24 nov 2020

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La CUP se abre a negociar presupuestos, pero rechaza más presiones

El diputado Joan Garriga recuerda que el plazo de 18 meses es una promesa electoral que "hay que cumplir"

Los diputados de la CUP Gabriela Serra, Joan Garriga y Anna Gabriel, en el pleno del Parlament.

Los diputados de la CUP Gabriela Serra, Joan Garriga y Anna Gabriel, en el pleno del Parlament. / JULIO CARBÓ

El nuevo diputado de la CUP en el Parlament Joan Garriga 'Nana', uno de los históricos de la fuerza anticapitalista y de los movimientos previos que dieron de forma al actual partido, ha dicho este domingo, en una entrevista a Europa Press, que su grupo está dispuesto a negociar unos presupuestos para la Generalitat  porque son "una herramienta importantísima del Govern", pero al tiempo ha advertido de que no aceptará presiones. Y tampoco que se itilicen los puntos del plan de choque social ya acordado como moneda de cambio para cerrar un acuerdo sobre las cuentas. "No aceptaremos cambio de cromos, o imposiciones a priori. Pondremos todas las voluntades políticas", ha asegurado.

Para el de Sant Pere de Ribes, uno de los feudos histótricos del independentismo radical, los presupuestos son necesarios si se quiere hacer un Govern nuevas maneras  y nuevos objetivos, y que sin ellos no hay capacidad de gobernar, y con los presupuestos prorrogados esa capacidad "se ve minimizada completamente". Ha añadido que estarán encantados de "discutir" unas cuentas si se elaboran sobre el eje social, como el propio Garriga pidió en su primera intervención en el Parlament.

"La necesidad nos obliga a ambas partes. Nos obligará también a nosotros en algunas cosas", asume, aunque insiste en que no aceptarán presiones por parte de nadie otra vez. "Esperemos que no se haga de nuevo un '#pressingCUP, porque les saldrá mal. Espero que el debate sobre Presupuestos se dé en el marco de discusión política que requieren unos presupuestos", ha sentenciado.

Sobre el acuerdo con JxSí que insta a la CUP a no votar contra las medidas encaminadas a la independencia, ha avisado de que la estabilidad parlamentaria no se fija en un acuerdo: "El acuerdo es un elemento más que posibilita la estabilidad, pero ni la determina al 100% ni la CUP está sometida a él".

Para Garriga, los tiempos son muy importantes en política, y su cumplimiento, una seña sobre si hay o no voluntad en el Ejecutivo catalán por mantenrse en los límites del pacto. Es por ello que Garriga consiedera que el plazo de 18 meses fijado para el proceso a la independencia debe cumplirse, aunque recuerda que ellos no lo propusieron: "Es una propuesta de los que hoy están en el Govern. De entrada es una promesa de supuesto obligado cumplimiento; se tiene que intentar cumplir".