11 jul 2020

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Otegi: "El mejor lendakari, el pueblo"

En su primera intervención, se reivindica como preso político y reitera su apuesta por la paz

Aboga por la independencia y la puesta en libertad de los reclusos etarras

Aitor Ubarretxena

Arnaldo Otegi se dirige a las personas que se congregaron para recibirle a su salida de la cárcel de Logroño, el 1 de marzo. / AP / ALVARO BARRIENTOS / VIDEO: ATLAS

Arnaldo Otegi se dirige a las personas que se congregaron para recibirle a su salida de la cárcel de Logroño, el 1 de marzo.
Otegi: "El mejor lendakari, el pueblo"

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"Nos metieron como vascos, y salimos como vascos. Nos metieron independentistas, y salimos independentistas. Nos metieron socialistas, y salimos socialistas". Arnaldo Otegi se ha dirigido así a los cientos de personas que le han recibido este martes tras abandonar la prisión de Logroño, donde ha cumplido seis años y medio de reclusión. Recibido como un héroe, ha abogado por llevar "la apuesta de la paz hasta el final".

Desde el amanecer, los familiares, simpatizantes, amigos y compañeros esperaban la salida de Otegi tras 2.331 días encarcelado. Ha llegado a la barrera del penal muy sonriente, con el puño el alto y con buen aspecto físico. Lo primero que ha hecho es fundirse en un abrazo con su hijo Hodei, y a continuación, con su mujer, su padre y su hija. Entre tanto, la muchedumbre le ha rodeado para intentar saludarle, entre gritos en favor de la independencia y del acercamiento de los presos a Euskadi, mientras un  impresionante despliegue de medios cubría la noticia.

La necesidad de la izquierda aberzale de recuperar a su líder más carísmático ha quedado patente con la celebración de un primer acto político apenas unos minutos después de que recuperara la libertad. A 200 metros de la puerta de la cárcel, y tras ser homenajeado con un baile de honor, Otegi se ha reivindicado como preso político: "Porque si no lo soy, no habría tantas cámaras". También que querido vestir el momento de épica: "Hace seis años nos encarcelaron por hacer una apuesta por la paz, y vosotros habéis sostenido la apuesta y no habéis caído ante todas las provocaciones". Sin entrar en mayores precisiones por el momento, también ha aludido a su previsible candidatura en las elecciones vascas previstas para este otoño: "El mejor lendakari y el mejor alcalde, el pueblo". Parafraseaba así la afirmación que popularizó en 1979 el pediatra y dirigente de Herri Batasuna Santiago Brouard, asesinado cinco años después por los GAL.

En una demostración de su liderazgo, que ha quedado reforzado ante los suyos tras este nuevo periodo en prisión, ha marcado el rumbo a EH Bildu: "Efectivamente la paz es el camino, pero, en ese camino, hay que llevar esa apuesta hasta el final, y eso es lo que me propongo hacer con todos vosotros". De esta forma, confirmaba que uno de los retos pendientes de la izquierda aberzale es ganar influencia política en la sociedad vasca tras el adiós de ETA a las armas. Pero al mismo tiempo, sin olvidarse de los 400 presos de la banda que siguen en prisión y cuyo acercamiento a Euskadi constituye la principal reivindicación del mundo de Batasuna. De hecho, Otegi ha enfatizado que "tenemos que traerlos a casa". 

En el exterior de la cárcel le estaban esperando dirigentes de la izquierda aberzale como Hasier Arraiz, Rufi Etxeberria, Joseba Permach, Pernando Barrena, Miren Zabaleta, Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez. Especialmente nutrida ha sido  la representación política catalana entre los que se encuentran el exjuez y ahora senador de ERC Santi Vidal, la diputada de la CUP Anna Gabriel, el exdiputado David Fernández, el abogado August Gil Matamala, y el músico y diputado por Junts pel Sí Lluís Llach. Y también ha sido muy visible la representación del Sindicato Andaluz de Trabajadores, que ha colocado sus banderas justo a la salida del penal.

Durante su discurso, Otegi también ha tenido palabras para los reclusos con los que ha compartido cárcel, y ha apuntado que “no hay cámaras cuando salen presos sociales de las cárceles” ni cuando “expulsan a la gente humilde y trabajadora de sus casas”.

Esta bienvenida a Otegi, al igual que el evento posterior en Elgoibar (Guipúzcoa) y el macroacto del sábado en el Velódromo de Anoeta de San Sebastián, han sido posibles después de que el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco permitiera su celebración, aunque ordenó a la Ertzaintza y a la Delegación del Gobierno central en Euskadi que vigilaran su desarrollo para evitar la comisión de delitos de enaltecimiento del terrorismo. Ante sus vecinos, el secretario general de Sortu ha señalado que "las únicas puertas giratorias" para los independentistas son "las de la cárcel" y que la "casta" actúa contra ellos porque son "peligrosos". El acto ha estado controlado por efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional.

La lección de Catalunya 

Arnaldo Otegi ha manifestado en el homenaje que le han tributado en su pueblo natal, Elgoibar (Guipúzcoa), que “prometimos la paz y la hemos traído", y ha añadido que ahora a la izquierda aberzale solo le falta “ganar”. Durante el acto, que ha incluido varias actuaciones musicales, Otegi ha asegurado que “me alegro sinceramente de que mucha gente que vivía con escolta y vivía acosada hoy puedan vivir en paz y en libertad". Sin embargo, ha admitido que a quien lleva en el corazón es a los “padres y madres” que deben preparar “la bolsa” desde hace 30 años para visitar en las cárceles a sus familiares presos.

Aunque el dirigente aberzale ha pedido perdón por estar “desentrenado”, no ha tardado en lanzar un “dardo” a la vicepresidenta en funciones del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, que le había tachado de "terrorista peligroso”. Otegi le ha replicado con una canción del grupo valenciano “Los chikos del maíz”, cuya letra dice “Terrorismo es Manuel Fraga Iribarne asesinando trabajadores en Vitoria”, en alusión a los 5 muertos y 150 heridos de bala registrados el 3 de marzo de 1976 durante el desalojo de una asamblea sindical. Irónicamente, ha matizado que “lo dicen Los chikos del maíz, no yo. Por si acaso…”

Desde el estrado, Otegi ha saludado a los dirigentes de ERC y la CUP presentes y ha aprovechado para asegurar que Catalunya "nos está dando una auténtica lección sobre lo que hay que hacer". De igual forma, tras agradecer también la presencia de sindicalistas andaluces, ha destacado que "nuestra lucha nunca ha sido contra el pueblo andaluz, ni contra el pueblo castellano, ni contra los trabajadores de Vallecas, ni contra los jornaleros andaluces”, sino contra “ese Estado español dominado por la élites económicas y oligárquicas que niegan la libertad a los pueblos y la igualdad a los trabajadores".