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LA LUCHA CONTRA EL OLVIDO

La Generalitat busca acelerar la identificación de desaparecidos

Los expertos lamentan la falta de apoyo político hasta ahora, pero confían en que Romeva construya "un modelo de país"

"Tenemos un problema histórico, una deuda como sociedad", reconoce el 'conseller'

Roger Pascual

Trabajos de exhumación en una fosa de Gurb.

Trabajos de exhumación en una fosa de Gurb.

Todo el mundo entiende el dolor de la familia de Marta del Castillo. La importancia que tiene para sus padres encontrar el cuerpo de su hija asesinada para poder cerrar el duelo. Pero no todo el mundo comprende que los familiares de víctimas de la Guerra Civil quieran enterrar también a sus muertos para que los vivos descansen en paz. "El dolor que siente quien ha perdido un familiar en el atentado de Bruselas es el que sufre mi abuela, que necesita enterrar a su padre, que murió en la batalla del Ebro hace 80 años", explica Roger Heredia

Su historia familiar le llevó a impulsar un banco de ADN de los desaparecidos durante la guerra civil en Catalunya, iniciativa a la que el Parlament dio su apoyo en una moción aprobada en el 2013. Desde entonces la cámara catalana ha aprobado dos mociones más sobre memoria histórica, la última hace un poco más de un mes, pero Heredia lamenta que hasta ahora el Govern se ha implicado poco. "Hasta ahora no ha habido un apoyo político a los familiares. Una tercera moción está muy bien pero, ¿cuántas mociones del Parlament se cumplen? Más importante que la moción para mí es el compromiso que ha tomado Raül Romeva de remediar esta situación y construir un proyecto, un modelo de país", sentencia. 

En el censo único de personas desaparecidas de la Generalitat durante la guerra civil hay más 4.700 personas pero, de las más de 370 fosas registradas, solo se han explorado las de Gurb, Prats de Lluçanés, Serra de Riés y Torelló. En estas exhumaciones y en otras actuaciones de urgencia se han localizado 56 cadáveres y se han identificado cinco (cuatro en Gurb y uno en Prats de Lluçanés). "Hasta ahora nos han tomado el pelo", denuncia Xavier Menéndez. El arquéologo y miembro del comité científico de fosas de la Generalitat critica que "mientras en toda España se ha escavado muchísimo aquí nos la hemos cogido con papel de fumar, solo se han puesto excusas y problemas". "Que se dejen de poner placas y se dediquen a excavar sistemáticamente y a hacer el banco ADN. Si no tomamos muestras, ¿de qué narices sirve?", se pregunta.

Romeva defiende la actuación de la Generalitat, aunque reconoció en sede parlamentaria que "tenemos un problema histórico, una deuda como sociedad" y afirmó que "uno de los déficits más graves de la Transición fue la institucionalización de la desmemoria". El exeurodiputado, que conoce de cerca la gestión de la memoria histórica en los Balcanes (ha publicado dos libros sobre Bosnia), tiene claro el modelo que quiere en Catalunya. Por eso, en las próximas semanas presentará su proyecto para acelerar la identificación de desaparecidos. Entre las prioridades del 'conseller' de Afers i Relacions Institucionals, Exteriors i Transparència destacan un protocolo para los bancos de ADN y la mejora y actualización de la web del mapa de fosas catalán y un estudio sistemático de zonas afectadas por la batalla del Ebro, en la que se calcula que murieron 30.000 personas. Su proyecto pasa por una acción transversal en políticas de recuperación potenciando el trabajo conjunto con entidades como el Memorial Democràtic y el banco de ADN.