EL PULSO SOBERANISTA

La Mesa del Parlament admite que se vote la moción de la CUP pero "con condiciones"

Si los anticapitalistas no modifican el texto, Forcadell planteará al pleno si lo retira del orden del día o lo mantiene

La cupera Anna Gabriel afirma que no moverán "ni una coma" de la propuesta

Reunión de la Mesa del Parlament.

Reunión de la Mesa del Parlament. / JOAN CORTADELLAS

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Junts pel Sí ha impuesto este martes su mayoría en la Mesa del Parlament para sacarse de la manga una nueva figura que no contempla el reglamento y que consiste en admitir a trámite "con condiciones" la moción de la CUP que insta a acelerar la ruptura con España. ¿En que consisten esas condiciones? En que el documento será llevado al pleno de la semana que viene, el día 7 para ser más concretos, pero si los anticapitalistas no aceptan modificar la redacción original, vía enmiendas propias o pactadas con otros grupos, la presidenta de la Cámara, Carme Forcadell, planteará durante la sesión que los diputados decidan si quieren que el texto se vote o se retire del orden del día. Es decir, lo que ha hecho la Mesa es pasar la patata caliente al pleno, para que sean los 135 diputados quienes decidan si se vota o finalmente decae un documento que choca frontalmente con la suspensión dictada por el Tribunal Constitucional (TC) contra la resolución de desconexión aprobada el pasado 9 de noviembre.

Neus Munté

'consellera' de presidència

"No necesitamos pasar una reválida cada 15 días [para demostrar el compromiso del Govern con la independencia]"

La moción de la CUP, que insta al Parlament a tener elaborado en el plazo de un mes un plan de trabajo para impulsar el contenido de los anexos incluidos en la declaración de ruptura, no ha sido para nada del agrado de Junts pel Sí, que en los últimos días ha acusado a los anticapitalistas de un exceso de "gesticulación" para marcar perfil ante el electorado secesionista.

Marta Rovira

PORTAVOZ DE JUNTS PEL SÍ

"Veremos qué podemos modificar y mejorar para que la moción pueda ser asumida por todos los diputados independentistas"

Sin embargo, la coalición que integran CDC y ERC no podía dejar en la cuneta el texto de buenas a primeras para quedar mal ante el público soberanista, por lo que ha permitido que la moción pase el primer filtro pese a admitir intrínsecamente que es un claro desafío al dictamen del Constitucional. De ahí las "condiciones" que ponen a la CUP para que se avenga a modificar el texto. Si no lo hace, el pleno al completo será quien decida si aun así se celebra la votación, lo que significa que en el caso de que la justicia decidiera abrir una investigación por saltarse las órdenes del TC, los imputados serían los diputados que votaran, y no solo la Mesa del Parlament.

Anna Gabriel

diputada de la cup

"Hasta ahora, lo que había manifestado JxSí es que estaba caminado hacia la desconexión con el Estado. Si cambian de dirección, que avisen"

ALUVIÓN DE CRÍTICAS

La decisión que ha tomado Junts pel Sí para no tumbar en el primer filtro la moción de la CUP se ha llevado un aluvión de críticas por parte de la oposición. Ciutadans, el PSC, el PPC y Catalunya Sí que es Pot han acusado a los soberanistas de inventarse normas a su antojo, de utilizar el Parlament para dirimir sus "rifirrafes", y los tres primeros han insistido en que ese documento no debería votarse en el pleno porque no hace más que continuar la senda de una resolución que ya fue suspendida por el TC. Los populares y naranjas, además, han acusado a la Mesa de hacer "dejación de funciones" al no tomar ella la decisión definitiva.

Carlos Carrizosa

portavoz de ciutadans

"Algunos miembros de la Mesa de la Mesa (los de JxSí) han hecho dejación de funciones al permitir que se tramite una moción ilegal" 

Sin embargo, la guerra más jugosa la juegan en esta ocasión los dos grupos parlamentarios soberanistas. De los otros partidos cabía esperar el encontronazo, pero el capítulo de desencuentros entre Junts pel Sí y la CUP ha sumado con esta moción una nueva muesca con una hendidura mucho más profunda que anteriores episodios, y más difícil de cicatrizar. Aunque ha afirmado que no dejarán de "hacer ni decir nada" si su propuesta no se admite a trámite (siguen sin decir ni 'sí' ni 'no' a los presupuestos), la diputada anticapitalista Anna Gabriel ya ha avisado a ERC y Convergència de que su grupo no cambiará "ni una coma" de la redacción inicial, como pretende JxSí. Parece que intuyendo que pasaría eso, lo que han hecho convergentes y republicanos es aplazar el conflicto una semana más y dejarlo en manos del pleno para que las posibles consecuencias sean más repartidas, afecten solo a políticos y no a funcionarios.

Eva Granados

portavoz del psc

"JxSí y la CUP están trasladando al Parlament sus discusiones y sus diferencias"

En todo caso, la 'consellera' de Presidència, Neus Munté, ha vuelto a atizar a la CUP, a acusarles de un exceso de "gesticulación" y ha insistido en que "no es necesario pasar una reválida cada 15 días" para demostrar el independentismo del Govern.

Joan Coscubiela

portavoz de SÍ QUE ES POT

"No participaremos en el rifirrafe entre JxSí y la CUP. Es un problema que ellos han de resolver"

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Esa afirmación podría parecer que decanta el posicionamiento de JxSí hacia el rechazo a la moción, pero nada es definitivo, porque al mismo tiempo la republicana Marta Rovira ha afirmado que, "si hace falta", están dispuestos a votar. Si el pleno ratificara esa opción aunque no se hubiera modificado el texto, el foco apuntaría directamente hacia el sentido del voto de CDC y ERC y sobre si los dos socios se pronunciarían en el mismo sentido.

El aviso del Constitucional y el 'precedente Laporta'

Por cierto, la proposición de ley de Solidaritat no prosperó. Obtuvo 14 votos a favor (10 de ERC y 4 de Solidaritat), 72 abstenciones (CiU e ICV-EUiA) y 49 votos en contra (PSC, PPC y Ciutadans).