LA INVESTIDURA IMPOSIBLE

Mariano Rajoy celebra el fracaso del Gobierno de izquierdas

El presidente prefiere las nuevas elecciones antes de cualquiera de los ejecutivos planteados por Sánchez

El líder del PP no hace autocrítica y reclama que sean los socialistas los que "corrijan" su negativa al diálogo con su partido

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. 

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.  / JUAN MANUEL PRATS

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Los últimos meses de reuniones infructuosas del PSOE mientras el PP miraba desde la barrera han dejado en la dirección del partido conservador una sensación de un triunfo a medias. Mariano Rajoy no ha logrado retener la Moncloa, pero al menos no se ha conformado un nuevo 'pacto del Tinell' que le desaloje del poder. Y el 26 de junio trae consigo una nueva oportunidad de lograr una mayoría más amplia o una alianza con otros. De hecho, el presidente en funciones, tras transmitir al Rey que sigue sin contar con votos suficientes para ser investido, expresó este martes que la repetición electoral “no es la mejor opción”, pero “hubiera sido muchísimo peor que se hubiera conformado uno de los gobiernos que han ido circulando por ahí", en referencia a los intentos del líder del PSOE, Pedro Sánchez, de arrebatarle el puesto.

Rajoy insistió punto por punto en el mensaje que lleva repitiendo desde el 21 de diciembre: que la gran coalición entre los dos grandes, con el apoyo o no de Ciudadanos, es la propuesta “más razonable”. Sin embargo, según subrayó, no ha sido “posible” porque el PSOE “no quiso” ni dialogar con el PP, algo que espera que se “corrija” tras la nueva cita con las urnas.

NO PENSÓ EN ECHARSE A UN LADO

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El líder del PP aprovechó además para sacar pecho por no haber entrado “en el carrusel de ocurrenciasocurrencias”, dejar claro que nunca se ha planteado echarse a un lado para facilitar el acuerdo y avisar de que el PP tiene “ganas, programa y objetivos” y que él se siente “a mitad de la tarea”, en referencia a la necesidad de que “la recuperación económica llegue a todos”. Ni un atisbo por tanto de autocrítica pese a que en su formación hay quien le reprocha no haber aprovechado este periodo para haberse acercado a Ciudadanos, y a través de la formación naranja’, haberse aproximado a Sánchez.

Pese a ello, el presidente despachó con un “sí” la pregunta de si cree que cuenta con apoyo suficiente en el PP para ser candidato y adelantó que apenas se retocará el programa electoral. Su comparecencia destacó además por la brevedad con la que resumió su entrevista con Felipe VI, que se prolongó durante una hora, en comparación con los detalles e incluso las alabanzas hacia la labor del Rey transmitidas por sus oponentes. “Me voy a ver el fútbol”, alegó ante los periodistas a su término.