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ENTREVISTA A LA DIPUTADA 'CUPAIRE'

Anna Gabriel: "A las mujeres de la CUP nos insultan por nuestra ideología"

Enmarca sus declaraciones sobre la maternidad colectiva en la defensa del feminismo

Señala que a un hombre no le preguntarían si es verdad que no quiere tener hijos

Neus Tomàs

Anna Gabriel, en una imagen del pasado enero.

Anna Gabriel, en una imagen del pasado enero. / ALBERT BERTRAN

La diputada de la CUP Anna Gabriel dice que no miente y que cuando se le formula una pregunta responde lo que piensa. Eso es lo que hizo cuando en una entrevista que se emite este sábado en Catalunya Ràdio se le inquirió sobre si era cierto que nunca había querido tener hijos. Ella contestó, mientras paseaba por su Sallent natal, que solo se lo hubiese planteado si la maternidad se formulase desde una perspectiva que define como colectiva. Su reflexión, plasmada en un fragmento de la entrevista colgado en la red, se convirtió en viral.

A base de clicks las menciones a esta parlamentaria se multiplicaron hasta ser motivo de una encuesta en 13TV o dar lugar al siguiente titular del digital Libertad Digital: ‘La “puta y mal follada” de la CUP dice que los hijos deben criarse en tribus’.

Gabriel no se arrepiente de lo que dijo en la radio y le encantaría que se abriese un debate en serio sobre las diferentes fórmulas de crianza de los hijos sin que este se mezclase con los “ámbitos morales”. Pero duda de que acabe siendo así tras ver cómo se ha “simplificado” su respuesta. Cita como ejemplo los tuits que circulan con fotos de tribus de todo el mundo para referirse a ella, los que afirman que pretende cargarse a las familias o los que dedican los 140 caracteres a decir que Gabriel lo único que busca es tener relaciones con muchos hombres.    

En un avance del programa El Suplement, de Catalunya Ràdio, Anna Gabriel, diputada de la CUP, asegura: Si yo pudiera formar parte de un grupo que decidiera tener hijos e hijas en común, me satisfaría la idea.  / YOUTUBE

                                                                                                                               

“No nos hemos inventado nada. En otros países, en otras culturas, no existe una única institución familiar. Está bien que la tradición pueda someterse a debate. Plantearse cuáles son sus oportunidades y sus límites, sus funciones y sus disfunciones”, explica la diputada en conversación con este diario.              

NIETAS DE LAS BRUJAS                              

Es feminista y a menudo define a las mujeres de la CUP como “las nietas de las brujas que nunca pudieron quemar”. Lo hizo cuando varias políticas de esta formación comparecieron para denunciar los ataques machistas de las que habían sido víctimas. Insultos, recuerda, que no han cesado. Los atribuye a la concepción patriarcal imperante aún en la sociedad y de ahí que defienda que también cuando se trata de debatir sobre el concepto de familia lo que ella pretende es superar “la dicotomía entre el espacio público y el privado”. En este último sitúa desde la crianza de los hijos a la sexualidad o la menstruación.

“La obligación de las feministas es llevar a la esfera pública lo que pretenden que se quede en el ámbito privado”, señala.                                                         

"No nos hemos inventado nada. En otros países, otras culturas,no existe una única institución familiar"

Se rebela ante un patriarcado que pretende también “segregar” cuestiones personales como puede ser la decisión de no tener hijos: “El ámbito de los sentimientos debe poder formar parte de la política y que cuando de interpelan por un tema personal no te de vergüenza responder”.

La solución pasa, según esta diputada, por un cambio del sistema: “A las mujeres de la CUP nos insultan por nuestra ideología. Nos llaman feas o mal folladas porque cuestionamos privilegios y otras no lo hacen. La CUP molesta al sistema”.

-¿La polémica creada la reafirma en lo que piensa?

-No se trata de eso. Más bien constato con tristeza el nivel de determinados análisis.

Cita como ejemplo el del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien también ha terciado en la polémica mofándose de la referencia que la diputada hizo al concepto de tribu y preguntándose si Gabriel se refería a los apalaches, los chiricauas o los comanches.                                                    

"No se trata de reafirmarme en lo que pienso. Más bien constato con tristeza el nivel de determinados análisis"

                                     

Aunque también ha recibido muestras de apoyo y destaca entre ellas la de Rita Maestre, la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, condenada por quedarse en sujetador en la capilla de la Complutense durante una protesta feminista.                                                                                                                     

La diputada ‘cupaire’ concluye con una reflexión: “A un hombre no se le pregunta si es cierto que no ha querido tener hijos. Esto se nos pregunta a las mujeres. Y en el caso de que hubiese existido la pregunta y la respuesta, no hubiese generado esta polémica”.