta legislatura?

--Si no se aprueban los presupuestos, a la CUP no le pasa nada, pero a Catalunya sí. Esa es la gran diferencia. Y Catalunya es la gente. Como explicó el vicepresidente Junqueras, este año se pueden gastar en políticas sociales 1.000 millones más. Si la CUP dice que no, no le pasa nada, pero la gente de Catalunya pierde esos más de 1.000 millones de euros.

 

--¿Si la CUP veta las cuentas tendrán que explorar otra alianza?

--Si dice que no, el proyecto soberanista queda muy tocado porque es evidente que el Govern pasa a ser un Govern sin posibilidad de salir adelante. Ahora, si la CUP dice que no, también hay otras fuerzas en el Parlament que pueden hacer un acto de responsabilidad sabiendo que el proyecto soberanista quedaría tocado por culpa de la CUP.

--Tocado de muerte, si han de ir a buscar los votos de un partido no independentista…

--Veríamos qué condiciones pondría ese otro partido. Pero en este momento sabemos que hay un mandato del 27-S para sacar adelante el Estado catalán. Dos, hay un acuerdo de Junts pel Sí y la CUP a partir del momento en que yo di un paso al lado. Un acuerdo solemne. Que tuvo un precio no menor, que un ‘president’ se apartara para dar lugar a un Govern nuevo y que la legislatura cumpliera ese mandato. Y la tercera cosa es que para que este Govern pueda funcionar necesita el mejor presupuesto posible, y es el que se ha presentado. La CUP ha de decidir si hace honor al mandato del 27-S, si cumple la palabra del pacto, siendo como dicen ellos muy coherentes, o decidir si se carga un presupuesto que puede dar más de 1.000 millones básicamente en el ámbito social.                                                                                                                                                                  

en una olla de grillos" "Si la gente ve una pelea permanente pierde la confianza porque se puede convertir todo en una olla de grillos"

                                    

--¿Se atreve a hacer un pronóstico?

--No, porque aunque yo tengo un máster en la CUP, todavía no tengo un doctorado y menos el honoris causa. Ya veremos qué harán. Ahora ya no es solo un partido que está en la calle. Es un partido que está en el Parlament y al que la gente dio una fuerza muy grande porque tiene parte de la sartén por el mango en el proyecto soberanista. Tenemos que saber si además de hacer agitación en la calle son capaces también de hacer lo que toca hacer cuando estás en un Parlament.

--¿Puede entender que el electorado esté despistado sobre la hoja de ruta tras tantas propuestas? 

--Puedo entender que hay declaraciones que pueden despistar. Pero no es lo más importante. Lo más importante para generar confianza y ampliar la base soberanista es que se vea que la mayoría parlamentaria de Junts pel Sí y la CUP es sólida, que se ha dado un plazo y durante el mismo no ha de haber altercados parlamentarios. Si la gente ve una pelea permanente, pierde confianza porque se puede convertir todo en una olla de grillos. ¿Sobre el resto? Creo que todos deberíamos respetar que el principio ha de ser que antes de tomar las últimas decisiones trascendentes hemos de pasar del 50%.

--Usted es de los que piensa que el referéndum pactado es imposible, pero la independencia no sería mucho más fácil, ¿no?

--No, pero hay una diferencia. Todo lo que significa pactar previamente con el Estado depende de las dos partes. La proclamación del Estado catalán en algún momento puede solo depender de Catalunya. Otra cosa es que tras dar el paso definitivo quieras pactar las condiciones con el Estado, y eso lo haremos siempre.

--Convergència quiere crecer hacia el centro, pero tiene el lastre de los recortes. 

--El presupuesto de ahora ya no lo presenta un 'conseller' de CDC, ahora lo presenta uno de ERC, el presidente de ERC. Y es un presupuesto autonómico. Esta es la realidad. No lo critico, lo aplaudo como ejercicio de realismo que permite explicar que lo que se hacía antes no era la manía recortadora de una derecha neoliberal insensible, sino la puñetera realidad del país que había que gestionar, como ahora se demuestra.

--Viendo los resultados electorales, ¿no cree que hay mucha gente que les reprochan falta de sensibilidad?

--Por desconocimiento total.

--Otro lastre para CDC son los escándalos de corrupción. En el 'caso Pujol' se ha abierto una nueva línea de investigación que apunta a que los bancos pagaron comisiones por gestionar las nóminas de los funcionarios. ¿Nunca sospechó nada?

--No, en absoluto. Ojalá lo empiecen todo de una vez y todo el mundo pueda defenderse correctamente. Lo que hay que subrayar es que ahora se está en una fase de investigación. Se nos atribuye supuestos conocimientos de determinadas cosas que están al margen de nuestra formación política. Lo que decimos es que los problemas que afectan a una familia no afectan al partido. Eso lo tienen que explicar ellos. 

--¿Alguna vez han intentado sobornarle?

--Sí.                

--¿Cómo?

--La manera no siempre es explícita.

--Explíquenos.

--A veces no te lo hacen llegar directamente, lo hacen indirectamente. Te dicen, ’escucha, hay una gente’, y no sabes quién, ‘que si pasase esto estarían dispuestos a hacer no se qué’. Cuando una persona ocupa cargos de relevancia esto pasa. Y tienes que tener la honestidad y la claridad de ideas para decir ‘no’. Y como no puedes acusar a nadie porque no es explícito, lo único que puedes hacer es mandarlo escaleras abajo.    

--CDC mira hacia delante pero con nombres como el suyo, que procede del pujolismo.

--De todos los 'consellers' actuales ninguno viene de la época de Pujol. Tampoco los principales alcaldes. En el partido algunos vienen de esa época, pero lo más natural es que a partir del próximo congreso dejen de estar en primera fila. En mi caso, es cierto que soy de esa época, aunque creo que nadie puede acusarme de no saberme apartar. Mi responsabilidad es engrasar bien el nuevo proyecto y no perder mi capital político en el mundo convergente y en el soberanista. Los que me quieren ver apartado de todo no lo conseguirán, y los que piensan que yo tengo que volver a serlo todo tampoco lo lograrán.                                                                                                                            

"No hay que perder  y en el soberanista"

--Cuando ve las imágenes de los disturbios de Gràcia, ¿qué piensa?

--Varias cosas. La violencia gratuita no se puede justificar. No es una película de Mossos malos, manifestantes buenos. Y pienso que es un gran fracaso de la alcaldesa. Nos dijo que venía del activismo y viniendo de donde viene delega el diálogo con los okupas y violentos en los vecinos. Esa debe ser su tarea. 

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--¿Qué debería haber hecho Ada Colau, seguir pagando el alquiler del local como hizo Xavier Trias?

--Yo no digo eso. Lo que tenía que hacer es ganar tiempo y hablar con la gente, como hizo el alcalde Trias, y buscar soluciones para que pudieran seguir haciendo la labor de barrio que hacían sin ocupar necesariamente ese local. Se nos dijo que la alcaldesa serviría para estas cosas y sirve para lo contrario. Donde no teníamos la bronca ahora la tenemos.