09 jul 2020

Ir a contenido

Presupuestos con Gràcia

La CUP elude abordar las cuentas y pide la dimisión de Albert Batlle por la algarada en el distrito barcelonés

El grupo parlamentario condena con contundencia la actuación de los Mossos

Xabi Barrena

Primera fila con diputados y exdiputados de la izquierda anticapitalista en la asamblea nacional de la CUP celebrada ayer en Esparreguera.

Primera fila con diputados y exdiputados de la izquierda anticapitalista en la asamblea nacional de la CUP celebrada ayer en Esparreguera. / NÚRIA JULIÀ

Tras la enmienda aprobada en la asamblea nacional de la CUP (por la que se pide al partido que se “libere” del pacto con Junts pel Sí); la algarada por las calles de Gràcia del lunes y la palpable indignación de los anti-capitalistas por la acción policial, como diría el clásico, se ha quedado un escenario 'estupendo' para negociar unas cuentas. La concatenación de hechos augura árduas negociaciones en cuanto la CUP tenga a bien abrir el archivo donde se halla el proyecto de ley de presupuestos. Y es que de momento ni le han echado un ojo porque el martes prefirieron centrarse en la reacción a los hechos de Gràcia. El resto de partidos anunciaron ya enmiendas a la totalidad.

Jordi Pujol cambió las relaciones de los cargos públicos con la prensa. Mal acostumbrados por las nocivas películas americanas, algunos se habían habituado a que el político de turno respondiera a todo lo que se le preguntaba. A riesgo, esa era la gracia, de que el titular del día después no fuera el que él quisiera. Para eso ya existen los mitines. Pujol y su famoso “’avui no toca’” acabaron con todo esto. Y creó escuela. El martes, para la CUP, no tocaba hablar de presupuestos. Solo de Gràcia y de la acción policial.

Visiblemente indignados, los portavoces anticapitalistas han exigido la disolución de la Brigada Mòbil (Brimo) de la policía catalana y la dimisión del director de los Mossos d'Esquadra, Albert Batlle. Y lo dicho. Sobre presupuestos, ni una palabra. "Cuando sea pertinente ya lo comentaremos" ha afirmado Vehí, quien ha recordado que, además, habían recibido la información pocas horas antes.

De hecho, la había recogido la diputada Eulàlia Reguant para desaparecer después de la reunión del vicepresidente Oriol Junqueras con los grupos para darles cuenta del redactado de los presupuestos. La CUP, han explicado después, estaba concentrada en dar respuesta a la operación policial.

Tampoco Junqueras ha perdido tiempo en su comparecencia con la prensa a especular sobre negociaciones. Eso sí, ha dejado un par de posicionamientos para la negociación. El primero, que si los presupuestos no cuenten con apoyo, la vía elegida por el Ejecutivo sería la de la prórroga presupuestaria, y no unas elecciones anticipadas: “Hay muchos gobiernos con presupuestos prorrogados”, ha aseverado.

MEJORES QUE LOS DEL 2015

Y la segunda, a modo de aviso a la CUP, que  “estos presupuestos son mejores que los del 2015 y mucho mejores que su prórroga. “Si no se aprueban estas cuentas” ha seguido el también presidente de ERC, “no se podrán destinar a fines sociales los 874 millones que se prevén en este proyecto de ley”. Una cantidad en la que se incluye el plan de choque de 270 millones que la CUP exigió en la negociación para la investidura de un ‘president’

El proyecto de presupuestos se debatirá a la totalidad el próximo 8 de junio, en la previa del inicio de la campaña electoral del 26-J. El debate final se espera para el 20 de julio. Es decir, se abre ahora  un  periodo de dos meses de negociación entre el Ejecutivo catalán y los anticapitalistas.