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DE VUELTA A LAS URNAS

La oferta de Pablo Iglesias de concurrir juntos al Senado enerva al PSOE

Pedro Sánchez desdeña con un "no, gracias" una propuesta que considera "mediática"

Ximo Puig mantiene negociaciones con Podemos y Compromís para coaligarse en la Cámara alta

Iolanda Mármol Juan Ruiz Sierra

Los líderes del PSOE y de Podemos, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, se saludan en el hemiciclo del Congreso. / EFE / PACO CAMPOS

Los líderes del PSOE y de Podemos, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, se saludan en el hemiciclo del Congreso.
Pedro Sánchez responde con un No, gracias a la oferta de Podemos para concurrir con listas conjuntas al Senado y poder así superar al Partido Popular en la cámara alta. 

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En plena resaca por el acuerdo Podemos-IU y cuando en territorios como València, Aragón y Baleares se explora la posibilidad de una alianza de izquierdas --que incluiría al PSOE y a los morados, entre otros partidos progresistas-- para concurrir al Senado el 26-J, Pablo Iglesias decidió levantar el teléfono y aprovechar la coyuntura. A las diez de la mañana de este martes, se puso en contacto con el socialista Pedro Sánchez para informarle de que le hacía una oferta global, genérica y de carácter estatal para que su partido y el PSOE, de la mano de otras formaciones progresistas, se presentaran juntos a la Cámara Alta. El objetivo, “acabar con el bloqueo del PP”, que ostenta la mayoría absoluta, dijo. La respuesta de Sánchez, según su propia versión, fue un tajante “no, gracias”, y alegó que el PSOE es una organización “autónoma” que no necesita lanzaderas. Y que si Iglesias estaba tan interesado en frenar a Mariano Rajoy, con haber votado “sí” a la investidura de un presidente socialista hubiera sido suficiente.

Esa conversación y su infructuoso resultado no impidió que los podemistas, alrededor de la una de tarde, hicieran pública la misiva que habían remitido al comité federal de los socialistas y apuntaran que estaban a la espera de obtener una respuesta que, en realidad, Sánchez ya había ofrecido tres horas antes. Tras conocer que Podemos exhibía la oferta a pesar de la rotundidad de la negativa, el jefe del PSOE, visiblemente molesto, volvió a expresar su rechazo, en una entrevista en Cuatro, en la que mostró los recelos que le despiertan los contragolpes de Iglesias.

El líder socialista responde con un tajante "no, gracias" y muestra su enfado con el podemista

"Ya tengo cierta experiencia en esto. Cuando Iglesias se pone en contacto conmigo, los dimes y diretes, o me regala un libro y hacemos un paseo [...] vamos que cuando él me envía un mensaje yo ya sé que es para hacer algo después con los medios de comunicación", espetó, sugiriendo que lo único que buscaba a su juicio el líder de Podemos era una operación mediática en plena precampaña electoral.

CONVERSACIONES EN JAQUE

De nada sirvieron las declaraciones de Iglesias más tarde pidiendo a Sánchez que reconsidere su posición e insistiendo en que le considera un "aliado", puesto que el PSOE niega cualquier posibilidad de acuerdo. Hasta entonces, la dirección socialista no había levantado la voz contra las negociaciones que se producen desde la semana pasada en València, Aragón y Baleares. Sin embargo, la decisión de Iglesias de ampliar esa iniciativa a un acuerdo de carácter estatal y anunciarla con un golpe de efecto puede arruinar el diálogo, que ya estaba muy avanzado en algunos territorios, ya que sitúa a los dirigentes socialistas en una disyuntiva visible e incómoda.

De momento, en la Comunitat Valenciana, las negociaciones que se pusieron en marcha el domingo continuarán adelante, aunque las perspectivas son inciertas. Así lo decidió la noche de este martes la Ejecutiva de los socialistas valencianos, a sabiendas de la reacción que por la mañana había tenido Pedro Sánchez. El lunes dialogaron Podemos, Esquerra Unida y Compromís. Este miércoles por la mañana está prevista una reunión técnica, a la que ya se sumarían portavoces de los socialistas en esta comunidad, para concretar los detalles de la alianza y, si fructifica, el jueves habrá un encuentro al “máximo nivel”, con la presencia de Ximo Puig, el secretario general de Podemos en la región, Antonio Montiel y Mònica Oltra, la líder de Compromís.

El ofrecimiento del líder morado deja en vilo el diálogo que se había avanzado con Ximo Puig

  

El entorno de Pedro Sánchez explica que la respuesta de su líder a Iglesias significa que se ha cerrado la puerta a todo, opinión que no comparten en la esfera cercana a Puig, que consideran que el “no, gracias” no invalida sus negociaciones . Argumentan que este diálogo busca poner en práctica el espíritu de la declaración de Granada, en la que se apuesta por convertir al Senado en una cámara de mejor representación territorial, además de impulsar la reforma constitucional. Aún así, confirman, si reciben la indicación de la dirección socialista de frenar las conversaciones, lo harán.

LOS "DETALLES MENORES"

Mientras el PSOE y Podemos elevaban su tensión, el partido morado e IU acababan de concretar los encajes de candidatos en las listas para el 26-J. La fuerza de izquierdas logra tres pustos en Madrid: el cinco para Alberto Garzón, el nueve para Sol Sánchez --ya diputada-- y el 11 para el abogado del 'caso Bankia', Enrique Santiago

En Andalucía, otro de los territorios más disputados, cuadros de IU irán en segunda posición en las provincias de Málaga --donde no desplazan al errejonista Alberto Montero-- y Córdoba, mientras que en Sevilla y Cádiz tendrán terceros puestos. Sí tendrán el primer puesto en Palencia, Ciudad Real y Teruel, donde ninguna de las fuerzas obtuvo representación el 20-D.