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LA INVESTIDURA IMPOSIBLE

Repetir las elecciones generales costaría a los españoles 150 millones de euros

Poner en marcha la maquinaria para los comicios ascendería a 130 millones, más 20 que podrían gastar los partidos

Las fuerzas políticas se comprometen a ser más austeras, pero hay gastos que no pueden recortarse

Rafa Julve

Unos operarios recogían urnas del almacén del Ayuntamiento de Barcelona para llevarlos a los colegios electorales antes del 20-D.

Unos operarios recogían urnas del almacén del Ayuntamiento de Barcelona para llevarlos a los colegios electorales antes del 20-D. / DANNY CAMINAL

No aparecerá ninguna casilla en la declaración de la renta que permita aceptarlo o no con una cruz, pero si los partidos no se ponen de acuerdo antes del 2 de mayo y el 26 de junio se repiten las elecciones, los españoles pagarán con sus impuestos 130 millones de euros para la nueva cita con las urnas, 10 veces más del primer contingente excepcional que destinó el Gobierno central en septiembre a varias oenegés que atienden a refugiados.

¿Comentario demagógico? Pondremos el montante en pesetas para echar más leña al fuego: 24.958 millones de ‘rubias’, a los que hay que sumar lo que dediquen los partidos en campaña y que también serán sufragados en gran medida por la ciudadanía. En la contienda del pasado diciembre, el PP se dejó unos 12 millones de euros; el PSOE, nueve; Ciudadanos, cuatro; Podemos, 2,2, e Izquierda Unida, 2,5. En total, otros más de 20 millones.

En números redondos, esta nueva ronda pagada a escote por el pueblo podría alcanzar de nuevo los 150 millones, por mucho que las fuerzas políticas digan estar dispuestas a reducir si se celebran nuevos comicios. En esa línea se pronunció este lunes el ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, que abogó por acortar la campaña porque “sería una buena noticia para no atormentar a los ciudadanos con dos semanas de mítines”, pero esa afirmación no es más que un doble brindis al sol.

El ministro Catalá aboga por acortar la campaña y el PSOE baraja pedir que se quiten ayudas a los partidos en esta segunda ronda

En primer lugar, porque las últimas campañas electorales habrán durado oficialmente 15 días, pero en realidad los partidos se pasaron semanas celebrando convenciones, visitas de sus líderes a multitud de enclaves antes olvidados y todo tipo de ‘performances’ para colar sus mensajes. Fue una precampaña infinita. Y en segundo lugar, porque lo que deslizaba el ministro es altamente impensable. La ley electoral fija que las campañas duran dos semanas, por lo que sería necesario reformarla para poder acortar el plazo, algo improbable en tan poco tiempo. Se podría intentar eso sí alcanzar un consenso entre los partidos como ha propuesto este martes el portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Juan Carlos Girauta, un “pacto entre caballeros” en que se comprometan a no organizar “actos multitudinarios”, pero a riesgo de que alguien se lo acabe saltando. O también se podría estudiar una de las medidas que baraja plantear el PSOE: que los partidos renuncien a subvenciones en esta segunda ronda (una idea que a la vez le sirve al PSOE para presionar a Podemos, más justo de 'cash' para afrontar otra carrera política).

Pero por mucha austeridad que apliquen las candidaturas, hay partidas que no se pueden recortar. Tomando como base la anterior convocatoria, los 130 millones que debería aportar el erario incluyen los 48 millones de Correos (voto a distancia y propaganda), 12,8 millones del escrutinio y la difusión de los datos, 12,59 millones de logística (papeletas, locales, campañas de difusión) y 55,1 millones que se dejan las administraciones públicas en el proceso (por ejemplo, el despliegue de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para el 20-D costó casi 13 millones).

En los anteriores comicios el Estado subvencionó a los partidos con 21.167 euros por cada parlamentario obtenido, entre otras aportaciones

Superado ese trámite, llegará el momento de compensar a los partidos en liza que hayan obtenido representación. Tras los pasados comicios, el Estado subvencionó con 21.167,64 euros cada parlamentario obtenido, con 0,81 euros por cada voto al Congreso y con 0,32 al Senado. Además, las fuerzas políticas que obtuvieron suficientes escaños como para formar un grupo parlamentario y recibieron 0,18 euros por elector en aquellas circunscripciones en que se presentaron al Congreso y al Senado para cubrir gastos en el envío de papeletas y propaganda electoral.