González no altera el rechazo de Sánchez al PP

Los socialistas se mantienen en el "no rotundo" a la derecha y se preparan para negociar con Podemos

PP y Ciudadanos utilizan las palabras del expresidente para mantener su presión al PSOE

Felipe González y Pedro Sánchez, en un acto de la pasada campaña electoral, a finales de noviembre.

Felipe González y Pedro Sánchez, en un acto de la pasada campaña electoral, a finales de noviembre. / AGUSTÍN CATALÁN

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Juan Ruiz Sierra
Juan Ruiz Sierra

Periodista

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Las expectativas eran tan altas, a tal grado había llegado la inquietud en la dirección del PSOE y la esperanza entre quienes abogan por un entendimiento con el PP, que la entrevista de Felipe González supo a menos de lo que se esperaba. El expresidente no llegó a defender de forma clara, como supuestamente hizo durante un reciente encuentro diplomático, un Ejecutivo del PP y Ciudadanos con la abstención del PSOE. Aun así, en ‘El País’, González tomó distancias de la estrategia del secretario general, Pedro Sánchez: dijo que su lectura de los comicios era “errónea” por triunfalista, que tendría que “dialogar” con el PP y que los socialistas no deberían boicotear a toda costa a los populares. “Ni el PP ni el PSOE deberían impedir que el otro gobierne”, sostuvo. Pero por mucha influencia que tenga González, sus palabras no van a alterar la hoja de ruta de Sánchez.

La cúpula socialista acogió este jueves la entrevista con cierto alivio. La posición oficial es que no hay tantas diferencias entre su discurso y el de González, y que cuando las hay la dirección del partido tiene bases sólidas para justificar su actitud de “no rotundo” a los populares: el documento que el comité federal aprobó a finales del año pasado, que se compromete a “votar en contra” de un Ejecutivo del PP.

Así que Sánchez no se va a mover. El líder socialista insistirá en su rechazo a los populares. Considera que ahora es el turno de Mariano Rajoy porque su partido logró más diputados, pero si este vuelve a declinar, como hizo el pasado viernes, y el Rey le propone la semana que viene como candidato a la investidura, Sánchez aceptará. Entonces iniciará las negociaciones, sobre todo con Podemos y Ciudadanos, dejando de lado al independentismo catalán.

“En este país empieza a haber un consenso: apoyar al PP es una manera de indultarlo”, dijo en Telecinco el secretario de Organización, César Luena.

LA INQUIETUD  

Pero la sensación en el núcleo duro de Sánchez no es de absoluta tranquilidad. Siguen provocando nervios las maniobras de la vieja guardia socialista (Juan Carlos Rodríguez IbarraJosé Luis Corcuera y Joaquín Leguina, entre otros) a favor de un acuerdo con el PP, y no se descarta algún movimiento de los críticos en el comité federal de este sábado. No tanto para propiciar una gran coalición como para desterrar la participación del independentismo en la investidura de Sánchez. Si los socialistas no sellan un acuerdo con Podemos y Ciudadanos, necesitarían la abstención de ERC y Democràcia i Llibertat, algo que, señalan los barones, condicionaría la reacción del Ejecutivo frente al proceso catalán.

El PSOE, dijo Susana Díaz, no puede facilitar la reelección de Rajoy, pero tampoco permitir una investidura de Sánchez “si los compañeros de viaje son los separatistas”. Como la presidenta de Andalucía, su homólogo en Valencia, Ximo Puig, señaló que “el PP no puede contar con ningún apoyo del PSOE”. La balear Francina Armengol, única mandataria autonómica que respalda a Sánchez sin titubeos, se permitió discrepar más a fondo con González, que había tachado a Podemos de “puro leninismo 3.0”. “Yo no tengo esos miedos”, explicó. El extremeño Guillermo Fernández Vara, en cambio, dijo que el exjefe del Ejecutivo hablaba “con mucha profundidad”.  

“ESCUCHEN A SUS MAYORES”

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Si bien no cambiaron el paso a Sánchez y los suyos, las declaraciones de González sirvieron para que PP y Ciudadanos insistieran en su su estrategia de presión al PSOE en pro de una gran coalición. Intervino incluso el propio Rajoy, que apuntó que la voz del expresidente del Gobierno es “cualificada y respetable”. El líder del PP no entró en el fondo de sus palabras, algo que sí hizo Alberto Núñez Feijóo, quien recomendó a los socialistas que “escuchen” a “sus mayores”. Pero los populares parecen tener escasa confianza en que Sánchez cambie de posición. Al menos a corto plazo. El ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, aventuró que Rajoy volverá a decir que no a la investidura la próxima semana.

También Albert Rivera dijo sentirse identificadoAlbert Rivera con las palabras de González. El líder de Ciudadanos volvió a defender la opción de un pacto a tres entre populares, socialistas y su propia organización para garantizar que España tenga un gobierno esta legislatura, al tiempo que avisó a los barones del PSOE que en ningún caso apoyará un Ejecutivo en el que esté Podemos. Mientras tanto, Pablo Iglesias, que ha propuesto al PSOE un Gobierno de coalición, insistió en que las negociaciones debían comenzar cuanto antes. Pero Sánchez, señalan en su entorno no se va a mover de momento. Lo diga González o Iglesias.