28 oct 2020

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DE VUELTA A LAS URNAS

Un hombre interrumpe un acto de Rajoy al grito de "el PP es la mafia"

El exaltado, que ha protagonizado incidentes similares contra otros partidos, no logra torpedear la presentación de los candidatos conservadores

El presidente presenta el 26-J como una elección entre la "moderación" que representa su partido y la "radicalidad" de IU-Podemos

Patricia Martín

DAVID CASTRO / VIDEO : ATLAS

Un ciudadano indignado ha intentado este martes torpedear el acto de presentación de los cabeza de lista del PP al Congreso en el madrileño parque del Retiro. El espontáneo ha intervenido justo en el momento en que Mariano Rajoy estaba posando con los candidatos. Antes de que el equipo de seguridad del presidente en funciones consiguiera aplacarle y reducirle, ha gritado a un escaso metro del líder conservador y su equipo: "El PP es la mafia", "5.000 sin techo condenados y sin comida" y "corrupción".

Tras el breve incidente, el presidente del partido y la secretaria general, María Dolores de Cospedal, han posado finalmente para la foto de familia, han sonreido e intercambiado bromas, intentado quitar hierro a lo sucedido.

Según fuentes populares, el hombre está fichado por la policía por sus actuaciones contra diferentes partidos políticos. En una de sus últimas intervenciones, intentó acallar al cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, en el quinto aniversario del 15-M. Durante la campaña de las elecciones generales del 20 de diciembre, Rajoy fue golpeado por un ciudadano en Pontevedra, que le dió un puñetazo y le rompió las gafas en uno de los innumerables paseos que el candidato popular realiza en cada ciudad que visita en la etapa preelectoral. En esta ocasión, el incidente no ha ido tan lejos, porque el exaltado no ha llegado a acercarse al presidente en funciones, y el acto ha podido continuar con normalidad.

LA POLARIZACIÓN

De hecho, Rajoy ha aprovechado el evento para poner en práctica la estrategia que su equipo de campaña, capitaneado por Jorge Moragas, diseñó hace semanas y que consiste en intentar polarizar la contienda electoral entre dos rivales: el PP y Podemos. Con esta táctica, los populares tratan de restar importancia al PSOE y C's, con un doble objetivo: por un lado, intentar arrebatar a ambos partidos constitucionalistas votos y, por otro, no dinamitar, con ataques reiterados, los puentes que pueden ser necesarios para forjar un gobierno de coalición tras el 26-J si, como indican las encuestas, el PP no obtiene mayoría absoluta. 

Así, el jefe del Ejecutivo en funciones ha presentado la cita con las urnas como una elección entre la "moderación" del PP y la "radicalidad", en referencia a Podemos, partido que ha evitado citar. "La radicalidad es real en España dentro de la clase política", ha avertido, para a continuación avisar de que "lo peor que podría pasar" al país es "volver a los años anteriores a la llegada del PP", en referencia a la etapa del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, "o apostar por ideologías, planteamientos y políticas derrotadas por la pura realidad hace años", en alusión a las propuestas de Unidos Podemos (coalición formada por la formación de Pablo Iglesias e IU). 

Siguiendo las directrices marcadas por los estrategas del PP, la vicepresidenta, Soraya Saézn de Santamaría, ha advertido este martes en una entrevista radiofónica del "riesgo muy real" de que Podemos supere al PSOE y sea la segunda fuerza.