Viejo, la nueva apuesta de Iglesias para Podem

El diputado está dispuesto a aceptar si hay consenso y será el candidato alternativo a Fachin

La cúpula de Madrid quiere retrasar las primarias en Catalunya hasta final de mayo, cuando espera que se resuelva la investidura

Raimundo Viejo charla con Pablo Iglesias e Íñigo Errejón en el hemiciclo el pasado miércoles.

Raimundo Viejo charla con Pablo Iglesias e Íñigo Errejón en el hemiciclo el pasado miércoles. / JOSÉ LUIS ROCA

3
Se lee en minutos
Roger Pascual
Roger Pascual

Periodista

Especialista en fútbol, baloncesto, balonmano

Escribe desde Barcelona

ver +
Iolanda Mármol
Iolanda Mármol

Periodista

ver +

Más allá de los quebraderos de cabeza de la investidura, Podemos maniobra para capear el temporal interno que le azota en Catalunya. El partido busca el relevo de la dirección, después de que Gemma Ubasart dimitiese en octubre, pero la ausencia de consenso para elegir un nuevo secretario general enturbia las relaciones y les deja en una situación de fragilidad desde la que difícilmente podrán negociar un encaje de fuerza en la estructura de En Comú Podem.

Hay varias fricciones. Una, entorno a la autonomía que Podem tiene respecto a la cúpula de Madrid. Desde Barcelona, Albano Dante-Fachin se reivindica como candidato a las primarias para ser elegido nuevo secretario general. Reclama votaciones de inmediato y que sean los simpatizantes catalanes los que decidan, sin intervención del politburó. "Lo que se haga en Podem Catalunya se debe decidir desde Catalunya", decía el pasado miércoles en la presentación de Ho Podem Tot, plataforma política que cuenta con el respaldo del diputado en el Parlament Joan Giner y cien militantes más. "El candidato de Pablo Iglesias tiene que ser aquel que elija la gente que está en Catalunya", añadía el portavoz adjunto de Catalunya Sí que Es Pot en el Parlament. Considera que es imprescindible que el proceso sea rápido para poder aportar en la configuración de la alianza En Comú Podem, que pasará de ser coalición electoral a una unión permanente

Mientras él defiende afrontar la confluencia sin pensar en cuotas, en Madrid preocupa que Barcelona en Comú pueda imponer su hegemonía en la coalición. Las relaciones de la dirección del partido con Fachin son frías y creen en otros candidatos y en otros tiempos. Su apuesta para liderar Podem es Raimundo Viejo. Pablo Iglesias ha propuesto al diputado en el Congreso -que fuera concejal del Ayuntamiento de Barcelona- ser el secretario general de Podem y él se lo está pensando. Se prestará, dice, si hay consenso en una fórmula coral, lejos de un modelo de dirección presidencialista, con varios portavoces, similar al tridente de ICV. Dice que daría el paso si se sumasen al equipo otros nombres. "Aceptaría si Albano y Jéssica (Albiach) fuesen integrantes de la futura dirección. Si hay consenso interno, fantástico”, afirma, conciliador. Albano considera que "no se puede plantear pactos sin que haya debate, un debate abierto a todos".

100 CÍRCULOS SIN LOS CRÍTICOS

La situación que vive el partido quedó reflejada en un encuentro el pasado jueves, en Barcelona. Viejo viajó con el secretario de organización, Sergio Pascual, para reunirse con los dirigentes catalanes. Acudieron a la cita un centenar de círculos de toda Catalunya. No estuvieron ni Fachin ni Albiach

Noticias relacionadas

Según fuentes presentes en la cita, los portavoces próximos a Fachin presionaron para que las primarias se realicen de inmediato y exigieron garantías para que Podem no se acabe desdibujado en una estructura de En Comú Podem. Aunque los de Iglesias tienen claro que quieren evitar disolverse en la coalición, opinan que ahora no se pueden asumir las elecciones. Argumentan que todas las energías están puestas en el escenario de la investidura en Madrid y que supondría un riesgo abrir un debate interno con diferentes candidatos opinando en líneas opuestas sobre el referéndum y la independencia. La propuesta es que las primarias sean a finales de mayo o a principios de junio.

ENTRE LIDERAZGO Y HEGEMONÍA

En público, el papel de Colau es indiscutible. En privado, algunas voces lamentan que el partido morado cargue con la etiqueta de perdedor en Catalunya y que a Barcelona en Comú se le atribuya la parte ganadora de la coalición. A Iglesias se le imputa la pérdida el 27-S, a pesar de que diseñó la estructura de Sí que Es Pot adaptada para que la alcaldesa aterrizase pero ella no aceptó, dejándoles una candidatura de marca blanca sin estrellas. Podemos tuvo que asumir la derrota. Pero la victoria de En Comú Podem el 20-D, se quejan, se la lleva Colau. Nadie discute su papel de líder. Pero de liderazgo a hegemonía hay un salto. O un abismo. 

Errejón no prevé que haya nuevas elecciones