Ir a contenido

LA LACRA DE LA CORRUPCIÓN

El divorcio de Grau y Barberá

"Me siento totalmente abandonado; que cada cual cargue con su cruz", afirma el exvicealcalde de Valencia

Rita Barberá y Alfonso Grau, el pasado 16 de marzo del 2015, en la rueda de prensa en la que el entonces vicealcalde de Valencia anunció su dimisión.

Rita Barberá y Alfonso Grau, el pasado 16 de marzo del 2015, en la rueda de prensa en la que el entonces vicealcalde de Valencia anunció su dimisión. / MIGUEL LORENZO

"Perplejo" y "totalmente abandonado". Así se siente el que fuera la mano derecha de Rita Barberá en el Ayuntamiento de Valencia y juzgado estos días por el 'caso Nóos' por los contratos que firmó el organismo que presidía con la entidad de Iñaki Urdangarin, Alfonso Grau. La perplejidad se la causa la reciente deriva del 'caso Imelsa' en una investigación contra el PP valenciano por supuesta financiación ilegal. Pero el abandono lo percibe desde hace más tiempo, desde que fue imputado por 'Nóos'. 

En declaraciones a Tele 5 y a Onda Cero, Grau ha revelado este jueves que desde que dimitió como vicealcalde no ha vuelto a hablar con la ahora senadora. Y eso que el día que anunció su cese, el 16 de marzo del 2015, Barberá no ahorró en calificativos ni alabanzas para su número dos, a quien llegó a comparar con Churchill por su "grandeza y responsabilidad".

Pero la prueba definitiva del divorcio entre estos dos estrechos colaboradores es la velada acusación que ha realizado contra su exjefa después de que esta, el pasado martes, difundiera un comunicado defendiendo su inocencia y la legalidad de las donaciones realizadas por los militantes del PP. A pesar de poner en duda que haya existido blanqueo de fondos en las campañas del partido, ha afirmado: "Me cuesta mucho trabajo creer que no se pueda conocer una cuestión de esta entidad si es que eso sucedió". "Si se pidió una cuota extraordinaria para ayudar a los gastos de campaña, qué cosa más natural que el que encabeza la lista sea el primero en ponerla", ha añadido Grau, preguntado acerca de la presunta financiación irregular de la campaña del PP de Valencia para las elecciones autonómicas y municipales del pasado mes de mayo, una campaña en la que ha explicado que él no participó porque ya se había apartado del partido.

"QUE CADA CUAL CARGUE CON SU CRUZ"

En cualquier caso, ha considerado "normal" que algunos compañeros del partido aporten dinero ya que, según ha defendido, esto no constituye ningún delito: "Yo no aporté nunca pero si otros lo hicieron voluntariamente pues me parece muy bien", ha recalcado, incidiendo en que "de eso al blanqueo va un abismo" y destacando que en campañas anteriores no se pidió dinero "a nadie".

Aunque el exvicealcalde valenciano ve "increíble" que haya podido realizarse cualquier financiación irregular del PP de Valencia, ha instado a que si se detecta algo "se aclare". "Yo ya cargo con mi cruz, que cada cual cargue con la suya", ha espetado, volviendo a poner en evidencia la amargura que siente por haberse visto privado del "apoyo y el calor" de sus compañeros desde que fue imputado.